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«Confío en que los acreedores entiendan»

ALBERTO FERNANDEZ EXPUSO ANTE EL CONSEJO DE LAS AMERICAS

El presidente Alberto Fernández propuso el martes la «unidad» como el «cambio» que necesita adoptar la Argentina para «diagramar otro país», que fortalezca «sociedades entre el Estado, el sector privado y los trabajadores» y acuerdos regionales para «aprovechar mejor la globalización» y desterrar la pobreza.
«La pandemia (de coronavirus) nos enseñó algo que hace muchos años los argentinos no practicábamos: la unidad. Y esta oportunidad nos va a permitir diagramar otro país, definitivamente inclusivo, que trabaje para superar la pobreza y para eso hace falta inversión, producción, trabajo y desarrollo», afirmó Fernández.
El Presidente formuló estos conceptos al disertar en un encuentro virtual organizado por el Consejo de la Américas, acompañado por el ministro de Economía, Martín Guzmán.

Deuda.
El Presidente manifestó nuevamente que la oferta presentada por la Argentina «es el último esfuerzo que podemos hacer», al ratificar la propuesta presentada en la primera semana de julio que fue rechazada durante la víspera por tres grupos de acreedores.
«Confío en que los acreedores entiendan que es el último esfuerzo que podemos hacer», dijo ayer a la tarde ante un auditorio de empresarios, fondos de inversión y acreedores de la Argentina.
«Confió en que los acreedores van a entender lo que estamos proponiendo; esto es lo que podemos hacer», repitió el jefe del Estado, quien subrayó que la oferta argentina «no es un capricho, es sensatez».
Fernández enfatizó en varias oportunidades la idea de que la propuesta presentada el 6 de julio pasado es «la que podemos hacer», al tiempo que habló del futuro económico de la Argentina, la crisis de deuda provocada por el macrismo y su profundización durante la pandemia de coronavirus.
La última oferta presentada por la Argentina contuvo una importante mejora respecto a la propuesta presentada el pasado 21 de abril, de casi 13 dólares cada 100 dólares de valor nominal de deuda, al ubicarse dentro de un rango de entre 53 a 58 dólares de valor de recupero.
En base a cálculos de mercado esa propuesta tiene apenas una distancia equivalente a
U$S 1.600 millones en términos totales respecto de la contra oferta presentada ayer por tres grupos de acreedores -Grupo Ad Hoc de Accionistas de Bonos Argentinos, el Comité de Acreedores de Argentina y el Grupo de Accionistas de Bonos de Intercambio-, que hicieron un último intento de unión para presionar más al Gobierno a ceder un poco más.
Los analistas -al analizar la contra propuesta- advirtieron también que se limaron varias de las diferencias legales entre las partes, si bien mantuvieron algunos reclamos de parte de los acreedores formuladas con anterioridad.
Sobre el punto legal de discordia, Fernández se mostró firme al enfatizar que «una de las cosas que debemos respetar son las normas».
«Y las normas internacionales para dirimir reglas soberanas están escritas; y nosotros utilizamos eso, y si el mundo decide cambiarla asumiremos este cambio, pero lo que no puede ser es cambiar sobre la marcha, cuando las normas están escritas y para ser cumplidas», subrayó.
En ese marco, el Presidente volvió a recalcar el apoyo recibido por parte de los países del G20, el FMI y gran parte del empresariado local, además de otros actores internacionales y locales.
Para Fernández, este Gobierno encaró el problema con «seriedad; la solución de la deuda es importante y lo queremos resolver», consideró.

Efecto pandemia.
En una larga exposición, Fernández marcó como ejes centrales de su gestión «inversión, producción, trabajo y desarrollo» y advirtió que «no hay forma de cambiar determinadas estructuras», si no es apuntalando esas premisas.
«Queremos que este momento trágico pueda convertirse en una oportunidad para hacer un sistema de desarrollo más equilibrado y mas justo», expresó y convocó a los países de la región a «aprovechar mejor la globalización» y unirse para ver «qué mejores acuerdos» se pueden lograr.
Convencido de que el coronavirus «generó un daño indudable en las estructuras económicas del mundo», Fernández recordó que al llegar al gobierno, en diciembre pasado, la Argentina ya presentaba «muchas dificultades», con un «36% de pobreza, un nivel de endeudamiento que comprometía casi el 100 por ciento de su PBI» y un alto nivel de inflación.
«La pandemia nos obliga a pensar cómo desarrollar una Argentina más equilibrada; el desafío del futuro es hacer un país que se desarrolle y que nadie que tenga un mínimo de ética pueda vivir en paz donde 4 de cada 10 argentinos son pobres», señaló Fernández, para quien la clave para terminar con ese problema es «inversión y empleo».
Admitió que en sus objetivos, la deuda «es un gran condicionante», ratificó su compromiso para que el esfuerzo no recaiga «siempre» en los más vulnerables. (Télam)