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El FMI lapidario con la economía

CUESTIONO LA INFLACION, ANTICIPO MAS VOLATILIDAD Y CAIDA DEL PBI

El director gerente interino del Fondo Monetario Internacional, David Lipton, se mostró optimista con los resultados del programa del organismo para la Argentina y aseguró que «está dando sus frutos». A pesar del fracaso del Gobierno para superar la recesión tras más de un año de caída, lo que se traduce en anuncios diarios de cierres de empresas y despidos, el reemplazante de Christine Lagarde en el FMI destacó la instrumentación del plan de ajuste acordado con Washington.
«La Argentina ha tenido algunos altibajos. Entendemos que la incertidumbre política puede afectar sentimientos, pero la buena noticia es que el país ha implementado las políticas que diseñaron en el programa. Las llevaron a cabo y están dando sus frutos», evaluó Lipton en una entrevista con el diario británico Financial Times.
El programa referido por el transitorio jefe del FMI tiene como ejes la búsqueda del déficit cero y la aplicación de una tasa de interés altísima para que los inversores no corran al dólar. Las consecuencias de esa política son la persistencia de la caída del consumo, la producción y el empleo. La semana pasada, por ejemplo, se comunicó el cierre de la editorial SM, con casi 200 cesantías, provocado entre otras razones por la disminución de compras de manuales para los colegios por parte del Estado, dentro del plan de achicamiento del gasto público.
Según Lipton, la Argentina estará entre los países que se recuperarán en 2020, luego de haber sufrido un «estrés extremo». «Argentina, Venezuela, Turquía e Irán se recuperarán un poco» el año que viene, evaluó. El directorio del FMI aprobó el último viernes la cuarta revisión del programa con Argentina y confirmó el envío de otro tramo del crédito extraordinario por 5400 millones de dólares. Cuando ingrese ese dinero en las próximas horas se habrán completado giros por 44.500 millones, de un total de 57.000 millones comprometidos.
Tras la decisión del directorio del viernes, Lipton había expresado a través de un comunicado que «el gobierno pudo cumplir sus objetivos fiscales protegiendo al mismo tiempo los programas sociales y recurriendo a herramientas fiscales para defender a los más vulnerables de los efectos de la recesión». Al mismo tiempo indicó que «las autoridades también han solicitado al FMI que respalde una ampliación del tope mínimo del gasto social a fin de incluir programas de asistencia focalizados en adultos sin niños y en madres trabajadoras con bajos ingresos».
Con respecto a la economía mundial, Lipton expresó al Financial Times: «Vemos cierta aceleración el próximo año, pero eso presupone algunas cosas muy importantes, entre ellas que las tensiones comerciales continúen resolviéndose en lugar de intensificarse».

Lo que viene.
El Fondo Monetario prevé una mayor volatilidad a medida que se acercan las elecciones, que podría dar fin a la estabilidad cambiaria y financiera de las últimas semanas. «Las necesidades de financiamiento son elevadas y una merma en la confianza del mercado puede traducirse rápidamente en una mayor tasa de riesgo», señala el documento elaborado por los técnicos del organismo como parte de la cuarta revisión del acuerdo Stand-by. Al actualizar sus proyecciones, el organismo multilateral estimó una caída de 1,3 por ciento del PBI este año, mientras que en abril había calculado una baja de 1,2 por ciento. El año próximo aseguró que se crecerá apenas 1,1 por ciento frente al 2,2 por ciento pronosticado la última vez.
La semana pasada el director gerente interino del Fondo, David Lipton, confirmó que la entidad había aprobado un nuevo desembolso, por 5400 millones de dólares. Nuevamente insiste en la necesidad de reformas. «A medida que la estabilidad macroeconómica se afianza, los esfuerzos de política deberán centrarse más en revitalizar los planes de reformas estructurales», detalla el informe del staff del Fondo difundido el lunes.
El documento, elaborado por los técnicos del organismo con información hasta el 3 de julio último mantiene el respaldo al cumplimiento del país a los planes de ajuste presupuestario para mantener la «disciplina fiscal», pero alerta por los riesgos que implican la persistente inflación, la caída en la vida promedio de la deuda producto de renovaciones con plazos cada vez más cortos y una situación de recesión o crecimiento casi nulo hasta 2020. El documento reconoce que el recorte en el frente fiscal impactó negativamente sobre las posibilidades de recuperación económica. (Pagina12.com)