Turquía arresta a intelectuales

La policía de Turquía detuvo ayer a 18 académicos acusados de “incitación al odio” y de difundir “propaganda terrorista” por denunciar en un manifiesto firmado por más de 1.300 intelectuales “masacres” del Ejército en ciudades kurdas, informaron ayer los medios turcos.
Para dar con los intelectuales, la policía llevó a cabo ayer una redada en casa de 21 académicos en la provincia de Kocaeli, al este del país, donde detuvo a 12 de ellos que estaban en sus casas y lanzó una orden de detención contra los restantes seis.
Otros tres profesores universitarios fueron detenidos en la provincia de Bursa, situada en el noroeste.
Los intelectuales integran un conjunto de más de 1.100 académicos de universidades turcas y otros 350 extranjeros -incluidos el estadounidense Noam Chomsky y el filósofo esloveno Slavoj Zizek-, quienes el pasado lunes denunciaron que el Ejército turco está cometiendo “masacres” durante sus operaciones contra la guerrilla del ilegalizado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el sureste del país, de mayoría kurda.

Erdogan.
El presidente turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan, calificó a los firmantes de “colonialistas” y “traidores”, además de culparlos de ser “la quinta columna de potencias extranjeras destinadas a socavar la seguridad nacional de Turquía”.
Por su parte, el primer ministro turco, el también islamista Ahmet Davutoglu, dijo que la declaración firmada por los académicos no puede ser tolerada bajo el concepto de la libertad de expresión, mientras fiscales de varias provincias iniciaron investigaciones contra los académicos, sospechosos de incitar al “odio y la enemistad” y difundir propaganda “terrorista” a favor del PKK.
Los medios de comunicación próximos al gobierno comenzaron una campaña de difamación contra numerosos académicos y uno de los diarios publicó la lista completa de los firmantes.
Esta iniciativa se compromete no sólo a protestar contra la violencia sino también a dar espacio a temas kurdos en las aulas e investigaciones científicas, explicó la profesora de psicología Esra Mungan, una de las firmantes del manifiesto. (Télam)