Protestas y saqueos en Ferguson

INCIDENTES DEJARON MAS DE 80 DETENIDOS EN ESTADOS UNIDOS

La decisión de no procesar a un policía blanco que mató a un joven negro desarmado en Ferguson desató ayer una ola de protestas en esa ciudad de Estados Unidos que terminó con saqueos, incendios y más de 80 detenidos, en otra vuelta de tuerca a un caso que reflejó la persistente tensión racial y brutalidad policial en el país.
El gobernador de Missouri ordenó el despliegue de más efectivos de la Guardia Nacional en Ferguson tras los disturbios de la madrugada, mientras que los abogados de la familia de Michael Brown denunciaron un manejo “completamente injusto” del caso de la muerte del joven afroamericano de 18 años.
Nubes de humo se elevaban al cielo desde inmuebles de Ferguson, mientras que las calles amanecieron cubiertas de pedazos de vidrieras rotas, piedras y botellas luego del caos desatado tras el anuncio de que el oficial Darren Wilson, de 28 años, no será procesado por haber matado a tiros a Brown el 9 de agosto.
Autoridades locales dijeron que las protestas fueron mucho más violentas que cualquiera de las que siguieron a la muerte de Brown, que más de una decena de negocios sufrieron daños parciales o totales y que se registraron más de 150 disparos, que por primera vez evitaron que los bomberos combatieran el fuego.
Un total de 61 personas fueron detenidas el lunes a la noche en Ferguson, muchas de ellas por robo o invasión de propiedad privada, dijo el vocero de la policía del condado de Saint Louis, Brian Schellman.
Otras 21 personas fueron arrestadas en la vecina ciudad de Saint Louis, donde manifestantes rompieron vidrieras de comercio a lo largo de la avenida principal, dijo el alcalde Francis Slay.

Seguridad.
El gobernador de Missouri, Jay Nixon, dijo en un comunicado que pidió el despliegue de más tropas de la Guardia Nacional para ayudar a las fuerzas de seguridad de Ferguson, un suburbio de Saint Louis de poco más de 21 mil habitantes, en su gran mayoría, casi el 70%, de raza negra.
El demócrata Nixon, que ya había decretado este mes el estado de emergencia en previsión de disturbios, no precisó cuántos efectivos adicionales pidió ni cuánto tiempo se quedarían en la ciudad, informó la cadena CNN.
En una improvisada rueda de prensa, el jefe de policía del condado de Saint Louis, Jon Belmar, dijo que tuvo suerte de no ser alcanzado por los “más de 150 disparos” que se registraron en algunos de los lugares que recorrió durante la noche y se mostró aliviado de que no haya habido víctimas mortales.
El jefe policial señaló que manifestantes saquearon varios comercios y prendieron fuego a numerosos vehículos, entre ellos dos patrulleros.
Belmar agregó que, a menos de que le lleguen 10 mil policías de refuerzo, no creía ser capaz de “frenar a personas que están verdaderamente decididas a destruir una comunidad”.
Al menos 18 personas resultaron heridas y fueron atendidas en distintos hospitales, incluyendo a una que recibió un tiro, informaron fuentes médicas citadas por CNN.
Asimismo, muchos colegios de Ferguson suspendieron ayer las clases por temores relativos a la seguridad de los alumnos.

Polémica decisión.
La decisión del gran jurado implica que Wilson no será sometido a ningún proceso penal en Missouri. En conferencia de prensa, Benjamin Crump, abogado de la familia Brown, denunció como “completamente injusto” el proceso que acabó con la no imputación del oficial de policía blanco.
El letrado dijo que tanto él como el resto del equipo legal de los Brown objetaron desde un principio al fiscal del condado de Saint Louis Bob McCulloch por la falta de interés en el caso que demostró al declinar presentar cargos contra Wilson, entregar la causa a un gran jurado y no nombrar a un fiscal especial.
En un comunicado, los familiares de Brown indicaron que, a pesar de estar “profundamente decepcionados” por el fallo judicial, “responder a la violencia con violencia no es la respuesta”.
(Télam)