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El futuro ya llegó a la Universidad

EDUCACION SUPERIOR: LA VIRTUALIDAD SERA NORMA DESPUES DE LA PANDEMIA

Entre el 85% y el 90% de los 2,3 millones de estudiantes universitarios del país pudieron cursar sus materias en el formato virtual, pese a que seis de cada diez docentes no tenían experiencia en herramientas tecnológicas. Un relevamiento del Ministerio de Educación entre autoridades, docentes, estudiantes y no docentes, reveló que durante 2020 «sólo un 10% o 15%» de los estudiantes encontró «causas insalvables» que les impidieron completar las materias.
El sistema universitario recibió 1,4 millones de pesos para el Plan de Virtualidad de la Educación Superior (VES) destinado a adecuar la gestión académica que, antes de la pandemia, ocurría en un 93% de formato presencial y un 7% de manera virtual.
A partir de estos resultados, el gobierno lanzó la segunda parte del VES, con una inversión similar y el objetivo de implementar un sistema de aulas híbridas para que los estudiantes puedan elegir la modalidad remota o presencial, según sus necesidades.
Los datos de la encuesta, iniciada en septiembre de 2020, muestran que entre el 85% y el 90% logró los objetivos de la cursada. De ellos, un 40% realizó toda la materia en formato virtual y un 60% hizo la mitad de la asignatura en esa modalidad.

Adaptación.
El reemplazo de un sistema presencial por la virtualidad ocurrió en un contexto donde seis de cada diez docentes no conocían las herramientas tecnológicas para dar su materia en formato virtual, cuando comenzó la pandemia. Una de las principales dificultades fue adaptar el modo virtual a su espacio físico ya que sólo el 47% tenía una computadora personal y el 74% tenía una laptop, lo que da como conclusión que el 43% tuvo problemas con los recursos tecnológicos.
Además, un 30% tuvo algún problema de conectividad y un 60% de los docentes tenía otro trabajo y la gran mayoría, hijos menores. Estas cifras son similares, aunque algo inferiores, a las que dejaron los estudiantes. «Esto demuestra el compromiso del sistema universitario para garantizar la continuidad pedagógica: hubo un subsistema universitario federal, muy democratizante y comprometido para afrontar la pandemia», dijo el ministro Nicolás Trotta al presentar este informe.
A pesar de las dificultades expresadas, «el 90% de los docentes manifestó que pudo dictar sus clases en forma virtual». Además, «el 82% de las universidades volcó sus recursos a fortalecer el sistema sanitario prestando servicios de salud con una dotación razonable» de recursos informáticos y humanos. «A las universidades no les sobraba nada cuando llegó la pandemia: el 40% dijo tener recursos suficientes, y el 35, razonables», dijo Jaime Perczyk, secretario de Políticas Universitarias del CIN.
En cuanto a la permanencia dentro del sistema, la encuesta reveló que el año pasado terminó la cursada un 15% más de estudiantes que en 2019, comparando cada materia. El 51,6% de las autoridades educativas respondió que hubo entre un 60% y un 80% de retención, un 12,9% de los encuestados calculó 80% y 100% y un 29% estimó que la retención fue entre 40% y 60%.
Además, casi un 70% de los docentes respondió que hubo entre un 60% y un 100% de retención estudiantil, mientras que un 52,7% de los estudiantes aseguró que pudo implementar sus objetivos de cursada, y hubo un 34,6% que no siempre los pudo implementar.

Aulas híbridas en Argentina
Según el Ministerio de Educación, las «aulas híbridas», que combinan presencialidad y virtualidad en una misma cursada, son el formato futuro de la educación superior en Argentina. La puesta en marcha de este sistema ocurrirá junto al regreso progresivo a las aulas en el último cuatrimestre de este año, que prevé una inversión de 1.500 millones de pesos para el segundo Plan de Virtualización de la Educación Superior (VES 2). La propuesta implica el fortalecimiento del software y hardware para responder a las adecuaciones requeridas por la virtualización.
Las aulas híbridas permiten dictar clases presenciales y virtuales al mismo tiempo, se graban para facilitar su consulta permanente, sumándose a otros recursos educativos digitales que están a disposición del alumnado para facilitar la interacción con profesores y ayudantes.
La pandemia «obligó a acelerar un proceso que se venía dando lentamente» explica Rodolfo Tecchi, presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). «Durante este tiempo, la mayoría de los profesores, incluso desde aplicaciones de celular, estaban en contacto con sus alumnos. Junto a los campus y aulas virtuales aceleraron un proceso que hubiera demandado entre 5 y 10 años», agregó.
Jaime Perczyk, secretario de Políticas Universitarias del CIN, asegura que «viene una universidad distinta en Argentina y en el mundo». (Télam)