Según la OMS el cáncer de piel es el tumor más frecuente

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, el cáncer de piel es el tumor maligno más frecuente en los seres humanos. La exposición intensa y prolongada a los rayos del sol son el principal causante de esta condición, aunque existen otros factores de riesgo como antecedentes familiares de cáncer, ser rubio o pelirrojo y la presencia de más de 50 lunares en el cuerpo.

En este sentido, recomiendan que mientras más temprano se hagan el diagnóstico y el tratamiento, mejores serán los resultados. Por ello, se debe hacer un examen de piel regularmente, y ante la presencia de cualquier lesión, que en un período de tres meses no se sepa qué es y vaya creciendo, consultar a un especialista.

La exploración de nuevas manchas o lunares debe hacerse al menos una vez al mes y si presenta asimetría en algunos de sus ejes, bordes irregulares, color variado o no uniforme, un diámetro mayor de 6 milímetros, o si sangra o pica, se debe consultar urgentemente al médico.

La Organización Mundial de la Salud lanzó una serie de recomendaciones para evitar la enfermedad:

  • Evitar la exposición solar en las horas centrales del día. Los rayos UV solares son más fuertes entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Tenga especial cuidado con la exposición al sol durante esas horas.
  • Tenga en cuenta el índice UV. Este importante dato le ayuda a planificar sus actividades al aire libre para evitar una exposición excesiva a los rayos del sol. Es necesaria protección solar siempre que el índice UV prevea niveles de exposición de moderados a altos, por ejemplo un índice UV de 3 o superior.
  • Aproveche las sombras. Póngase a la sombra cuando los rayos UV sean más intensos, pero no olvide que los árboles, las sombrillas o los toldos no protegen totalmente contra la radiación solar.
  • Use ropas que le protejan. Un sombrero de ala ancha protege debidamente los ojos, las orejas, la cara y la parte posterior del cuello. Las gafas de sol con un índice de protección del 99%-100% frente a los rayos UVA y UVB reducen considerablemente los daños oculares debidos a la radiación solar. Las prendas de vestir holgadas y de tejido tupido que cubran la mayor superficie corporal posible también protegen contra el sol.
  • Utilice cremas con filtro solar. Aplíquese una crema protectora de amplio espectro, con factor de protección igual o superior a 30. Extiéndala generosamente sobre la piel expuesta y repita la aplicación cada dos horas, o después de trabajar, nadar, jugar o hacer ejercicio al aire libre.
  • Evite las lámparas y las camas bronceadoras. Las lámparas y las camas bronceadoras aumentan el riesgo de cáncer de la piel y pueden dañar los ojos si no se usa protección. Debe evitarse completamente su uso.
  • Proteja a los niños. Los niños suelen ser más vulnerables a los riesgos ambientales que los adultos. Cuando estén al aire libre, hay que protegerlos de la exposición a los rayos UV . Los bebés deben permanecer siempre a la sombra.