Denuncian complot policial

CASO FACUNDO FERREYRA

Un policía suspendido de Tucumán denunció que le ofrecieron limpiar su expediente a cambio de amedrentar a la familia de Facundo para que abandonen sus reclamos de justicia contra los efectivos que mataron al niño de 12 años.
Un agente de la Policía de Tucumán denunció que un integrante de esa misma fuerza le ofreció un arma para amenazar y amedrentar a los tiros a la familia Facundo Ferreira, el niño de 12 años asesinado de un balazo en la nuca por un policía el pasado 8 de marzo. El complot fue omitido por el juez subrogante Víctor Manuel Rougés, quien no obstante liberó esta semana a los dos integrantes de esa fuerza provincial imputados por el crimen.
“Te la hago sencilla para que vos pienses. Los changos (por los policías imputados) tienen el quilombo y me pidieron que te diga que te van a dar un arma para que vayas a la casa de estas personas, los amenaces, hagas unos disparos y les digas que no se tienen que meter con la Policía.” Así fue el ofrecimiento que consta en el expediente del caso que investiga la muerte del niño y por la que están imputados los agentes de la Motorizada 911 Nicolás González Montes de Oca y Mauro Díaz Cáceres, quienes todavía se encuentran en actividad.
Quien recibió la oferta es un efectivo que se encuentra en situación de disponibilidad y quien la hizo fue un integrante del Comando Radioléctrico del 911 que, como contrapartida, le prometió favorecerlo en el caso que pesa en su contra.
El denunciante, quien pidió que no se publique su nombre, se presentó el 29 de junio pasado ante la fiscal de Instrucción e hizo un pormenorizado relato del lugar, horario, momento y autor del ofrecimiento. Inclusive ofreció conseguir más pruebas para demostrar la veracidad de lo que ocurrió.

Complot.
Según su declaración, mientras hacía un recorrido de rutina en su labor como agente de seguridad privada, se le acercó un auto conducido por un policía que conocía e identificó. “Te la hago corta, no tengas miedo no venimos por vos, te vengo a hacer una proposición. Sé que andás con quilombo, que querés volver a la Policía y tenemos la solución”, le dijo. Es “por el tema del pendejo este que están ‘enquilombizados’, que lo han matado en El Bajo”, prosiguió.
El policía que hizo la denuncia del complot aseguró que tomó la decisión de presentarse ante los tribunales porque “estaba muy preocupado” por la respuesta que tendría que dar. “Si les llego a dar una respuesta negativa no sé qué pueden hacer” porque “la Policía, cuando te quiere hacer daño, te hace daño”, comentó.
A pesar de esta denuncia, el juez Rougés fue el encargado de denegar la semana pasada los pedidos de detención contra Montes de Oca y Díaz Cáceres. El argumento tanto del fiscal de la causa como de la familia Ferreira, a cargo de Abogados del Noroeste por los Derechos Humanos (Andhes) para pedir la detención fue el “riesgo procesal”. Es decir que si lo imputados quedaran en libertad podrían obstruir en la investigación.

“Es vergonzoso”.
El subrogante no tuvo en cuenta esa advertencia, tampoco la confesión del policía contra la Policía y menos aún las amenazas contra la familia Ferreira. “Recibimos varias amenazas. Quieren que paremos, pero no vamos a bajar los brazos”, confesó Romina, la mamá de Facundo.
“Es vergonzoso que un juez de subrogante, habiendo tomado conocimiento de que existía esta denuncia dentro del expediente, haya omitido considerarla y darle la libertad a los imputados sin haberlo fundado”, criticó Emilio Guagnini, de Andhes. “No sé si ese juez sabrá de justicia”, añadió la mamá de Facundo. “No puedo creer que, con todas las pruebas que tenemos, deje en libertad a dos asesinos. Me parece que hubo algo de mafia ahí”, subrayó.
Los cuatro meses de recolección de elementos en la causa, más la reciente denuncia del policía al que le ofrecieron limpiarle el expediente a cambio de amenazar a la familia Ferreira, complican cada vez más la situación de los dos policías acusados de balear a los niños y que terminó con la muerte de uno de ellos. (Página12.com)