Fallo debilita aún más a Temer

LA CORTE SUPREMA DE BRASIL APARTO AL JEFE DEL SENADO POR ESTAR PROCESADO POR CORRUPCION

El presidente del Senado, Renán Calheiros, uno de los aliados clave del presidente Michel Temer para aprobar propuestas de ajuste económico, fue apartado ayer del cargo por una medida cautelar de un juez del Supremo Tribunal Federal (STF), que consideró que por estar procesado por corrupción el jefe de la Cámara alta no puede ocupar un lugar en la línea sucesoria del país.
La medida cayó como una bomba política ya que Calheiros, al momento de la decisión, acompañaba a Temer en el anuncio del envío al Congreso de una enmienda constitucional para cambiar el régimen jubilatorio en el país, lo cual debilita aún más la fuerza política del jefe del Estado.
La decisión del magistrado Marco Aurelio Mello -que debe ser sometida al plenario del STF- se da en el marco de la batalla institucional que el Congreso ha trabado con el Poder Judicial con un proyecto anticorrupción que prevé sanciones para abusos de poder de jueces y fiscales.

Procesado.
Calheiros es uno de los hombres más poderosos del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) y la semana pasada había sido procesado por corrupción por la máxima corte, que ayer aceptó, al menos en forma cautelar, que un procesado no puede permanecer en la línea sucesoria.
El juez Mello aceptó un pedido el partido Rede, de la ex candidata ambientalista Marina Silva, para apartar a Calheiros del cargo, que será asumido por el vicepresidente del Senado, Jorge Viana, del Partido de los Trabajadores (PT).
La decisión de apartar a Calheiros puso nuevamente al PT al frente de la línea sucesoria del país luego de la destitución de la presidenta Dilma Rousseff el 31 de agosto pasado.

Manifestaciones.
El reclamo de renuncia de Calheiros fue uno de los motivos de las manifestaciones del domingo en Brasil para defender la posición de los fiscales de la Operación Lava Jato, que investiga el caso Petrobras, y del juez Sergio Moro, contrarios a las propuestas de sanciones por abuso de poder a los miembros del magistratura.

Corte suprema.
Con la decisión de ayer, la corte suprema brasileña vuelve a involucrarse de lleno en el Congreso, ya que había removido de la presidencia de Diputados a otro cacique del PMDB, Eduardo Cunha, luego expulsado de la Cámara baja y ahora detenido por corrupción por orden de Moro.
El procesamiento de Calheiros se dio cuando la corte aceptó una denuncia del fiscal general que apunta que el senador recibió coimas de la empresa constructora Mendes Junior para pagar la pensión de una hija extramatrimonial.
Al mismo tiempo que se conocía la decisión contra Calheiros, un juez de primera instancia de Mato Grosso embargó el equivalente a 35 millones de dólares al ministro jefe de gabinete, Eliseu Padilha, hombre fuerte del PMDB de Temer, y a cinco socios por haber deforestado más de 800 hectáreas en forma irregular para un proyecto agrícola.

Temer.
Los analistas indicaban que al salida de Calheiros del cargo estratégico pone en jaque la robustez política de Temer, quien ayer admitió al diario O Globo que hubo movimientos de sus aliados para cambiar al ministro de Economía, Henrique Meirelles, algo a lo que se negó.
Este nuevo escenario debe poner a la oposición en otro nivel de discusión frente al ajuste económico, sobre todo a la votación de la enmienda constitucional prevista para el 13 de diciembre, que congela por 20 años el gasto público, una medida clave para los inversores que impulsa Temer y su ministro Meirelles.
“Ahora el Senado no tiene condiciones de votar la enmienda constitucional, Vamos a decirle al nuevo presidente del Senado que cambie la agenda y que la votación no ocurra”, dijo el senador Lindbergh Farias. (Télam)