miércoles, 11 diciembre 2019
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«De este sátrapa Alperovich no me sorprende nada»

ALBERTO LEBBOS AFIRMO QUE EL SENADOR ENCUBRE A LOS ASESINOS DE SU HIJA

Alberto Lebbos, padre de Paulina, quien fue asesinada en febrero de 2006, aseguró ayer que en Tucumán «nadie está sorprendido» por la denuncia por abuso contra el ex gobernador José Alperovich, «No me sorprendió en absoluto la denuncia contra ese mounstro, de este sátrapa José Alperovich no me sorprende nada. Nadie en Tucumán está sorprendido», sentenció Lebbos. «Este tipo -por el ex gobernador- está acostumbrado a este tipo de actitudes», agregó Alberto Lebbos en una entrevista con radio Mitre.
El viernes una sobrina de 29 años del senador nacional y ex gobernador de Tucumán, José Alperovich, lo denunció por violación y dijo que las agresiones tuvieron lugar durante un año y medio, tanto en la provincia norteña como en la Capital Federal, al tiempo que publicó una durísima carta abierta. La joven, que trabajó para la campaña de Alperovich como candidato a gobernador de Tucumán, denunció que durante un año y medio su tío «violentó» su «integridad física, psicológica y sexual» y pidió medidas de restricción para el actual senador nacional, como ser la prohibición de salida del país.

Denuncia de encubrimiento.
Alberto Lebbbos hace tiempo denuncia a Alperovich como encubridor del asesinato de su hija Paulina, ocurrido en febrero de 2006. «El homicidio de mi hija Paulina está impune, Alperovich protege a los asesinos. Repito, nadie en Tucumán está sorprendido de lo que está pasando», subrayó Lebbos.
Paulina Lebbos, quien estudiaba Ciencias de la Comunicación, salió a bailar con amigas el 25 de febrero de 2006 para celebrar que había aprobado un examen. «Los asesinos de mi hija siguen libres porque Alperovich y sus lacayos que los siguen protegiendo», sentenció Alberto Lebbos.
Ese 25 de febrero la joven tomó un taxi, que todavía no se logró identificar, con una de sus compañeras, que se bajó antes. La chica, que entonces tenía 23 años, siguió para ir a la casa de su novio, pero al día siguiente, cuando su familia advirtió que no volvía, empezó a buscarla. El 11 de marzo de ese año fue hallado el cuerpo de Lebbos al costado de la ruta provincial 341, a unos 30 kilómetros de la capital tucumana.

Sin cambio de planes.
Alperovich, reiteró ayer su inocencia. El ex gobernador decidió no cambiar los planes pese a denuncia que pesa en su contra y desde Miami, donde se encuentra de vacaciones junto a su familia, anunció: «Me quedaré hasta la otra semana como tenía previsto». «No hice nada», insistió.
Consultado sobre si acudirá a la jura de Fernández, que se realizará el próximo 10 de diciembre en el Congreso, el ex gobernador respondió: «Creo que sí. Quiero estar». La situación de Alperovich tensiona el ambiente del Senado, donde hasta el momento no hubo un pronunciamiento del peronismo pero la Comisión Banca de la Mujer (que preside la peronista pampeana Norma Durango e integran todas las legisladoras) reclamaron que la Justicia aborde el caso «con celeridad».
Por su parte, la UCR pidió que se active el protocolo de intervención para casos de violencia de género en el ámbito del Poder Legislativo, dado que la denunciante era empleada del despacho de la senadora tucumana Beatriz Mirkin, también emparentada con Alperovich.
En atención a lo dispuesto por ese protocolo, la joven ya fue apartada del despacho de Mirkin y trasladada a otra dependencia aunque también se le permitió no ir a trabajar por un tiempo.
Alperovich expusó el viernes la identidad de la denunciantes en una seguidilla de tuits en donde la mencionó con nombre y apellido, lo cual viola el protocolo del Congreso para estos casos, a pesar de que ella intentó mantener bajo reserva su identidad ante los medios de comunicación. (NA)