El gobierno no puede contener la inflación: 3,1%

ALIMENTOS SUBIERON 4%

La inflación se ubicó en julio en el 3,1% y acumuló en lo que va del año un alza del 19,6%, con fuerte impacto de los combustibles, el turismo de vacaciones de invierno y los alimentos, informó ayer el Indec.
El rubro que más aumentó en julio fue transporte -que incluye el ajuste en combustibles-, con el 5,2%, seguido por recreación y cultura -por las vacaciones- con el 5,1%, y equipamiento y mantenimiento del hogar, con el 4,2%.
Alimentos y bebidas -el que más incidencia tiene en los sectores de menores recursos- aumentó 4% en julio, indicó el organismo encargado de las estadísticas.
De este modo, el índice inflacionario anual se ubica en el 31,2% y no sólo pulveriza el poder adquisitivo de los asalariados sino que compromete la meta oficial pactada con el FMI del 32%.
Consultoras privadas estiman que la tendencia inflacionaria continuará en el mismo nivel en agosto debido al aumento en prepagas, tarifas de colectivos, trenes y subte, combustibles y electricidad.
Los demás rubros registraron los siguientes incrementos: restaurantes y hoteles, 2,9%; salud, 2,8%; educación, 1,8%; vivienda, agua, electricidad, gas y otros, 1%; y comunicación, 0,6%.
El único sector que cerró en baja fue el de prendas de vestir y calzado -por liquidaciones de fin de temporada-, con un retroceso mínimo del 0,1%.
Según los datos oficiales, la inflación núcleo fue más alta que la anterior medición y llegó al 3,2% y también la suba de los precios estacionales (3,8%).
La medición del Indec está en línea con las proyecciones privadas de la consultora de Orlando Ferreres, que la estimó en el 2,8% para julio y de Elypsis, que la ubicó en 3,2%.
A su vez, la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires informó una inflación del 2,7% en julio y la llevó al 19,5% en lo que va del año.
En cuanto a las regiones, el gran Buenos Aires tuvo una inflación del 2,8%, la menor de todo el país, y la más alta se registró en Cuyo, con el 3,6%. Las zonas noreste y noroeste del país tuvieron un alza del 3,4%; la pampeana registró una suba del 3,3% y la patagónica creció 3,2%.

Fuertes subas.
Entre los alimentos, los incrementos más fuertes correspondieron al tomate redondo, con el 38%; la harina de trigo común 000, con el 11,2%; la batata, con el 10,4% y el aceite girasol, con el 9,1%.
También verificaron incrementos los siguientes productos: banana, 8,8%; cebolla, 7,4%; arvejas secas remojadas, 6,9%; cerveza, 6,7%; algodón, 6,4%; hamburguesas congeladas, 6,1%; yogur firme, 5,5%; y filet de merluza fresco, 5,3%.
Por el contrario, registraron bajas de precios los siguientes artículos: lechuga, 13,1%; naranja, 7,4%; limón, 3,8%; vino común, 1,3% y la manzana deliciosa, 0,2%.

Una cifra esperada.
El ministro de Producción, Dante Sica, aseguró que la inflación de julio era “esperada” por ser el “reflejo” de la devaluación y estimó que a partir de agosto el costo de vida registrará una baja.
“Es una cifra que se esperaba”, señaló Sica en diálogo con la prensa tras disertar en el Precoloquio de IDEA llevado a cabo en el Complejo Puerto Norte de Rosario.
En ese sentido, destacó: “Pensamos que la cifra de julio es el resultado de cambios de precios relativos impulsados por la devaluación”.
“Estimamos que en agosto el piso de tres por ciento de alguna manera puede ser menor. Por los números que estamos observando, debería haber una baja”, subrayó.
Al ser consultado respecto de la posibilidad de que la inflación supere el 32 por ciento y haga peligrar el acuerdo con el FMI, sostuvo: “En las estimaciones que estamos manejando, estaríamos dentro del rango establecido”.
En tanto, pronosticó que “hacia finales del año” habrá una reactivación del mercado interno”, una plaza cambiaria “más calma” y “un descenso en la tasa de interés”.
“Es cierto que las paritarias se habían cerrado con una pauta del 15 por ciento, pero muchas de esas se están reabriendo ahora y están negociando un incremento salarial”, indicó y consideró que por ello “para finales de año, el salario mensual va a estar por encima de la inflación mensual”.
El funcionario admitió que algunas de las últimas medidas tomadas por el Gobierno “pueden sonar antipáticas”, pero aclaró que “están apuntando a la consolidación fiscal ya que ello es la garantía de tener una macro estable”.
“Debemos tener una economía integrada al mundo”, subrayó ante 500 empresarios en el Complejo Puerto Norte.
Así, insistió: “Tenemos que lograr tener una estabilidad macroeconómica y eso implica tener consensos”.
“Debemos dejar de pensar al Estado como un sector que nos garantiza la rentabilidad, como facilitador de negocios y de la actuación del sector privado”, enfatizó. (NA)