Referéndum en plena catástrofe

La consulta, el primer escrutinio que se celebra en Birmania desde hace 18 años, se mantuvo en todo el país salvo en las zonas más devastadas por el ciclón, concentradas en la región sureña de Irrawaddy y en Rangún, donde los electores acudirán a las urnas el 24 de mayo.
Apoyado por la ONU, el partido de la opositora Aung San Suu Kyi presionó a la junta militar para que aplazara el referéndum y diera prioridad a la ayuda a las víctimas del ciclón.
La ayuda de urgencia continuaba llegando con cuentagotas a las zonas afectadas debido a las condiciones impuestas por el régimen militar. El primer convoy de ayuda de Naciones Unidas para los damnificados llegó ayer a Birmania por vía terrestre, procedente de Tailandia, anunció el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Dos camiones que transportaban 20 toneladas de material de primera necesidad cruzaron la frontera entre Tailandia y Birmania sin toparse con ningún obstáculo.
Sin embargo, el Programa Alimentario Mundial del organismo (PMA) anunció ayer que la junta confiscó otros dos cargamentos aéreos de ayuda humanitaria, por lo que llegaron a ser cuatro los retenidos.

Más muertos.
La oposición demócrata de Birmania denunció que el número de muertos por el ciclón Nargis está aumentando “día a día” debido a las restricciones que impone la junta militar a la asistencia humanitaria y pidió a la ONU que envíe ayuda “por todos los medios”. La cifra se elevaría a 80 mil decesos y más de un millón de damnificados.
La ONU pidió fondos por valor de 187 millones de dólares para ayudar en los próximos seis meses a Birmania. Sin embargo, su secretario general, Ban Ki-moon, aún no logró ponerse en contacto con el número uno del régimen birmano, el general Than Shwe.
El general, de 75 años, también desoyó las peticiones de aplazar el referéndum. Este representa la primera ocasión de voto para los birmanos desde las legislativas de mayo de 1990, ganadas por la LND.
Los militares se negaron a aceptar ese resultado y han mantenido en arresto domiciliario durante la mayor parte de los últimos 18 años a la líder opositora Suu Kyi, de 62 años.
La oposición no participó en la elaboración de la Constitución. Esta fijará la inelegibilidad de Suu Kyi por el polémico motivo de que estuvo casada con un extranjero, el británico Michael Aris, muerto de cáncer en 1999.

Censura.
Los órganos de información oficiales lanzaron una vasta campaña en favor del “sí”. La oposición solicitó el “no” pero no tuvo acceso a los medios de comunicación. Además, una ley promulgada en febrero sobre la organización del referéndum estableció penas de prisión para quien distribuyera material hostil a la consulta.
La junta militar, seguía ayer sin difundir el número exacto de electores con derecho a voto.
El ministro de Protección Social, Maung Maung Swe, indicó el martes que Birmania tiene 27 millones de personas mayores de 18 años. Pero esa cifra incluye a monjes y detenidos, que no pueden votar. (AFP-NA)