Santos rechaza un cese el fuego

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, aseguró que “no habrá ningún tipo de cese del fuego” mientras dure el diálogo con las FARC en busca de una salida al conflicto armado, con lo que rechazó una de las pretensiones de la guerrilla.
“No va a haber ningún tipo de cese del fuego. Aquí no vamos a tener nada hasta que lleguemos al acuerdo final. No va a haber nada de eso”, indicó Santos, que, además, dejó en claro que su administración está “preparada para la paz, pero también para la guerra”.
El jueves al término de una reunión con la cúpula militar desde una base castrense, el mandatario negó que pueda pactarse el fin de las operaciones, un punto que las FARC pedirán apenas comience el diálogo en Oslo, según anunciaron el jueves desde La Habana.
Santos insistió con que las negociaciones se darán en medio del conflicto y las Fuerzas Armadas tienen la orden de seguir con las operaciones en todo el país, según citó la agencia DPA.
Desde la misma base de Tolemaida, a unos 100 kilómetros de Bogotá, y tras hacer algunos ejercicios físicos con soldados, Santos aseguró ayer que “la mano está abierta” para llegar a la paz.
“El país está muy bien física y mentalmente para la guerra y para la paz, pero por supuesto que preferimos la paz”, subrayó el mandatario, que renovó su esperanza de llegar “al fin de este conflicto que tanto daño, tanta violencia, tanta muerte le ha causado a Colombia”.

Diferencias.
A poco menos de un mes del comienzo de las conversaciones -se anunció que sería el 5 de octubre, pero luego se habló del 8- el proceso parece tener ya al menos dos diferencias claves: la del eventual cese del fuego y la de la presencia o no de Simón Trinidad, preso en Estados Unidos, en la mesa de negociaciones.

Negociadores.
El jueves las FARC dieron su nombre como dentro del equipo negociador, y horas después Santos subrayó que eso no dependía de su Ejecutivo. “Hay que ser realistas. Hay cosas que se pueden y cosas que no se pueden”, señaló el presidente.
Los otros dos representantes de la insurgencia serán Iván Márquez y Jesús Santrich.

Respaldo.
Santos recibió además ayer el respaldo “incondicional” de parte del comandante de las Fuerzas Militares, general Alejandro Navas. “Quiero que cuente con nuestro apoyo patriótico y respaldo incondicional. Entendemos nuestro papel histórico y seguiremos cumpliendo nuestros votos institucionales. Asimismo, le reiteramos nuestros votos de obediencia y de lealtad”, subrayó Navas.
El proceso recibió ayer otros dos apoyos vitales: por un lado, la Unasur respaldó las conversaciones y ofreció su colaboración, y por el otro, Chile, que será “acompañante” junto a Venezuela de las negociaciones, prometió que hará “sus mejores esfuerzos” para que conseguir el éxito en las gestiones.
En un comunicado desde Rusia, el presidente Sebastián Piñera aseguró que su administración “va a entregar sus mejores esfuerzos y va a hacer todo lo que los países y las partes que están negociando nos pidan para que este proceso llegue a buen puerto”.

Reinserción.
Una cuestión de relevancia en el proceso tiene que ver con la futura reinserción de los desmovilizados, en el caso de que las conversaciones sean exitosas, sobre el cual el director de la Agencia Nacional para la Reintegración, Alejandro Eder, destacó la experiencia colombiana.
“Afortunadamente en nuestro país ya tenemos 10 años de experiencia acumulada en procesos de reintegración. Nuestra experiencia es mucho más positiva de lo que muchos colombianos imaginan”, indicó Eder, quien detalló que desde el 2002 cerca de 60 mil personas dejaron las armas en el país.
Según el funcionario, en el último año 14.400 guerrilleros de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se desmovilizaron y lograron vincularse laboralmente en la economía formal. (Télam)