Inicio El Pais "El FMI esta vez tiene que escucharnos"

«El FMI esta vez tiene que escucharnos»

MACRON OFRECIO TODO SU PODERIO A FERNANDEZ PARA NEGOCIAR FRENTE AL FONDO MONETARIO

El presidente Alberto Fernández forjó ayer una alianza que puede ser decisiva para la salida de la crisis financiera que atraviesa el país, al recibir el compromiso de su par de Francia, Emmanuel Macron, de apoyar y «movilizarse» junto a sus socios a favor de las gestiones de Argentina para renegociar la deuda con el FMI. Macron expresó su compromiso tras recibir a Fernández en el Palacio Elíseo, sede de la Presidencia.
«Francia acompañará y se movilizará con el FMI y con otros socios, para ayudar a la Argentina a volver al camino del crecimiento de una deuda sostenible», dijo el presidente galo frente a la prensa. A su turno, Fernández le agradeció el apoyo: «Para nosotros eso es muy importante». «Resolver el tema de la deuda es una condición necesaria para poder crecer y el FMI esta vez tiene que escucharnos y apoyar nuestra propuesta», añadió el Presidente.
El propio Fernández, al inicio de su intervención, dejó claro lo crucial de su viaje a Europa, marcó su prioridad de sellar alianzas con socios del Viejo Continente. Insistió con que «Francia es un inversor muy importante en Argentina» y que «sus empresas están hace muchos años (en el país) y han persistido aun en los peores momentos de la economía argentina».

«Insostenible».
Por su parte, Fernández afirmó ayer que la deuda «es insostenible e imposible de pagar en estos términos» y por eso el gobierno argentino está «iniciando un proceso de conversación y discusión» con el FMI, durante una conferencia magistral que ofreció ante estudiantes del Instituto de Estudios Políticos de París Sciences Po. «Argentina necesita reordenar esa deuda en acuerdo con el Fondo y los acreedores», dijo.
Consultado por participantes del auditorio sobre cuál es su plan económico, el jefe de Estado expresó que «el día 12 (de febrero) el ministro de Economía (Martín Guzmán) va a explicar todo lo necesario para que todos entiendan de qué se trata, para hacer sostenible la deuda. Significa darle tiempo a la Argentina para que pueda pagar». «No es verdad que no tenemos un plan. No lo contamos porque estamos en plena negociación y contarlo sería mostrar las cartas, y estamos jugando al poker y no con chicos», advirtió el presidente.

Problemas profundizados.
El jefe de Estado afirmó que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner dejó en 2015 a la gestión del ex presidente Macri «un país con tres problemas, que los profundizó. Y no saben cuántos otros problemas nos trajo, pero nos vamos a volver a levantar». «Durante cuatro años hubo un gobierno que vendió una realidad que no existía», destacó y manifestó que «todos los datos indicaban que estábamos peor y un día descubrimos lo mal que estamos cuando ya era muy tarde. Pero nunca es tarde para cambiar».

Empresarios.
Al reunirse con empresarios franceses, Fernández trazó las líneas generales del programa económico del gobierno y les presentó el grave cuadro de situación con el que se encontró su gestión al comenzar hace poco menos de dos meses al señalar que con su antecesor Mauricio Macri la Argentina «vivió un 2001 por goteo». «Con Macri vivimos un 2001 por goteo», dijo Fernández.
En un desayuno de trabajo con un grupo de directivos de empresas en la embajada argentina en París, el mandatario reseño que la situación que heredó su administración «es, en números, peor en que en la post-convertibilidad». (Télam)

Pedido por DDHH
El Gobierno le pidió ayer a Francia que retire una condecoración que el represor Ricardo Cavallo había recibido en 1985. El planteo fue hecho por la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Marcela Losardo, a su par gala, Nicole Belloubet, durante una reunión que mantuvieron en la capital francesa. Se trata de la Orden Nacional al Mérito que la República Francesa le otorgó en 1985 al represor Ricardo Cavallo, quien en ese momento se desempeñaba como agregado de la Armada en la Embajada argentina en París. Ante el planteo, Belloubet se comprometió a elevar el tema al presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien debe dar la orden para que se le retire la condecoración. La funcionaria nacional remarcó que el pedido apunta a «cerrar así un episodio que contradice los valores democráticos y de respeto a los Derechos Humanos que comparten ambos países». El represor fue oficial de la Marina y entre 1976 y 1979 integró de un grupo de tareas de la ESMA: fue responsable del secuestro, tortura, violación, reducción a la servidumbre y asesinato de miles de personas, así como también estuvo involucrado en los vuelos de la muerte.

Enviarán proyecto
El presidente Alberto Fernández ratificó ayer que su administración enviará este año un proyecto de ley de legalización del aborto al Congreso. «No vivo en paz con mi conciencia sabiendo que tal vez una mujer tiene que realizarse un aborto, no tiene las condiciones económicas para pagar ese aborto, y termina en manos de un curandero que con una aguja la termina lastimando y a veces matando», enfatizó Fernández. Durante una conferencia en París, precisó: «Perdónenme, pero la hipocresía nunca se llevó bien conmigo. Por eso es que he propuesto, y lo voy a hacer, mandar un ley que termine con la penalización del aborto y permita la atención de cualquier aborto en un centro público».
«En la Argentina el aborto es un delito. Es un extraño delito donde casi nunca se condena a ninguna mujer por aborto pero donde todos sabemos que existe», manifestó. En ese sentido, amplió: «¿Cuál es el problema de que exista un delito de aborto? El problema es que todo aborto se vuelve clandestino y en la clandestinidad el riesgo de vida y de salud de la mujer se potencia». «El problema es más agudo de acuerdo a la clase social de quién practica el aborto. Si es una clase social alta, practicará el aborto en un centro de salud adecuado, con condiciones de asepsia adecuadas y el certificado médico dirá que tuvo una aborto espontáneo y su salud estará absolutamente garantizada», relató. En tanto, afirmó: «Si estamos en presencia de una mujer sin recursos, toda su vida corre peligro».
«La discusión del aborto, para mí, es parte de la discusión hipócrita que históricamente tiene la Argentina cada tanto. Durante años debatimos si la persona divorciada se podía volver a casar», apuntó el Presidente. Por último, aseguró que «hay quien siente que legalizar el aborto lo vuelve obligatorio. No es obligatorio para nadie. Es un tema que debemos resolver desde el mundo de la salud pública. No podemos poner en riesgo la salud de la mujer que decide abortar». (NA)