domingo, 19 septiembre 2021
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Analizan pedir preventiva domiciliaria

INVESTIGARAN SI HUBO MAS IMPLICADOS EN EL CRIMEN DE FERNANDO

La defensa de los ocho rugbiers que continúan detenidos por el homicidio de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell analiza pedir una morigeración de la prisión preventiva y que queden bajo arresto domiciliario en caso de que el juez confirme la medida solicitada el lunes por la fiscal del caso, informaron fuentes de la investigación.
Hugo Tomei, defensor de los diez jóvenes acusados por el crimen de Báez Sosa (18), ocurrido frente al boliche Le Brique, adelantará su intención de solicitar que los rugbiers queden bajo arresto domiciliario, en la audiencia pública que mantendrán el próximo jueves las partes con el juez de Garantías, David Mancinelli, en Villa Gesell.
En esta audiencia estarán presentes también los ocho acusados que continúan presos en Dolores tras la liberación de Alejo Milanesi (20) y Juan Pedro Guarino (19).
Se trata de Máximo Thomsen (20) y Ciro Pertossi (19), acusados de ser «coautores» del crimen de Báez Sosa, y de Luciano (18) y Lucas Pertossi (18), Enzo Comelli (19), Matías Benicelli (20), Blas Cinalli (18) y Ayrton Viollaz (20), considerados por la fiscal del caso como «participes necesarios».
Fuentes de la causa informaron que Tomei planteará de manera anticipada la intención de la defensa, supeditada a la decisión que adopte finalmente el magistrado respecto del pedido de prisión preventiva hecho por la fiscal Verónica Zamboni, titular de la Unidad Funcional de Instrucción 6 de Gesell.
Mancinelli tiene plazo hasta el sábado próximo para resolver el requerimiento de Zamboni, y convocó de manera «urgente» a la defensa y a los abogados de la familia de la víctima, encabezados por Fernando Burlando y Fabián Amendola, luego de que ambas partes pidieran una audiencia antes del dictado de auto de prisión preventiva.
La cita será el jueves a las 9 en el juzgado de Garantías de Gesell y, tras este encuentro, Mancinelli, dará a conocer su resolución sobre la situación de los ocho aún detenidos.
La intención de la defensa es pedir una morigeración o atenuación, que en esta etapa procesal podría consistir en un arresto domiciliario con tobillera electrónica, según indicaron fuentes del caso.
La querella, en tanto, expondrá algunas diferencias con la fiscalía respecto de la acusación, y ofrecerá sus argumentos para que la imputación de «homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas», incorpore los agravantes de «alevosía» y «homicidio por placer».
«Vamos a exponer las disidencias que tenemos con la fiscalía en el análisis de la prueba (…) creemos que Milanesi y Guarino deberían estar presos», manifestó el defensor Amendola en dialogo con TN, al tiempo que aclaró que no obstante está «muy conforme con el trabajo de la fiscalía porque con la celeridad con que actuaron permitió contar con un montón de pruebas».

Querella.
Los abogados que representan a los padres de Fernando Báez Sosa como particulares damnificados en la causa pedirán en la audiencia oral del jueves que se profundice la investigación ante la sospecha de que en el homicidio haya más implicados que aún no fueron identificados.
Fernando Burlando anticipó que en la audiencia, donde se tratará el pedido de prisión preventiva formulado el lunes por la fiscal Verónica Zamboni para ocho de los rugbiers, «no sólo hablaremos de la calificación y de los liberados, sino también de lo que está pendiente».
«Estamos apuntando a dos personas más», dijo el letrado sin brindar mayores detalles.
Para la querella, uno de esos presuntos partícipes podría ser un joven vestido de negro que fue captado en el video posterior a la agresión, donde se ve a los rugbiers abrazarse y pasar delante del restaurante «Ciprianny», en la vereda de enfrente al boliche «Le Brique», en el cruce de las avenidas 3 y Buenos Aires de Villa Gesell.
Según el equipo de abogados que lidera Burlando, ese joven de negro no es ninguno de los diez rugbiers que luego fueron detenidos más tarde en la casa que alquilaban.

«No hizo nada».
El padre de uno de los rugbiers acusado de participar en el crimen de Fernando Báez Sosa que fue liberado el lunes dijo que su hijo, Juan Pedro Guarino, «no está bien», «está desorientado», y que «no hizo nada y por suerte se comprobó».
En la puerta del country en el que viven en el partido bonaerense de Zárate, el padre y la madre de Guarino hablaron con la prensa: «Siempre creímos en su palabra. Sabíamos que nuestro hijo es inocente», expresaron.
«Nunca imaginamos que iba a suceder esto. Nosotros estábamos tranquilos desde el primer momento de que él era inocente, creímos siempre en su palabra», dijo la madre del acusado.
Y agregó: «No nos tomó por sorpresa. Todas las pericias y todo lo que iba sucediendo lo iban desvinculando de la situación y nos fueron dando paz a nosotros».
En tanto, el padre del joven, señaló: «Todo esto es muy doloroso. Nosotros tenemos a nuestro hijo acá y nos sentimos mal por los padres de Fernando, pero no hicimos nada. Juan Pedro no hizo nada y por suerte se comprobó».
Antes de terminar el diálogo con la prensa, el hombre dijo: «Para nosotros es terrorífico tener un hijo preso siendo inocente. Pero también creemos en la Justicia y si la Justicia lo requería estaba bien». (NA / Télam)