Nobel para tres británicos

HERRAMIENTA PARA CONOCER FORMAS EXOTICAS DE LA MATERIA

Los ganadores del Nobel de Física de este año elaboraron una herramienta matemática que permite conocer y predecir formas exóticas de la materia, abriendo así el camino para futuros desarrollos tecnológicos relacionados con la computación cuántica y el almacenamiento magnético.
“Nuestro mundo es tridimensional, pero hay determinados materiales en los que sólo hay dos dimensiones posibles, cuyos electrones están sobre una superficie y sólo se pueden mover sobre esa superficie”, explicó el físico e investigador de Conicet Santiago Grigera.
Estos materiales “exóticos o inusuales” se pueden comprender y predecir gracias al “marco conceptual” desarrollado por los británicos David Thouless, Duncan Haldane y Michael Kosterlitz, quienes fueron galardonados hoy con el Premio Nobel de Física 2016.
“Los ganadores son físicos teóricos, y estudiaron este tipo de sistemas, de materiales bidimensionales e incluso unidimensionales, y para describirlos y entender sus fases encontraron nuevos conceptos topológicos”, continuó Grigera, quien también es profesor en la Universidad Nacional de La Plata.

Trabajo.
Las fases son los estados de una materia, sólido, líquido y gaseoso, y la topología es la disciplina de la matemática que describe estructuras cuya característica básica se mantiene a pesar de las deformaciones.
“Un cuadrado puede convertirse en un círculo y seguirá siendo igual topológicamente, pero un círculo no puede convertirse en un anillo sin hacer en él un agujero”, comentó el especialista.
A través de la topología, los científicos elaboraron una herramienta para entender el orden y la distribución de los átomos en materiales bidimensionales y unidimensionales, y conocer nuevas fases posibles.
“Los materiales bidimensionales tienen otras fases posibles, como la de superconductor o superfluido. Un superconductor puede transmitir corriente sin disipar nada de energía, y un superfluido es un líquido con propiedades especiales que puede pasar por un conducto también sin disipar energía”, explicó Grigelma.
Y continuó: “Estos científicos describieron mecanismos por los cuales se puede convertir determinados materiales bidimensionales en superconductores o superfluidos”.
Conocer estos materiales y predecir cómo funcionan en distintas circunstancias, permite “pensar nuevos tipos de tecnología, relacionados con la computación cuántica y el almacenamiento magnético”.
“La computación cuántica es una manera distinta hacer operaciones computacionales simultáneamente, por medio de una serie muy grande bits, que se llaman bits cuánticos o qubits. Las cabezas lectoras del disco rígido de una pc, por ejemplo, usan multicapas de un material bidimensional”.

Ganadores.
Los físicos premiados trabajan en este campo desde principios de los años 70 -Thouless y Kosterlitz- y desde los años 80 Holdane, y desarrollaron una “herramienta global que se utiliza en distintos ámbitos, como el del magnetismo, para conocer nuevos materiales aisladores”.
“El comité -de la Academia de las Ciencias Sueca- espera que las cosas estén super comprobadas antes de dar un premio, para hacerlo sin ningún marco de duda”, comentó Grigelma al ser consultado sobre por qué el galardón es otorgado ahora.
Uno de los ganadores, David J. Thouless, nació en 1934 en Bearsden, Reino Unido y es doctor por la Universidad de Cornell, Estados Unidos y es profesor emérito de la Universidad de Washington.
Duncan M. Haldane nació en 1951 en Londres, se doctoró en Cambridge y ahora es profesor de Física en Princeton, Estados Unidos, mientras que Michael Kosterlitz, nació en 1942 en Aberdeen, Reino Unido, y también es profesor de Física en Estados Unidos, en la Universidad de Brown. (Télam)

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