Recrudece la violencia

DENUNCIAN EJECUCIONES POLICIALES EN NICARAGUA

Al menos cinco personas murieron en enfrentamientos en la ciudad de Masaya, Nicaragua, entre opositores y la Policía Nacional y grupos de simpatizantes del gobierno de Daniel Ortega, en un conflicto violento que ya lleva 47 días, reportó una ONG, mientras la Iglesia católica, que intenta realizar un diálogo de paz hace semanas, denunció ejecuciones de la Policía.
El secretario de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (Anpdh), Álvaro Leiva Sánchez, identificó a cuatro de las nuevas víctimas fatales, de las cuales una es un adolescente de 15 años. Según reveló el portal nicaragüense El Nuevo Diario, el joven, rogó de rodillas por su vida ante un policía, pero lo mataron de un balazo en el tórax.
“El adolescente se puso de rodillas y rogó por su vida, pidió que no lo mataran”, relató Leiva Sánchez, que calificó la situación como una “crisis profunda de violación a los derechos humanos”.
En paralelo, el sacerdote Edwin Román, párroco de la iglesia San Miguel en Masaya, denunció ante la prensa que otra de las víctimas “fue ejecutada” por una mujer policía que le disparó al pecho cuando estaba detenido e indefenso. “El joven le dijo: ‘Si me vas a matar, mátame’, y la mujer policía lo ejecutó; cayó enfrente de la parroquia San Miguel”, relató el cura.
Leiva agregó que -a horas de la noche de ayer- unas 30 personas continúan desaparecidas tras los ataques del sábado en la localidad Masaya, a unos 30 kilómetros de Managua.

Represión.
La violencia resurgió el sábado en Nicaragua cuando simpatizantes del gobierno de Ortega intentaron desalojar a un grupo de civiles que mantenían una barricada en Masaya como señal de protesta, según informó la Anpdh. Tanto el cura como Leiva Sánchez mediaron para liberar a los 32 detenidos en Masaya. Sólo 21 pudieron salir en libertad, y el resto seguía siendo investigado ayer.
Hoy se cumplen 48 días de una crisis política, la más sangrienta desde los años 80 del país, que comenzó con protestas contra una reforma jubilatoria -que ya fue suspendida- y culminó con universidades tomadas, barricadas en las calles, manifestaciones masivas y un único pedido: la renuncia de Ortega. (Télam)