Inicio El Mundo Terminó el asedio a la embajada de EE.UU. en Irak

Terminó el asedio a la embajada de EE.UU. en Irak

Después de una escalada de violencia que terminó con bombardeos estadounidenses contra milicias pro iraníes en Irak, decenas de muertos y la embajada norteamericana en Bagdad asediada, la situación alrededor de la sede diplomática comenzó ayer a calmarse cuando los milicianos chiitas desarmaron sus carpas y abandonaron el lugar, pero solo para instalarse a unos kilómetros de allí para mantener la presión. «Después de conseguir el objetivo buscado, nos retiramos del lugar triunfantes. Obligamos a Estados Unidos a reconocer sus acciones», aseguró uno de los milicianos que desarmó el campamento frente a la embajada en la llamada Zona Verde de Bagdad, Fadhil al Gezzi.
Fuentes de Kataeb Hezbollah -una milicia separada del movimiento libanés Hezbollah pero miembro de la coalición de grupos armados progubernamentales y mayormente chiitas Hashed al-Shaabi (Multitud Popular)- informaron que los milicianos se retiraron luego que la cúpula lo ordenara «por respeto a la decisión del gobierno iraquí que así lo ordenó y para preservar el prestigio del Estado». «No nos interesan los aviones que vuelan sobre nuestras cabezas. Tampoco nos interesan las noticias de que Estados Unidos enviará Marines», aseguró un vocero de Kataeb Hezbollah, Mohammed Mohy, mientras desarmaba una carpa, según la cadena Al Jazeera. «Esto demostró la derrota psicológica y el gran derrumbe mental que está sufriendo el gobierno estadounidense», agregó y aclaró que su lucha contra la influencia de Estados Unidos -aliado de la minoría chiita que gobierna el país desde el derrocamiento de Saddam Hussein y la invasión norteamericana de 2003- continúa.

Cobertura legal.
El Parlamento iraquí debe discutir en los próximos días un pedido para revocar la cobertura legal de los 5.200 militares estadounidenses desplegados en el país, principalmente en apoyo de la lucha contra la milicia Estado Islámico (EI). Por eso, muchos de los milicianos chiitas que asediaron y trataron de irrumpir en la embajada norteamericana en los últimas 48 horas caminaron hasta los puentes que conectan la Zona Verde con el resto de Bagdad e instalaron allí sus carpas.
«Nos retiramos de la embajada estadounidense porque recibimos órdenes se abandonar el lugar. Pero instalamos el campamento en la vera del Tigris opuesta a la embajada norteamericana y la Zona Verde para continuar con nuestra sentada por al menos tres días», explicó uno de los milicianos. (Télam)