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Fracasó cumbre bilateral

LUEGO DEL OPTIMISMO DEL PRIMER DIA, NO HUBO NINGUN ACUERDO

En la cumbre celebrada en Hanoi se enfrentaron dos formas de abordar la desnuclearización, por un lado Washington exige el proceso completo y verificable, por el otro, Pyonyang pide garantías y menos sanciones contra su economía. Básicamente ellos querían el levantamiento de todas las sanciones y nosotros no podíamos hacerlo, dijo Trump sin dar más explicaciones.
El gobierno estadounidense busca que la República Popular Democrática de Corea (RPDC) se entregue con bandera blanca, pero a pesar de la buena intención al diálogo por parte del país asiático, es difícil negociar con quien no quiere dar nada a cambio.

Pasos efectivos.
Washington ha mantenido su política de presión internacional desconociendo los pasos efectivos hacia la desnuclearización que ha dado la RPDC, como el cierre del sitio de pruebas nucleares de Punggye-ri y la suspensión de lanzamientos de misiles. Esas medidas las tomó Corea del Norte durante 2018 con un comercio exterior casi completamente paralizado y con importaciones de alimentos y otros bienes esenciales disminuidas bruscamente, hasta índices históricos.
Una de las consecuencias más graves de las sanciones económicas, comerciales y financieras contra Pyongyang es el aumento en más de un tres por ciento en el costo del combustible que a su país le está permitido adquirir en el mercado internacional. Fuentes de la Cruz Roja informaron que la imposibilidad de adquirir vacunas, medicamentos, suministros médicos, equipos de seguridad para médicos y paramédicos facilitan el brote de enfermedades como la influenza en la RPDC. Pero Estados Unidos prefiere dejar su segundo encuentro con el líder norcoreano, Kim Jong-un, sin declaración conjunta, antes que ceder.

Mediador.
Desde el Air Force One llamó entonces Trump al presidente surcoreano, Moon Jae-in, para pedirle que tenga un papel más activo como mediador con la RPDC, y Seúl se comprometió a seguir trabajando por la paz en la península. Sin embargo, previo al encuentro Trump-Kim la casa presidencial surcoreana había declarado que el acercamiento entre ambas Coreas dependía en gran medida de los resultados de las conversaciones entre Estados Unidos y la RPDC.
Además, el ministro de defensa de Corea del Sur, Jeong Kyeong-doo, reiteró la intención de mantener una postura militar firme en medio de estos esfuerzos por la estabilidad. Japón, por su parte, ya había adelantado que sin importar los resultados o las concesiones que podría ofrecer Estados Unidos a la RPDC, Tokio mantendría sus sanciones económicas contra el país asiático. Declaración esta que llamó la atención teniendo en cuenta que el gobierno nipón secunda todas las ideas de Washington como su principal aliado, pero ahora es claro que sólo fue un discurso adelantado, pues al parecer sabía la posición firme de Estados Unidos al respecto. Por tanto, se avizora un tiempo muerto en las negociaciones, ni siquiera se alcanzó el compromiso de un próximo encuentro.

Guerra.
Otro elemento que pesa dentro de Corea del Norte es la guerra que técnicamente continúa activa en la península luego de que el conflicto bélico finalizara en 1953 con la firma de un armisticio y no un tratado de paz permanente. Trump eludió el tema, lo cual es lógico si recordamos, por ejemplo, que Corea del Sur y Estados Unidos acaban de firmar un acuerdo por el cual Seúl va a pagar 890 millones de dólares como parte de los costos de los más de 28 mil soldados norteamericanos que permanecen en el país asiático bajo la excusa de la guerra.
Otras naciones con fuerza geopolítica en la región, como China y Rusia, insisten en el diálogo y en la comprensión de las posturas de Corea del Norte, pero ya sea desde el punto de vista comercial o político, Trump lo dijo antes de llegar a la Casa Blanca: ‘América primero’. (Prensa Latina)