Diputados aprobó la ley para fomentar el trabajo registrado

La Cámara de Diputados aprobó ayer y convirtió en ley la iniciativa del Poder Ejecutivo que ofrece beneficios a pequeñas empresas para fomentar el trabajo registrado, una norma que contó con el respaldo en general de los principales bloques de la oposición.
Tras casi doce horas de discusión, pasadas las 22.30, la votación arrojó 227 afirmativos, 3 negativos y 4 abstenciones.
El Frente para la Victoria recibió el respaldo en general de los bloques de la UCR, el Frente Renovador, la mayoría de los integrantes del PRO, el GEN, el Partido Socialista, Libres del Sur y la Coalición Cívica, entre otros, quienes plantearon sus disidencias en la discusión en particular.
En tanto, se expresaron en contra el Frente de Izquierda y el macrista Federico Sturzenegger, quienes habían presentado dictámenes de minoría, al igual que Unidad Popular de Claudio Lozano, bancada que prefirió abstenerse.
Durante la discusión del trabajo registrado, los legisladores de la oposición colaron su reclamo por la suba del piso del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias, en la previa a un nuevo intento de sesión especial para tratar esa cuestión.

Respaldo.
Para el diputado Héctor Recalde, miembro informante del oficialismo, la propuesta de la Casa Rosada “propicia que se cumplan las leyes que existen”, a través de la reducción de las contribuciones patronales.
Recalde explicó el texto, que establece que las empresas que empleen hasta cinco trabajadores serán parte de un régimen definitivo por el cual no pagarán más contribuciones patronales.
En tanto, las que posean hasta 15 trabajadores gozarán de un descuento del 100 por ciento en contribuciones patronales por cada empleo nuevo que tomen, durante el primer año.
El diputado y ex abogado de la CGT destacó la pérdida de beneficios a las empresas que no formalicen a sus empleados y la creación de un “Registro Público de Empleadores con Sanciones Laborales”, al considerar que servirá “para el control popular”.
Para el radical Miguel Giubergia, el proyecto “es una dosis de aspirina para una enfermedad grave”.
“Acompañamos el proyecto en general, por considerar que deben tomarse las medidas necesarias para preservar el trabajo registrado, pero tenemos objeciones en el articulado. La intención del proyecto es buena, pero la contracara es que a los trabajadores que ya están registrados se los agobia con una carga impositiva excesiva”, señaló.
A su turno, la líder del GEN, Margarita Stolbizer, también reclamó “bajar la presión fiscal” para los trabajadores y “en muchos casos la informalidad en las Pymes es una salida para subsistir frente a la presión fiscal más alta del mundo. El empresario contrata y registra a sus trabajadores si tiene mercados, horizonte productivo, no si tiene exenciones”, evaluó.

Oposición.
Por su parte, Sturzenegger, quien votó en contra pese a que el resto de su bloque lo hizo a favor, consideró que el proyecto del Gobierno es una “manzana envenenada”.
“Tiene algo atractivo: la baja de aportes. Y algo complicado: la creación de un registro laboral que tendrá poca efectividad y probablemente solo sirva para una mayor concentración de poder en el Ejecutivo”, subrayó el ex titular del Banco Ciudad.
El legislador de UP, Víctor De Gennaro, sostuvo que con esta ley “no se mejora la situación ni se permite un cambio cualitativo en la lucha contra el trabajo no registrado”.
“Se sigue manteniendo el modelo para los de arriba y para los de afuera. Nuestra propuesta es animarse a cambiar. Por eso proponemos jerarquizar al inspector de trabajo, democratizar la vida sindical y la sociedad y, fundamentalmente, cambiar este modelo productivo que sigue beneficiando a los grupos concentrados en nuestro país”, explicó sobre su dictamen de minoría.
Por el Frente de Izquierda, Néstor Pitrola aseguró que la medida “desfinancia” a la Anses y cuestionó a las “grandes cúpulas sindicales”, que -según dijo- hacen “la vista gorda con el trabajo en negro”. (Télam y NA)