viernes, 18 septiembre 2020
Inicio El Mundo Líbano: crece la indignación

Líbano: crece la indignación

CIUDADANOS RECLAMARON CAMBIOS EN EL ACTUAL GOBIERNO

Una multitud enardecida ventiló ayer en Beirut su indignación contra los políticos del Líbano, acusándolos por la calamitosa explosión que devastó parte de la ciudad y arremolinándose al grito de «revolución» en torno al visitante presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien dijo que si el gobierno no hace reformas el país «se seguirá hundiendo». La cifra de víctimas por el estallido de hace tres días, al parecer causado por un incendio accidental que alcanzó un depósito con 2.750 toneladas de nitrato de amonio en el puerto de la capital, subió al menos a 157 fallecidos y más de 5.000 heridos, informaron autoridades, que esperaban más muertos a medida que avancen las tareas de rescate bajo los escombros.
El Gobierno del primer ministro Hassan Diab, en tanto, dio ayer cuatro días a la comisión que investiga la detonación para determinar responsabilidades, dijo el canciller libanés, Charbel Wehbe. Ayer, el comisionado estatal ante el tribunal militar de Líbano, Fadi Akiki, informó que 16 personas fueron detenidas en el marco de las investigaciones y, sin dar sus nombres ni ningún detallé, agregó: «Las pesquisas continúan para incluir a todos los sospechosos», según la agencia de noticias EFE.

Corrupción y desmanejo.
Para muchos libaneses, el estallido fue la gota que rebalsó el vaso tras años de corrupción y desmanejo por parte del grupo relativamente restringido de líderes que han determinado la mayor parte de la política nacional desde hace décadas, en un país parlamentario donde los cargos más elevados están reservados a representantes de comunidades religiosas.
Además de coincidir con la mayor crisis económica del país en décadas, la explosión amenaza con agravar el brote nacional de coronavirus, ya que miles de personas tuvieron que ser internadas y cientos de miles más tuvieron que irse a las casas de parientes o amigos porque las suyas quedaron destruidas, lo que multiplica el riesgo de exposición al nuevo virus. Antes de la pandemia, millones de personas protestaron en las calles durante meses contra toda la dirigencia política por la economía.

Macron.
Macron llegó ayer al país en medio de extendidas promesas de ayuda internacional. Decenas de países han anunciado o concretado el envío de aviones o barcos con equipos e insumos médicos, y Jordania dijo ayer que hoy construirá un hospital de campaña en Beirut con 160 médicos, decenas de camas y dos quirófanos. Macron, quien vio la devastación del puerto, dijo que la visita era «una oportunidad para tener un diálogo franco y desafiante con las autoridades políticas y las instituciones» del país árabe, un exprotectorado de Francia.
El mandatario europeo dijo que su país trabajará para coordinar la llegada de ayuda, pero advirtió que «si no se hacen reformas, el Líbano se seguirá hundiendo».

Protestas.
En tanto, varias personas resultaron heridas ayer a manos de las fuerzas de seguridad libanesas, después de que un grupo de manifestantes intentara irrumpir en el edificio del Parlamento para pedir la dimisión del Gobierno por las explosiones registradas el martes en la capital, Beirut, que dejaron al menos 157 muertos y más de 5.000 heridos.
Según informaciones de fuentes policiales recogidas por la agencia estatal libanesa de noticias NNA, varios de los manifestantes lanzaron piedras contra los agentes después de haber prendido fuego a barricadas levantadas con materiales de madera. Los manifestantes intentaron irrumpir en la plaza beirutí de Nejmé, en la que se encuentra el Parlamento, ante el incremento de las tensiones y las críticas a las autoridades por lo sucedido, añadió el reporte de la agencia libanesa, recogido por Europa Press. (Télam)