Incendios causaron 10 muertos

Grandes incendios avivados por fuertes vientos provocaron ayer la muerte de al menos 10 personas en el norte de California y devoraron miles de hectáreas de una región famosa por sus vinos, destruyendo unas 1.500 casas y tiendas y dejando un número estimado de 20.000 evacuados, informaron autoridades de ese estado de Estados Unidos.
El jefe del Departamento de Silvicultura y Protección de Incendios del estado, Ken Pimlott, dijo a periodistas que las estimaciones de daños en la zona de los viñedos era conservadora y agregó que 14 incendios abarcaban una franja que se extiende por ocho condados, incluyendo Napa, Sonoma y Yuba.
Numerosas personas han padecido lesiones y algunas están desaparecidas, dijo previamente Pimlott. Las autoridades emitieron órdenes de evacuación forzada poco después de que se desataran los primeros fuegos, el lunes a la anoche.
Largas colas de autos se formaron en muchas estaciones de servicio luego de que cientos de familias cumplieran el requerimiento de dejar sus hogares en mitad de la noche.
Unos 114.000 clientes quedaron sin servicio eléctrico, informó la empresa proveedora Pacific Gas & Electric.
La peor situación afecta al condado de Napa, donde tres grandes incendios y otros de menor envergadura se fueron extendiendo con el paso de las horas provocando nuevos focos y obligando al gobernador Jerry Brown a declarar la emergencia allí, en Sonoma y en Yuba, dijo Molly Rattigan, una funcionaria de Napa.
Santa Rosa, la mayor ciudad en el paso de los incendios, con una población de unas 175.000 personas, fue muy golpeada por el fuego.
La ciudad de Sonoma perdió un supermercado y un número aún desconocido de otros negocios y viviendas. Las llamas obligaron a cerrar dos colegios y a evacuar a pacientes de dos hospitales. Un Hotel Hilton quedó reducido a escombros humeantes, informaron diarios locales.
La voracidad de los incendios ha sorprendido a las autoridades, ya que en apenas unas horas el viento extendió las llamas por miles de hectáreas.
El peor incendio en la historia reciente de California fue en Cedar, en el condado de San Diego en 2003, que destruyó más de 2.800 hogares. (Télam)