Irán y potencias intentan resolver la disputa nuclear

ACERCAMIENTO DE POSTURAS AUNQUE PERSISTEN "GRANDES DIFERENCIAS"

A tres días de que se venza el plazo pactado entre el Grupo 5+1 e Irán para negociar un acuerdo nuclear que garantice que Teherán no podrá desarrollar armas nucleares pero sí tener un programa nuclear civil, ayer parecía haber un acercamiento de posturas aunque persisten “grandes diferencias”.
Los representantes del llamado G5+1 (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia más Alemania) e Irán permanecen en Viena desde el martes para cerrar el acuerdo por el cual Irán aceptó el 24 de noviembre de 2013 congelar su programa nuclear a cambio de que Occidente levante las fuertes sanciones que asfixian al país persa.
El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, declaró ayer en Viena que están “trabajando duro” para alcanzar un acuerdo y que pese a los progresos en la negociación “todavía hay algunas serias diferencias” que están tratando de cerrar.
La declaración se produjo antes de un encuentro con el ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, en el céntrico palacete vienés que alberga las conversaciones para intentar poner fin a 12 años de disputas atómicas con la República Islámica.

Muy cerca.
A su llegada a Viena, Steinmeier aseguró que la posibilidad de solucionar el conflicto nuclear con Irán nunca ha estado más cerca que ahora, aunque insistió en que Irán debe modificar sus planteos para garantizar que no tiene fines militares.
“Después de diez años de largas negociaciones con Irán, llega aquí en Viena la hora de la verdad. Creo que puedo decir que nunca hemos estado más cerca que en este instante” de llegar a un acuerdo, indicó el alemán a su llegada al hotel.

Diferencias.
Pese a esa posibilidad y a que los contactos se están produciendo en un ambiente “constructivo”, Steinmeier dijo que eso no anula el hecho de que hay diferencias en muchos aspectos y que es Irán quien debe mover sus posturas para llegar a un acuerdo.
“Por eso, depende de si Irán reconoce la oportunidad de llegar aquí a un resultado de la negociación. Si es así, hace falta un movimiento”, sentenció el ministro aunque no aclaró cual es el punto al que Irán debe renunciar para que las mismas potencias que ya poseen armas nucleares le permitan seguir desarrollando su propio programa.
“Irán debe darse cuenta de que nosotros, que queremos que la negociación tenga éxito, tenemos que estar seguros de que no hay ningún camino y ningún retroceso hacia un armamento nuclear”, resumió en actitud paternalista el ministro de exteriores de Alemania.
Steinmeier declaró que aún no está claro si se podrá llegar finalmente a un acuerdo y reconoció que, de momento, hay más especulaciones que pistas o señales concretas.

Esfuerzos.
El ministro dijo que hay que esperar a cómo se desarrollan las conversaciones en los próximos días y prometió hacer todos los esfuerzos para lograr un acuerdo.
Mientras siguen las conversaciones en Viena, la Organización de Energía Atómica de Irán anunció ayer que permitirá a los inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) acceder a su instalación de nuclear en Marivan, en el oeste del país.
“Irán declara que está preparado para inspecciones controladas de Marivan con el fin de que (el OIEA) comprenda la naturaleza pacífica de las actividades nucleares iraníes”, dijo ayer el vocero del organismo iraní, Behruz Kamalvandi, citado por la agencia de noticias EFE.

OIEA.
Sin embargo, criticó que las demandas del OIEA siguen el Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación, algo a lo que Teherán no adhiere.
“Nosotros no implementamos el Protocolo Adicional y por tanto, usar literatura relacionada con éste en el caso de nuestro país no es correcto”, señaló.
Según Kamalvandí, Irán y el OIEA han resuelto “dieciséis de los dieciocho” casos de diferencias que mantenían, y los dos últimos han permanecido sin resolver debido a las “deficiencias” de los mecanismos de la agencia internacional con sede en Viena. (Télam)