Afirman que inmuebles costosos siguen siendo valor de resguardo

El panorama inmobiliario en la Argentina se presenta con datos positivos en el sector de inmuebles de alta categoría, que siguen siendo considerados como un buen valor de resguardo, según señaló un informe privado.
“Es interesante observar que a pesar de los tiempos tormentosos que corren, el análisis de las distintas áreas de la actividad permite detectar una cantidad interesante de datos positivos, en cierta medida mayor a los que podría suponerse desde una mirada no profesional”, señaló el trabajo realizado por la inmobiliaria Ramos.
Dos factores se muestran como pautas dominantes: la diferenciación de los productos y la prudencia de los actores. “Más allá del rubro al que pertenezcan, como ante cada crisis, las unidades premium y todas aquellas que tienen cualidades diferenciales, vuelven a ratificar su vigencia como resguardo de valor”, indicó el informe.
“A la vez, con propietarios poco dispuestos a resignar precio y una demanda racional y selectiva -con mayores márgenes de contraoferta- los tiempos de definición de las operaciones hoy son más extensos”, indicó el escrito.
En materia de oficinas, se indica que la demanda se mantiene activa y los valores se defienden bien por la escasa vacancia actual, tanto en productos de nivel AAA como A. Los precios se
estabilizaron en torno a los 30/35 dólares por metro cuadrado en alquileres.

Industria.
En el rubro industrial, es notable la distinción entre las propiedades destinadas a la producción y aquellas aplicadas a actividades logísticas (almacenamiento, transferencia de cargas, distribución).
Las primeras aprovecharon la capacidad instalada hasta llevarla al límite (y apuntaron en todo caso a la renovación de equipamiento), pero la actividad inmobiliaria fue motorizada por las segundas.
A pesar de ello, no hubo inversiones importantes de los desarrolladores para atender este fenómeno. La consecuencia: hoy, la demanda es superior a la oferta, lo cual permite sostener los valores de las propiedades de categoría AAA.

Locales.
En materia de locales, la demanda exhibe mayor cautela y los propietarios están mostrando flexibilidad en las negociaciones, conscientes de la importancia de retener a los buenos inquilinos.
Así como se registra una baja de actividad en distintos rubros, en otros hay empresas que se están ubicando en lugares puntuales de hasta mil metros cuadrados.
En gastronomía puede mencionarse a cadenas de comida rápida. También toman posiciones, con cautela, fabricantes de electrodomésticos, algunos bancos y supermercados.
En los inmuebles residenciales, como ocurre generalmente frente a las crisis, los valores de los productos altamente diferenciados y, en especial aquellos de categoría premium, tienen
un comportamiento estable.
Quienes se desprendan de ellos encontrarán dificultades para encontrar propiedades equivalentes, u otras alternativas de aplicación de los fondos que reúnan el doble requisito de
seguridad y rentabilidad, razón por la cual algunos propietarios van optando por la colocación en alquiler, que les permite generar renta líquida y mantener el capital a resguardo.

Precios.
Aunque el ritmo de la actividad se ha reducido, dado que la oferta y la demanda disminuyeron simultáneamente, los precios se mantienen.
En emprendimientos, el actual es el momento de los emprendedores que saben mirar a largo plazo, que por sus conocimientos y capacidad financiera pueden imaginar los escenarios post-crisis.
En algunos segmentos hay una oferta superior a la demanda que hoy se mantiene activa. Pero como los emprendimientos fueron impulsados por inversores que no están dispuestos a resignar rentabilidad, ni cuentan con mejores opciones de aplicación del capital, los precios se mantienen firmes y los ritmos de cierre de operaciones se hacen más pausados. (Télam).