Comparación con hundimiento del submarino Kursk

La desesperada búsqueda del submarino ARA San Juan y la confirmación de dos explosiones en la zona donde se perdió trajo la inevitable comparación con un hecho de similares características ocurrido en el 2000, donde el submarino ruso Kursk terminó hundido y sus 118 tripulantes muertos.
El episodio ocurrió el 12 de agosto del 2000, en el mar de Barents, en el Océano Artico, donde se produjo una de las mayores tragedias navales rusas.
Unas 30 naves y tres submarinos participaron de las maniobras en alta mar que culminaron con el peor final.
El submarino nuclear Kursk, orgullo de la armada rusa, armado con 18 torpedos y 22 misiles, se vino a pique.
Dos explosiones se produjeron en la nave, una primera por la detonación de uno de los torpedos, y una segunda de mayor magnitud que abrió una fisura en el caso y lo hizo naufragar.
Al otro día del siniestro, el submarino fue localizado a 108 metros de profundidad, cuando todavía había esperanza de rescatar a sobrevivientes, pero el gobierno ruso no autorizó la ayuda internacional hasta unos días después.
El 21 de agosto, la Armada de Rusia anunció la muerte de los 118 tripulantes del submarino, luego de que buzos noruegos consiguieran ingresar en la nave. El Kursk recién fue en 2001 tras una costosa operación de rescate.
También en la era postsoviética, el 30 de agosto de 2003 se hundió el submarino K-159, con 10 miembros de la tripulación -de los cuales uno pudo salvarse-. (NA)