El “equilibrio” de la Coparticipación

SEIS DE CADA 10 PESOS SON PARA MARI EUGENIA VIDAL Y HORACIO RODRIGUEZ LARRETA

En el gobierno nacional suelen vanagloriarse de haber restituido el federalismo fiscal al modificar la coparticipación automática de impuestos e incrementar los fondos que va parar a las provincias. La realidad es que los grandes beneficiarios de esta política han sido la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, los dos distritos PRO por excelencia, al punto tal que 6,4 de cada 10 pesos originados por los cambios introducidos desde que asumió Mauricio Macri fueron a parar a las arcas que gestionan Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal.
El fuerte beneficio recibido por estos dos distritos, gobernados por quienes son considerados como el núcleo duro del poder de Cambiemos, resalta más aun a la luz de los debates por la aprobación del proyecto de Presupuesto 2019, en los que la voluntad de los gobernadores de la oposición fue fundamental para volcar el resultado a favor del oficialismo en la Cámara de Diputados. Y se espera que pase lo mismo en el Senado.
En números redondos, las cuentas son las siguientes: las decisiones del gobierno nacional generaron un incremento en la coparticipación federal automática de 114.727 millones de pesos entre 2015 y 2018. De ese monto, la Ciudad de Buenos Aires se quedó con $ 36.965 millones en estos tres años; la provincia homónima, con $ 34.973 millones; Córdoba, Santa Fe y San Luis (provincias que recibieron la devolución del 15% que antes iba a Anses), $ 18.345 millones entre las tres; y las 19 provincias restantes, sólo se apropiaron de $ 22.444 millones.
Conviene aclarar que los pesos están medidos en moneda constante, es decir, descontado el efecto que provoca la inflación.
En porcentajes, CABA recibió un 34% de los nuevos fondos; a la Provincia de Buenos Aires le llegó el 30%; al grupo de Córdoba, Santa Fe y San Luis, el 16%; y al macrogrupo de las 19 provincias restantes, el 20 por ciento.
Es notoria la gran disparidad que existe entre las provincias en lo que hace a la percepción de los nuevos fondos coparticipables generados por las decisiones del gobierno nacional. Este desequilibrio se observa también de otra forma: seis provincias reciben ahora menos fondos por coparticipación que en 2015 si se divide la masa de dinero por la cantidad de habitantes de cada distrito.

Cómo ganar plata.
La mejora de los ingresos fiscales por coparticipación, tanto de la Ciudad de Buenos Aires como de la Provincia, no fue pareja a lo largo del tiempo. Mientras que para la jurisdicción que comanda Rodríguez Larreta pasó a encabezar la recepción de fondos en 2016, el distrito que dirige Vidal cambió radicalmente su situación recién este año.
El cambio de situación en la Capital Federal se dio a partir de la emisión de un decreto del Poder Ejecutivo, el 194/2016, por el cual se subió el coeficiente con el cual CABA participa de la coparticipación, del 1,4% al 3,75 por ciento.
La decisión implicó que la Ciudad de Buenos Aires recibiera 16.747 millones de pesos extra sólo en 2016. La cifra ascendió a $ 31.216 millones al final de 2017.
La administración Macri justificó el incremento en las necesidades que le generaría a la Capital el traspaso de la Policía Federal, criterio que fue impugnado por toda la oposición política ya que el beneficio superaba con creces el costo. A fin de neutralizar las críticas, el decreto incluyó la decisión de que ese incremento a favor de CABA saliera de los ingresos que recibía el gobierno nacional, sin tocar los de las provincias.
Córdoba, Santa Fe y San Luis también vieron crecer sus ingresos por coparticipación en 2016 porque se les restituyó el total de la precoparticipación del 15% que iba a Anses. Entre 2016 y 2017 recibieron $ 9214 millones según los cálculos del Instituto Argentino de Analisis Fiscal.
En cambio, las 20 provincias restantes, en este caso incluida la Provincia de Buenos Aires, tuvieron caídas en la coparticipación por unos $ 16.800 millones en esos dos años.
Pero el caso de la Provincia de Buenos Aires se revirtió totalmente este año, luego de la firma del Consenso Fiscal, en noviembre de 2017.

Consenso Fiscal.
Como se sabe, el Consenso Fiscal se armó en torno del reclamo de la plata para lograr un nuevo reparto de los fondos coparticipables. El gobierno nacional armó una hoja de ruta que garantizara esa pretensión, que incluía modificaciones en Ganancias y en el impuesto al Cheque -en lo que hace a tributos nacinales- y en Ingresos Brutos en los provinciales. La frutilla del postre fue la reducción de ingresos de los jubilados para compensar a las provincias, lo que generó el repudio popular expresado en las movilizaciones al Congreso del 14 y el 18 de diciembre.
La administración de la gobernadora Vidal logró incorporar poco menos de 36 mil millones de pesos para este año.
Lógicamente, la inflación melló este nuevo ingreso y el reclamo de actualización realizado por Vidal amenazó el armado de la votación del Presupuesto.

Presupuesto.
La vicepresidenta Gabriela Michetti, emitió la citación al conjunto de los senadores de la Nación para sesionar el miércoles a las 14. El objetivo del oficialismo es convertir en ley el
Presupuesto 2019 y aprobar el paquete económico complementario, que ya vienen con media sanción de Diputados. Pero, según fuentes del Congreso, Cambiemos formuló la convocatoria de una manera tal, con carácter especial, que evitó incluir en el temario el dictamen de rechazo a la supresión del Fondo Federal Solidario. (Tiempo Argentino)