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Clan Puccio: conocé a cada uno de sus integrantes

Este martes se dio a conocer que Daniel «Maguila» Puccio, uno de los integrantes del clan familiar que secuestró y mató a varios empresarios en Argentina en la década del ’80, fue detenido en Brasil con un documento falso. Esto hizo rememorar la historia policial de esta familia.

Los siguientes son los integrantes del «Clan Puccio» que la Justicia dio por probado que participaron en los secuestros y asesinatos de la banda:

– Arquímedes Puccio: nacido en 1929 en Barracas, fue un contador público que trabajó para el Ministerio de Relaciones Exteriores entre 1957 y 1964. Estuvo presuntamente vinculado con la organización ultranacionalista Tacuara y al grupo terrorista de ultraderecha Triple A.

En 1957 se casó con Epifanía Calvo, con quien tuvo cinco hijos, Alejandro, Silvia, Daniel, Guillermo y Adriana. Años más tarde, se mudó a una casona de San Isidro con la aspiración de integrarse a la clase social alta a la que no pertenecía y armó el llamado “clan” con el fin de conseguir dinero para lograrlo.

El 26 de diciembre de 1995, fue condenado a reclusión perpetua por los secuestros extorsivos de los empresarios Eduardo Aulet, Emilio Naum, Ricardo Manoukian (todos asesinados) y de Nélida Bollini, la única que fue liberada cuando se detuvo a la banda.

Murió el 4 de mayo de 2013 en General Pico, La Pampa por un ACV y nadie reclamó sus restos.

– Alejandro Puccio: wing del Club Atlético San Isidro (CASI) y de Los Pumas, actuó como “entregador” en algunos de los secuestros de la banda, como el de Manoukian, de quien era amigo. Luego de que fuera detenido, saltó con sus manos esposadas desde el quinto piso de los tribunales porteños durante un traslado.

Pese a que sobrevivió, las lesiones le complicaron su estado de salud mientras estuvo en prisión, donde purgó reclusión perpetua y estudió Psicología.

Tras salir en 2007 bajo libertad condicional, en 2008 murió a los 49 años mientras estaba internado en un centro asistencial de Avellaneda.

– Daniel «Maguila» Puccio: también jugador del CASI, cuando cayó la banda, permaneció preso dos años y medio, hasta 1988, pero luego fue liberado por el tiempo transcurrido sin recibir sentencia.

En 1999, recibió una pena de 13 años de cárcel sólo por el secuestro de Bollini de Prado, pero jamás cumplió la pena porque desde entonces permaneció prófugo -aparentemente por Nueva Zelanda y Brasil- y debido al tiempo transcurrido, la causa finalmente fue declarada prescripta en 2011. Ayer fue detenido en Brasil durante un control policial porque tenía un documento de identidad falso.

– Guillermo Fernández Laborda: mano derecha de Arquímedes, fue quien confesó haber asesinado a Manoukian y a Naum y fue sentenciado a prisión perpetua por esos homicidios y por el de Aulet, y a 15 años por el de la viuda de Prado. Tras salir libre, fue detenido otra vez por estafas.

– Roberto Oscar Díaz: de profesión mecánico, confesó haber matado a Aulet y fue condenado a reclusión perpetua por ese secuestro y los otros tres.

– Gustavo Contemponi: era amigo personal de Aulet y reconoció haber sido «el entregador» que permitió secuestrarlo y cobrar el rescate.

– Rodolfo Franco: coronel retirado, participó en el secuestro de Aulet y fue condenado a reclusión perpetua por los delitos de «secuestro extorsivo y homicidio calificado».

– Herculiano Vilca: fue un albañil que habría construido el sótano de la casona de San Isidro donde se mantenían en cautiverio a los secuestrados. Fue sentenciado a 6 años de cárcel, pero recuperó su libertad por el tiempo que ya había cumplido preso.

– La esposa de Arquímedes, Epifanía Calvo, y su hija Silvia estuvieron procesadas por «asociación ilícita» porque la Justicia sospechaba que sabían sobre los secuestros, pero esto no pudo probarse. A la esposa la fotografiaron recientemente en el barrio de San Telmo, donde vive.

En cambio, Guillermo y Adriana Puccio, los hijos menores de la familia, no fueron involucrados en las causas y en el caso del primero se encontraba en Nueva Zelanda cuando la Policía descubrió a la organización delictiva. (Télam)