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Apareció lobo marino

MONTE HERMOSO

Primero fueron tiburones, después una orca, y ahora un lobo de mar. Monte Hermoso, la concurrida playa del sur bonaerense ha sido visitada este verano por miles de turistas y por ejemplares de la fauna marina que no son de observación habitual.
Las aguas de Monte Hermoso se convirtieron este verano en escenario de apariciones de especies marinas que despertaron la curiosidad de turistas y bañistas que pasan sus días de descanso en el balneario. Si bien estas apariciones no son cotidianas, tampoco son una rareza. Igualmente, no dejan de llamar la atención y ponerle un condimento a las anécdotas de verano.
A finales de año, en estas mismas aguas del mar, los turistas observaron varios tiburones de una especie que registra ataques a bañistas, y tan solo una semana después se vio a una orca nadando a pocos metros de la playa.
Ahora, las vacaciones de los turistas que eligieron Monte Hermoso para estos días de enero se vieron al menos modificadas en su itinerario este martes en la Bajada de Luzuriaga (a la altura del parador Punto Blanco) cuando un lobo marino pasó la rompiente y, al estar rodeado de gente, no pudo salir.
La directora del Museo de Ciencias Naturales, Natalia Sánchez, le dijo al diario «La Nueva», de Bahía Blanca, que cuando una persona se acerca a recibirlo, el animal no sabe si lo quieren ayudar o dañar y, por esta razón, siempre va a tratar de defenderse. En algunos casos, indicó, puede hasta morder o lastimar e incluso transmitir enfermedades.
«Siempre tenemos que tratar de respetar al animal: cuando nosotros hacemos un viaje muy largo en algún momento necesitamos parar en una estación de servicio, comer algo, usar un sanitario, estirar las piernas y cargar combustible», comparó. Y explicó: «Los animales también necesitan combustible, que es el alimento, y descansar: si parar en un lugar a descansar y yo lo estoy obligando a que vuelva al mar, lo estoy estresando».
La especialista rememoró que en febrero los pingüinos están en migración y es probable que aparezcan en la costa. Así ocurrió, según turistas, en las playas de Miramar donde un ejemplar apareció y provocó la curiosidad de todos.
Por su parte, Sánchez dijo que el estrés que se le puede ocasionar al animal como un lobo marino encapuchándolo, trasladándolo al mar en un vehículo que hace ruido, con gente sacando fotos, y perros que se acercan, «puede ser muy nocivo».