Líderes mundiales intentan defenderse

TEMEN UN EFECTO DOMINO TRAS EL ESCANDALO DE PANAMA PAPERS

El temor a un efecto dominó incontenible tras la salida del primer ministro islandés desató una catarata de reacciones de algunos de los políticos y líderes mencionados en los Panamá Papers, quienes intentaron defenderse lanzando amenazas de juicio o esgrimiendo argumentos de “transparencia”.
Uno de los primeros en reaccionar fue el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, quien por segunda vez defendió tener sociedades offshore en paraísos fiscales. La primera vez le restó importancia, pero ayer explicó que lo hizo “por motivos de transparencia” y para “separar sus activos generados por su actividad empresarial” de su función pública.
“Mi caso es muy diferente a otros de ocultación de activos. No hay ninguna conexión con el presupuesto estatal ni con mi función pública”, afirmó el líder ucraniano al ser consultado sobre el tema en una conferencia de prensa en Tokio antes de reunirse con su par nipón.
La revelación de las sociedades offshore de Poroshenko golpearon especialmente fuerte la imagen del mandatario ya que fueron registradas en agosto de 2014, en uno de los momentos más tensos y violentos de la guerra separatista que aún convulsiona a Ucrania, país lindante con Rusia.

Le Pen.
En Francia, en cambio, el escándalo mundial no golpeó al gobierno, sino a uno de los partidos más notorios de la oposición, el ultraderechista Frente Nacional, que reaccionó con la mayor dureza.
La fuerza racista y antieuropeísta amenazó con demandar a cualquier medio de comunicación que involucre a la líder del partido y posible presidenciable en 2017, Marine Le Pen, con casos de lavado de dinero y evasión.
En España, en tanto, la infanta Pilar de Borbón, tía del rey Felipe VI, es una de las personalidades españolas que figuran como propietarias de compañías offshore en paraísos fiscales, admitió haber sido titular de una de estas sociedad, aunque aseguró que “nunca” incumplió sus obligaciones fiscales en España.
La empresa, que tuvo estuvo activa entre 1974 y 2014, un período que coincide con el reinado de su hermano Juan Carlos I, se disolvió porque no contaba con recursos suficientes “ni expectativas” que justificasen su mantenimiento, según un comunicado enviado por la infanta a la agencia de noticias Europa Press.

Pakistán.
En Asia, el escándalo de los Panamá Papers también mantiene en vilo a más de un gobierno.
En Pakistán, los políticos de la oposición reclamó una auditoría independiente para estudiar las sociedades offshore creadas por tres de los cuatro hijos del primer ministro, Nawaz Sharif, luego que éste anunciara su intención de constituir una comisión judicial, informaron medios locales.
Sharif había anunciado, en un discurso televisado, que un ex juez del Tribunal Supremo investigaría las sociedades de sus hijos, que según los documentos fueron creadas para manejar varias propiedades y negocios en Londres.
Según el premier, las compañías que sus hijos poseen en paraísos fiscales se constituyeron con el dinero de la venta de una fábrica que poseían en Arabia Saudita, país en el que vivió el mandatario tras ser exiliado de Pakistán en un golpe de Estado en 1999. (Télam)