Inicio El Pais Argentina le pidió a Brasil lo que nunca le exigió a Mendoza

Argentina le pidió a Brasil lo que nunca le exigió a Mendoza

SUELTA EN EL PARANA

Mientras en La Pampa el cauce del río Atuel sigue seco culpa del aprovechamiento total que hace Mendoza de sus aguas, a nivel nacional e internacional nuestro país se puso de acuerdo con Brasil y Paraguay para hacer un uso compartido del río Paraná y atenuar la extrema bajante que se está viviendo en territorio argentino. Al igual que el río Colorado, el Paraná también está atravesando una bajante histórica, con registros que hace años no se tenían. El compromiso prioritario en el Paraná es garantizar el abastecimiento a poblaciones.
El subsecretario de Obras Hidráulicas del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, Gustavo Villa Uría, destacó que el acuerdo logrado evitará dos riesgos que se habían presentado por el escaso caudal: la provisión de agua potable a localidades y ciudades, y el transporte de las cosechas de granos.
A diferencia de lo que sucede en Mendoza, donde el agua del río Atuel queda retenida en el embalse El Nihuil y Valle Grande, en el caso del río Paraná se acordó abrir las compuertas de Itaipú, la gigantesca represa brasileño paraguaya, para «entregar agua bajando el nivel de embalse, para lo cual van a generar más energía», comentó el funcionario.
«Hay un acuerdo con Paraguay para que tome energía de Itaipú y deje de tomarla de la represa Yacyretá, mientras nosotros vamos a tomar más energía de Yacyretá y así tenemos más agua», detalló Villa Uría en una entrevista concedida al diario santafesino «El Litoral».
El acuerdo permitirá «sacar la producción del Alto Paraná paraguayo y llevarla a los puertos de Rosario», lo cual «no es bueno, porque estamos usando el agua para transportar la producción agrícola de bajo valor agregado, y que posiblemente a esa agua, sobre el final del período (septiembre, octubre, noviembre), la vamos a lamentar».
«Entendemos que alguien quiera sacar la producción, pero estamos hablando de 40 productores, mientras que del otro lado hay millones de personas que necesitan de abastecimiento de agua en las localidades de la costa del Paraná», advirtió.
El acuerdo contempla liberar entre 6.000 y 8.500 metros cúbicos por segundo, cuando lo normal erogado para 4 metros de altura en el Puerto Santa Fe son 12.000 m3/s.
«Esto es, la mitad, pero al mismo tiempo es el doble que se eroga con relación a lo que ocurrió en 1944, cuando fue la bajante histórica más importante del río Paraná, previo a cualquier tipo de represa», señaló el funcionario.
La mayor altura del río en la zona de Santa Fe, anticipó, se espera para dentro de 25 a 30 días.

Fenómenos naturales.
El subsecretario definió que este «es un año muy malo» en materia hidrométrica, «el más bajo de toda la serie histórica en el Iguazú, el más bajo del río Uruguay, y es una situación que no se daba desde hace 50 años en nuestra zona, pero sabemos que estos fenómenos son naturales».
Villa Uría graficó: «Vamos a tratar de administrar la miseria y tratar de que los valores no bajen de 7.000 m3/s que es lo mínimo que necesitamos para no tener problemas de abastecimiento en las tomas de agua».
«El otro objetivo es que el agua alcance hasta que vengan lluvias, si en algún momento vemos que a los 7.000 m3/s no los podemos completar, insistiremos para que cumpla el requisito de abastecer, y sigan liberando agua», agregó.
«Los pronósticos de lluvia dicen que estamos un 40% por debajo de lo normal, y lo normal en esta época del año es bajo. Tenemos que aguantar hasta noviembre que vuelve a llover, es el período natural y difícil que no se produzca», concluyó Villa Uría.
Por lo pronto, según la Prefectura Naval Argentina el nivel del río Paraná en la región del puerto de Rosario osciló en torno de los 0,44 metros la semana pasada, en comparación con un promedio histórico de 3,68 metros para el mes de mayo.
El bajo nivel del río provocó que empresas agroexportadoras como Bunge y Cargill, entre otras, carguen buques tipo Panamax, que generalmente transportan entre 50 y 55.000 toneladas, con alrededor de 10.000 toneladas menos, indicaron fuentes del mercado de granos.