Inicio El Mundo Murió Raffaella Carrá, figura icónica musical

Murió Raffaella Carrá, figura icónica musical

La conductora, actriz y cantante italiana Raffaella Carrá, diva y figura entrañable de la televisión y responsable de éxitos musicales como «Fiesta», «Hay que venir al sur» y «Caliente, caliente», falleció ayer a los 78 años dejando una huella imborrable en el espectáculo europeo y latinoamericano.
Carrá falleció debido a una enfermedad que según Sergio Iapino, ex socio de la popular artista, «desde hace algún tiempo había atacado eso cuerpo suyo tan diminuto pero tan lleno de energía desbordante».
Raffaella vivió la pandemia con angustia y hastío. En su última entrevista, realizada en diciembre último con el Corriere della Sera dijo que «tenía miedo».
Raffaella Maria Roberta Pelloni nació en el año 1943 en la ciudad de Boloña, fue la máxima estrella de la TV italiana, quien trascendió las fronteras de su país, marcando una época a partir de su talento y de su personalidad desprejuiciada, libre y fuera de serie, con la que cautivó a millones de fieles admiradores.
A lo largo de su vida, Raffaella cultivó un eterno romance con Latinoamérica; fue amiga de Diego Armando Maradona e inspiró a la estrella argentina Susana Giménez, y conquistó a varias generaciones a partir de canciones pegadizas e inoxidables como «Fiesta» y «0303456». También en la Argentina rodó el filme musical «Bárbara», con el que volvió a la actuación tras una década y bajo dirección de Gino Landi compartió roles centrales junto a Jorge Martínez. La cinta, realizada íntegramente en la Ciudad de Buenos, muestra a Martínez como un heredero millonario que se enamora de Bárbara (Carrá), una cantante italiana que visita el país.

Modificación.
Durante ese año, la cantante realizó una serie de especiales llamados «Millemilioni», con el cual intentaba unir las ciudades de Moscú, Londres, Ciudad de México, Roma y Buenos Aires, por medio de supuestos ciudadanos comunes, quienes, en medio de sus quehaceres, cantaban algunos hits de la diva. Pero ese suceso no burló el duro clima impuesto por la dictadura cívico-militar que la obligó a modificar el texto de otro éxito de su cuño como «Hay que venir el sur».
«Para explicar la censura que vivíamos en Argentina durante el Proceso siempre uso el mismo ejemplo: en España la canción decía ‘Para hacer bien el amor hay que venir al sur’ y en Argentina «Para enamorarse bien hay que venir al sur'», señaló a modo de ejemplo el productor cinematográfico Axel Kuschevatzky en su cuenta de Twitter.
En los años de su apogeo internacional -durante las décadas de 1970 y 1980- se repartía entre la pantalla chica y el estudio de grabación (registrando 25 discos de estudio y vendiendo más de 60 millones de unidades). Empezó su carrera profesional a la edad de nueve años, tras ser elegida para un pequeño papel en la película «Tormento del pasado», que marcó su debut en la pantalla grande. Trabajó en Hollywood en la década de 1960, pero retomó pronto su carrera en Europa, tanto en el cine como en la televisión.

Convicciones políticas.
Gracias a su aura y al protagonismo que daba a sus bailarines varones en los números musicales y el impacto de la canción «Luca» (sobre el amor que sentía por dicho muchacho homosexual), Raffaella devino en referencia para la comunidad LGTBIQ+ por su desprejuicio, su libertad y su defensa de los derechos civiles. Ese mismo impulso la llevó a no ocultar sus convicciones políticas y por ello en 1977 no tuvo reparos en decirle a la prensa española: «Yo siempre voto comunista». (Télam)