Inicio El Mundo Un voluntario de la Catedral de Nantes confesó ser responsable del incendio

Un voluntario de la Catedral de Nantes confesó ser responsable del incendio

Un hombre de 39 años que había sido detenido como sospechoso por el incendio ocurrido en la Catedral de Nantes (Francia), ocurrido el pasado 17 de julio, confesó ser el responsable del trágico hecho.

Según informó la agencia Europa Press, todavía no se conocen los motivos que lo llevaron a tal acción, pero la persona, que trabajaba como voluntario en el lugar, reconoció ante el juez de instrucción que lo interrogó que es el responsable de lo sucedido.

El individuo fue puesto bajo custodia. «Mi cliente ha cooperado. Lamenta amargamente los hechos y reconocerlo ha sido una liberación para él. Está sumido por los remordimientos y sobrepasado por la magnitud de los acontecimientos», declaró el abogado defensor del sospechoso, Quentin Chabert.

Por su parte, el rector de la Catedral, Hubert Champenois, manifestó que el voluntario estaba encargado de cerrar las puertas de la diócesis el día que se desataron las llamas. En un primer momento fue detenido e interrogado, pero en esa oportunidad no reconoció los hechos.

Según publicó el sitio Cadena Ser, el hombre fue imputado y puesto bajo prisión provisional bajo la acusación de «destrucciones y degradaciones por incendio». El autor confeso es un demandante de asilo, oriundo de Ruanda. Fue detenido por segunda vez ayer sábado, después de haber sido arrestado hace una semana y puesto en libertad, bajo la misma sospecha.

El fiscal Pierre Sennès precisó que el involucrado confesó que inició dos fuegos en el órgano del templo y otro en un panel eléctrico, después de que él había cerrado la Catedral el día anterior.

El voluntario, que oficiaba de monaguillo desde hace algunos años, era uno de los siete encargados de la seguridad de la Basílica y solía participar de la liturgia. Champenois afirmó que tenía total confianza sobre él y nunca había levantado la menor sospecha en su accionar.

«Era extremadamente educado y era un habitual del lugar», aseguró el organicista de la diócesis, Michel Bourcier, al medio «»Presse Océan».

La Fiscalía difundió, la semana pasada, que el sospechoso viene solicitando que se le otorgue el estatus de refugiado, el cual se le ha negado en varias ocasiones. Incluso llegó a enviar correos electrónicos a miembros de la diócesis para que lo ayuden.

El hombre enfrenta ahora una probable pena de hasta 10 años de cárcel y una multa de 150.000 euros.

Los bomberos de Nantes fueron alertados en la mañana del 18 de julio sobre el incendio del templo, y lograron controlar las llamas en algunas horas. No se produjeron daños estructurales, pero quedó destruido un órgano del siglo XVII, elementos del mobiliario y algunas obras de arte.

La Catedral de Nantes ya había sufrido un incendio el 28 de enero de 1972, cuando se quemó el techo del lugar, y los servicios religiosos no se pudieron reanudar hasta el año 1985.