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Luego de una dura lucha contra el cáncer, murió la «Reina del Soul»

La legendaria cantante estadounidense Aretha Franklin, conocida como «la Reina del Soul», murió el jueves en Detroit a los 76 años, confirmó la familia de la artista en un triste comunicado. «En uno de los momentos más sombríos de nuestras vidas, no somos capaces de hallar las palabras adecuadas para expresar la pena que destroza nuestros corazones», dijeron sus familiares en un texto transmitido por la publicista de la cantante, Gwendolyn Quinn.
«Perdimos a la matriarca y a la roca de nuestra familia. El amor que tenía por sus hijos, sus nietos, sus sobrinos y primos era ilimitado», añadieron.
La diva reinante de la música popular estadounidense, que durante más de medio siglo influyó a varias generaciones y llegó a ganar 18 premios Grammys, falleció de cáncer de páncreas tras años de batalla contra la enfermedad. Durante la última semana había recibido cuidados paliativos en su hogar de Detroit, donde murió rodeada de familiares y amigos.

Carrera.
Nacida en Memphis, Tennessee, el 25 de marzo de 1942, hija del predicador bautista C. L. Franklin y de Barbara Siggers Franklin, Aretha Louise Franklin creció cantando gospel en la iglesia bautista de New Bethel en Detroit, liderada por su padre, donde sus fans comenzaron a dejar globos, flores y mensajes.
Su voz clara y poderosa le valió su primera grabación, «Spirituals», en 1956, gracias a un contrato con un sello local con apenas 14 años. Firmó un contrato con Columbia Records en 1960, cuando difundió su primer álbum, «The great Aretha Franklin», una mina de varios hits. Pero su carrera realmente despegó tras su transferencia al sello Atlantic Records en 1966 y el comienzo de su colaboración con el legendario productor Jerry Wexler, que resultaría en 14 álbumes juntos.
La canción «Respect», que le valió su apodo de «Reina del Soul», trepó al número uno de los sencillos más escuchados en 1967, liderando el ranking durante semanas. La canción fue adoptada como el himno de los movimientos por los derechos civiles y de las mujeres.
Franklin influenció a distintas generaciones de cantantes, desde la diva del pop Mariah Carey a la fallecida cantante Whitney Houston, hasta Alicia Keys, Beyonce y la difunta británica Amy Winehouse.

Tesoro nacional.
Fue la primera mujer que entró al Salón de la Fama del Rock and Roll y cantó en la ceremonia de inauguración de dos presidentes: Bill Clinton y Barack Obama. Precisamente, Obama saludó el jueves a la «divina» reina del soul, y elogió su «musicalidad inigualable» que «ayudó a definir el ser estadounidense».
«Cada vez que ella cantaba, todos éramos agraciados con un atisbo de lo divino», dijo en un comunicado. «En su voz, podíamos sentir nuestra historia, toda y en cada sombra: nuestro poder y nuestro dolor, nuestra oscuridad y nuestra luz, nuestra búsqueda de la redención y nuestro respeto ganado con tanto esfuerzo. Ella nos ayudó a sentirnos más conectados los unos con los otros, más esperanzados, más humanos», reflexionó Obama.
El expresidente Clinton también la celebró como «uno de los mayores tesoros nacionales de Estados Unidos». «Durante más de 50 años, agitó nuestras almas. Era elegante, graciosa, y completamente intransigente en su arte. La primera escuela musical de Aretha fue la iglesia y sus actuaciones fueron potenciadas por lo que allí aprendió», añadió. (AFP)

Himno de la lucha feminista
Más que una simple versión de la canción de Otis Redding, la enérgica versión de «Respect» grabada en 1967 por Aretha Franklin transformó a este título en un himno feminista, político y de derechos humanos, y consagró a su intérprete como la nueva «Reina del Soul, con apenas 25 años.
La revista Rolling Stone coronó a este éxito internacional como la quinta mejor canción «de todos los tiempos» en una lista de éxitos publicada en 2004 en la que Aretha Franklin aparecía detrás de Bob Dylan, los Rolling Stones, John Lennon y Marvin Gaye.
Si bien, el single «Respect» fue escrita y grabada por Otis Redding en 1965, la canción tuvo su explosión con la versión de Aretha Franklin, con su refrán contagioso, que la hizo pasar a la posteridad.
En la versión de Redding, un hombre exige el respeto de su esposa, un respeto que estima le debe ya que es él quien provee para su familia. Pero Franklin, en su versión grabada en1967 en Nueva York, elimina ese esquema tradicional, colocando las palabras en la boca de una mujer fuerte y dinámica.