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Divisaron ejemplares de gato andino en una reserva natural de Mendoza

Dos ejemplares de gatos andinos, un felino solitario de tamaño pequeño, un poco más grande que un gato doméstico, fueron avistados en la reserva natural de Villavicencio, en la provincia de Mendoza, y el hallazgo fue celebrado por los organizaciones que trabajan para evitar su extinción. Hacía 12 años que no se habitaba un ejemplar de esta especie, en peligro de extinción.
El gato andino, de nombre científico Leopardus jacobita, habita en ambientes áridos, especialmente rocosos, y es de difícil observación. Está considerado en peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y es el felino más amenazado del continente americano.
«Gracias al trabajo colaborativo entre el sector privado, gubernamental y una organización internacional sin fines de lucro, se identificaron claramente dos individuos de gato andino», informó ayer la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial del Gobierno de Mendoza. «El reconocimiento de estos animales reafirma la presencia de la especie en Mendoza», explicó.
A través de cámaras trampa ubicadas en lugares estratégicos del área protegida, la Alianza Gato Andino, el sitio Ramsar Villavicencio, de la Fundación Villavicencio, y la Secretaría de Ambiente, a través de la Dirección de Recursos Naturales, implementaron conjuntamente estaciones para registrar la presencia del animal.
Aunque se conocieron ahora, las observaciones con las cámaras trampa se produjeron en el año 2019. En simultáneo, los investigadores detectaron la presencia de heces en la zona y entrevistaron a pobladores que confirmaron los avistamientos.

Primer avistamiento.
En septiembre del año 2008 se concretó un avistamiento dentro de la Reserva Natural Villavicencio, que luego fue confirmado por imágenes de cámaras trampa. En ese momento fue imposible saber en su momento si correspondía a un animal residente o a un «dispersante» ya que nunca se pudo volver a registrar su presencia en la reserva.
Tras aquel avistamiento, se colocaron 6 cámaras y después se agregaron 4 más. «Podemos ver que uno de los individuos es un macho y entre una foto y la otra hay 10 días de diferencia», remarcó Rocío Palacios, coordinadora general de Alianza Gato Andino, en declaraciones que formuló en relación al hallazgo.
Los especialistas tienen la certeza de que son dos animales distintos gracias a sus patrones de marcas, bien diferentes. El hecho de haber podido captar dos animales con la misma cámara aporta más alegría: «Todo indica que se estaban buscando», acotó.

Especie amenazada.
El gato andino habita el centro de Perú hasta Mendoza y Neuquén en Argentina, y prefiere sitios aislados, caracterizados por la presencia de afloramientos rocosos donde habita su presa principal, el chinchillón (Lagidiumviscacia). Se estima que la población total es de 3 mil animales en todo ese territorio, de los que la mitad serían adultos.
El carácter huidizo natural de estos pequeños felinos más el hecho de que se asientan en zonas rocosas de difícil acceso, hacen de la especie una de las menos conocida de la familia de los felinos, incluso a nivel mundial.
Las principales amenazas para la conservación de este felino en la región son la cacería por parte de los pobladores, ya sea por represalia o provocada por perros sin control, y el desarrollo de actividades de industrias extractivas que no incluyen a la especie en sus estudios de impacto ambiental.
En el año 2012, la Alianza Gato Andino publicó estudios referentes a la diversidad genética de la especie a escala global que señalaron a la Reserva Villavicencio como un sitio de importancia especial que alienta a que los esfuerzos de conservación de estas poblaciones son considerablemente importantes para la perpetuidad de la especie.