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El Carrizal y Potrerillos al tope de su capacidad

LAS LLUVIAS Y NEVADAS TRAEN BUENAS NOTICIAS A MENDOZA

Las nevadas y las lluvias de montaña en Mendoza llevaron a los diques El Carrizal y Potrerillos al máximo de su capacidad. En el sur de la provincia vecina, la represa El Nihuil está al 35 por ciento, mientras que Valle Grande está al 83 por ciento de su cota máxima. De acuerdo al último boletín hidrológico del Departamento General de Irrigación mendocino el Atuel tiene un caudal de 15 metros cúbicos por segundo, dos tercios de su caudal histórico.
El diario Los Andes informó ayer que los embalses El Carrizal y Potrerillos están al máximo de su capacidad después de una larga sequía. Se trata de dos de los diques más importantes de Mendoza, los cuales, al igual que lo ocurrido con Casa de Piedra, en el límite entre La Pampa y Río Negro, mostraban en el verano paisajes desoladores.
A principios de este año, tanto uno como el otro llegaron a sus niveles más bajos y las fotografías que el propio Los Andes publicó hace menos de seis meses, mostraban un paisaje de sequía. Transcurrido el primer semestre, y apenas iniciado el segundo, los dos lagos ya se encuentran al máximo de su capacidad.
«Las lluvias y las nieves que se produjeron en Mendoza en este último tiempo han sido pieza clave para que esto vuelva a ocurrir, y para que después de muchos años, ambos diques hayan logrado casi llegar al 100% de su capacidad», explica el artículo de LA.

Adelantan el riego.
«El Carrizal llegó a estar con sólo el 25% de su capacidad a fines del 2019 y principios de este año. El nivel bajó tanto que las rampas de embarcado quedaron alejadas del agua impidiendo que fuera posible botar lanchas y motos de agua», describe el matutino cuyano. «En gran parte esa situación se presentó por las demandas hídricas para riego de las zonas productivas y las temperaturas en alta montaña, que no fueron lo suficientemente elevadas como para generar la fusión de la nieve y el hielo de los glaciares que necesitaba la cuenca del río Tunuyán», añade.
La primera consecuencia de la suba repentina en la cota del lago se verá hoy mismo, cuando el DGI habilitará la temporada de riego que originalmente estaba prevista para agosto.
Potrerillos, en estos últimos meses, ha logrado llegar al 91% de llenado. Prácticamente se está erogando la misma cantidad de agua que ingresa al embalse. «Ese volumen de agua acumulado nos está asegurando una buena primavera, con agua para regar», afirmó el Subdelegado del río Mendoza, Ricardo Nórdestrom, a Los Andes. En Potrerillos no se adelantará la suelta grande de agua para riego, que iniciará a mediados de agosto. «Esto se debe a que, a diferencia de otras cuencas, no se produjo una suspensión total en la distribución de agua, ya que permitieron seguir irrigando (aunque con una leve cantidad) a todo el sistema de riego», explica el artículo de LA.

El Nihuil y Valle Grande al 54%.
En la provincia de Mendoza el río Atuel tiene actualmente un caudal de 15 metros cúbicos por segundo, de acuerdo al último informe del Departamento General de Irrigación, fechado el 16 de julio del corriente. Ese escurrimiento es apenas algo más de dos tercios del caudal histórico del río que hace décadas le fue cortado a La Pampa. El fallo reciente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sostiene que deben ingresar a nuestro territorio, como mínimo, 3,2 metros cúbicos por segundo.
En cuanto a los embalses que Nación y Mendoza construyeron sobre el cauce del río Atuel, en tierras mendocinas, El Nihuil y Valle Grande, el reporte de la DGI asegura que ese complejo está al 54% de su capacidad total. El agua embalsada allí alcanza los 189 hectómetros cúbicos, algo más de la mitad de la capacidad máxima que tiene el sistema (350 hm3), cuyo pico histórico se registró en 2010, cuando se acumularon 252 hm3.
Tomados por separado, El Nihuil tiene 75 hm3 -la mitad de lo que acumulaba en julio de 2019- y Valle Grande, 114, casi el doble de los 62 que tenía hace un año. Es decir, se encuentran al 35 y al 83% de su capacidad, respectivamente.
Más al sur, el río Grande, principal afluente del río Colorado, está escurriendo con un caudal medio diario de 33 metros cúbicos por segundo, a dos tercios del caudal histórico que tuvo ese curso de agua, que llegó a medir 50 m3/s. Sobre ese río Mendoza quiere construir la cuestionada represa Portezuelo del Viento.