París bajo el agua

20.000 EVACUADOS POR CRECIDA DEL SENA

El Grand Palais, uno de los edificios monumentales más importantes de París, y la céntrica estación de metro de Cluny/La Sorbonne, en las cercanías de la histórica universidad, cerraron sus puertas debido a la crecida del Sena, mientras alrededor de 20.000 personas fueron evacuadas en otros pueblos franceses.
El río, que crece unos centímetros cada hora, alcanzó los seis metros de altura en el Pont d’Austerlitz y, según expertos reportados por el diario Le Parisien, se espera para hoy un tope de entre 6,3 y 6,5 metros.
Además del Grand Palais, a lo largo de la orilla del río muchos de los sitios culturales emblemáticos de la ciudad debieron cerrar sus puertas, como el Museo de Orsay, que alberga una de las más extensas colecciones de arte impresionista.
Tampoco abrieron sus puertas la Biblioteca Nacional y la biblioteca Francois Mitterrand, mientras que en el Louvre se trasladaron a los pisos superiores varias de obras de arte para resguardarlas del agua.
“Debido al nivel del río Sena, el Louvre seguirá cerrado para proteger las obras”, informó el museo, que través de su cuenta de Twitter también publicó algunas fotografías del traslado de las obras. “No hay peligro para las obras en el Louvre”, aseguró.
Otros museos también cerraron en otras localidades, entre ellos algunos de los más célebres castillos del Loire, como Chambord y Azay-le-Rideau.

Alerta naranja.
En la capital francesa se mantenía la alerta naranja, un escalón por debajo de la roja, que debería decretarse si el sena superase los siete metros de altura, lo que de hecho implicaría la existencia de un peligro real para las personas y los bienes, informó la agencia EFE.
En general ya fueron evacuadas al menos 20.000 personas en localidades vecinas a la capital, como el municipios de Villeneuve Saint Georges, y al menos dos personas murieron, entre ellas un niño de tres años, informó el diario Le Monde.
El primer ministro, Manuel Valls, convocó a una reunión interministerial en coincidencia con la activación de una célula de crisis para coordinar la respuesta a las inundaciones que afectan a París y a toda Francia.
“El momento requiere de vigilancia y atención. Todos los servicios del Estado se movilizaron para enfrentar una situación que desafortunadamente podría prolongarse”, dijo el funcionario, según un despacho de la agencia ANSA. (Télam)