Inicio El Pais Dos referentes muertos por Covid-19

Dos referentes muertos por Covid-19

RAMONA MEDINA Y VICTOR GIRACOY CONTRAJERON CORONAVIRUS EN MEDIO DE RECLAMOS POR AGUA

La muerte de la vocera de la Garganta Poderosa, Ramona Medina, y del coordinador del comedor «Estrella de Belén», Víctor Giracoy, referentes sociales del Barrio 31, llevó más preocupación sobre el coronavirus a los vecinos del Barrio Padre Mugica, que pedirán que se declare la «emergencia sanitaria» en el lugar que ya contabiliza 851 casos de coronavirus, casi el 71% del total en los barrios populares. Según datos suministrados ayer por el Gobierno de la Ciudad, los 1.201 casos totales en los barrios vulnerables representan el 32 por ciento del total en la ciudad de Buenos Aires, 3706.
Ramona Medina, la vocera de la Garganta Poderosa era insulinodependiente y había contraído coronavirus en el Barrio 31 de Retiro después de 12 días sin agua, murió ayer en un hospital de la Ciudad a los 42 años tras permanecer tres días internada y con toda su familia contagiada, entre ellos una hija con discapacidad múltiple.

«No quisieron escuchan».
«Nos mataron a Ramona», es el título del texto que posteó ayer en la mañana Nacho Levy, el referente de la Garganta Poderosa, para dar a conocer la noticia. «Apretando los dientes, golpeando el teclado, mordiendo la rabia y escupiendo lágrimas, nos toca escribir ahora esta mierda, para decirles todo eso que Ramona les dijo en tiempo pasado, todo eso que nos cansamos de gritar durante dos meses, todo eso que no quisieron escuchar (…) ni cuando dejaron 12 días al barrio sin agua, ni cuando gritó desesperada que tenía 7 personas de riesgo viviendo hacinadas», escribió.
En su posteo, Levy apuntó también a la «postergación por cuatro años» de la relocalización de su familia, la no identificación de los «grupos de riesgo» al interior del barrio, la «falta de insumos en todas las postas de salud», «los programas fantasmas» para «maquillar la realidad», la corrupción, la falta de asistencia a los enfermos y el aislamiento tardío de la primera fallecida. «¡Ramona no se murió! A Ramona la mataron los dueños del silencio, los cómplices de la indiferencia, los mudos de la justicia, ¡la mataron! Y ahora quién carajo nos explica cómo seguir, cómo seguirá su familia íntegramente internada, cómo seguirán sus hijas Maia y Guada, en silla de ruedas, contagiada, con oxígeno, con discapacidad, sin hablar, totalmente dependiente, ¡ahora sin su mamá!», añadió.

Reclamo por agua.
Coordinadora de Salud de la Casa de la Mujer en el Barrio 31, Ramona Medina había salido en varios programas de televisión las últimas semanas clamando por el restablecimiento del servicio de agua potable que ponía en riesgo de contraer Covid a todo el barrio pero también a ella y a los integrantes de su familia. Es que en su casa de la manzana 35 casa 79 donde vivía habitan también «una hija diabética, un suegro con problemas coronarios y otra hija en silla de ruedas, que no habla, no camina, no mantiene postura y requiere oxígeno nocturno, porque tiene síndrome de West y síndrome de Aicardi, una patología que le genera convulsiones refractarias no evolutivas», había explicado Levy.

Giracoy.
Víctor Giracoy, referente de más de 25 años en el comedor «Estrella de Belén» del Barrio 31 de Retiro, falleció el viernes luego de contraer coronavirus, según informó el Comité de Crisis de ese barrio. «Tenía casi 60 años y era una persona de riesgo porque tenía diabetes y obesidad. Estaba internado desde el domingo pasado. Creemos que se contagio en el comedor pero no sabemos bien», dijo Héctor Guanco, integrante del comité, y agregó que «Víctor era muy bueno, lo querían mucho en el barrio». «Era un referente del barrio, desde la época de la dictadura. Era una persona indiscutible», dijo Emilia, otra integrante del Comité de Crisis Barrio Padre Mugica.
En tanto, desde el Comité de Crisis del Barrio Padre Mugica (ex Villa 31) pedirán mañana en una conferencia de prensa que «se declare inmediatamente la emergencia sanitaria, habitacional y alimenticia» en ese territorio porteño ante el «alarmante avance» de la pandemia de coronavirus.

Conmoción por los decesos
Referentes políticos y sociales recordaron ayer a Medina y valoraron su trabajo como referente del Barrio 31, tras confirmarse su deceso por coronavirus. «Qué inmensa tristeza. Ramona era una de esas compañeras imprescindibles. Ella denunció desde el primer día la situación de los barrios populares durante la pandemia. #JusticiaPorRamona», escribió en su cuenta de Twitter la titular del INADI, Victoria Donda. «Bronca. Por más campaña mediática, a Larreta no le preocupan las villas. Esa ausencia del Estado, la sufren miles de personas y hoy terminó con la vida de Ramona», aseguró en la misma red social la referente nacional del MST, Celeste Fierro.
La diputada de la Ciudad por el Frente de Todos, Victoria Montenegro, tuiteó: «Murió Ramona, la vecina de Villa 31 que había denunciado la falta de agua. Quizá su suerte hubiera sido otra si el barrio tuviera garantizado los recursos básicos para enfrentar esta pandemia. Mucha fuerza a sus seres queridos».
Desde la CTA Autónoma y la CTA de lxs Trabajadorxs se solidarizaron con La Garganta Poderosa, la familia y amigos de Medina y aseguraron hoy que «la continuidad del aislamiento social es imperiosa, es necesario volver a la fase 2». «Repudiamos la desidia del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta ante el brote de Coronavirus que se vive en los barrios populares de nuestra ciudad y que se manifestó de la forma más cruda con el reclamo de la Villa 31 ante la falta de suministro de agua», aseveraron en un comunicado.

Intervención estatal.
Por su parte, el defensor del Pueblo de la Ciudad, Alejandro Amor, dijo ayer que vienen «insistiendo en la intervención del estado en cada uno de los barrios» y aseguró que «el virus ataca a los mayores lugares de concentración de personas». «La necesidad es que el Estado esté con todo en cada uno de los barrios para hisopar y salir en búsqueda de la gente que puede tener síntomas, se necesita más presencia», aseguró Amor y pidió por «la provisión constante de agua, no es responsabilidad de una persona, es un derecho humano».
«Los curas estamos preocupados por lo que está pasando en las villas. En las de Capital está trepando el número de contagios y estamos pidiendo a las autoridades que enfoquen su trabajo en estos barrios», dijo el Padre Pepe. «Nos entristece la muerte de esta compañera que encabezó el reclamo por el agua. Estamos muy tristes también por la muerte del ‘Oso'», afirmó el religioso. (Télam)