Protesta inusual

En una inusual buena noticia para las autoridades de Kiev, el hombre más rico de Ucrania movilizó ayer a miles de personas que marcharon por el este del país para protestar contra los líderes separatistas que proclamaron la independencia de la región oriental de Donetsk.
A instancias de Rinat Akhmetov, miles de manifestantes se reunieron en el estadio de fútbol de Donetsk, del cual es dueño el empresario, para exigir el fin de la “anarquía” en el Este y que se les permita participar en las elecciones presidenciales del domingo, que las autoridades rebeldes han prometido que impedirán.
De manera paralela, como parte de la misma campaña, cientos de autos recorrieron las calles de la ciudad de Donetsk capital tocando sus bocinas y ondeando la bandera azul y amarilla de Ucrania, según imágenes difundidas en Kiev por el canal de TV Ukrayina, del cual el empresario también es dueño.
La marcha mostró un costado hasta ahora poco visualizado de la crisis en el este de Ucrania, el de la gente que se opone a la secesión de Donetsk y del Este en general y que quiere una vuelta a la normalidad.
“La gente está cansada de vivir en el miedo y el terror”, dijo Akhmetov, de 47 años, en un video proyectado en el estadio de fútbol de su propiedad.
El multimillonario acusó a los líderes separatistas de Donetsk y de la vecina de Lugansk, que la semana pasada proclamaron la independencia de ambas regiones y pidieron ser anexados por Rusia, de estar conduciendo a Ucrania a un “genocidio”.