“Aranguren tuvo una actitud poco educada”

Tras su reciente y controvertida salida del ministerio de Energía, el ex secretario de Recursos Hidrocarburíferos José Luis Sureda renovó ayer sus críticas al titular del área, Juan José Aranguren, de quien dijo que “no sabe escuchar” y justificó su renuncia al cargo por entender que fue “humillado” durante su gestión.
“Aranguren es un hombre íntegro, frontal. Pero me parece que no sabe escuchar. Trabajar con él es difícil. Creo que el trabajo en equipo es fundamental para trabajar menor, pero el ministro tiene un modo de gestión que no va conmigo”, sostuvo el ex funcionario.
Según Sureda, “en los temas más importantes, no fui convocado para discutir. Entonces, yo me sentía trabajando a media máquina. Tengo una forma de trabajar participativa. Y nunca tuve esa oportunidad con el ministro, que es algo que le resta calidad a su propia gestión”.
No obstante, aclaró que con Aranguren “no había diferencias entre nosotros respecto a cómo debían evolucionar las tarifas. Sobre este tema se hizo lo que se tenía que hacer”.

Renuncia.
En declaraciones a radio Continental, Sureda explicó en detalle cuáles fueron los motivos que lo llevaron a presentar su renuncia, el martes último, por medio de una dura carta que se hizo pública.
El ex funcionario comentó que “una combinación de circunstancias, algunas de largo plazo y otras intempestivas”, lo llevaron a abandonar el cargo que ocupaba desde diciembre de 2015.
En ese sentido, puntualizó: “tengo un amigo que es periodista, trabaja para Wall Street Journal, que me llamó para hacerme algunas preguntas estrictamente técnicas sobre Vaca Muerta. Quedamos en encontrarnos en mi oficina”.
“Cuando viene y se acredita en mesa de entradas, la chica que lo atiende hace una pausa, consulta con el vocero (del Ministerio de Energía) y éste le dice que tiene que tener su previa autorización, que tiene que saber cuáles preguntas va a hacer, porque esas son las directivas que tiene del ministro”, añadió.
Sureda señaló que “mi amigo, finalmente, no pudo entrar. Y yo me sentí humillado. Me pareció que era un trato no propio del Gobierno, una agresión inútil”.
“Ni siquiera (Aranguren) tuvo la prudencia de llamarme para preguntarme si conocía a este periodista. Pero tuvo una actitud poco educada”, enfatizó.
A su criterio, esa situación “provocó que yo decidiera no seguir en el cargo. Pero es algo que venía viendo desde hace un tiempo”. (NA)

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