El gobierno quiere evitar una crisis

SE VIENE OTRO SUPERMARTES DE LEBAC Y CAPUTO BUSCA ACHICAR FUERTE EL STOCK

El jefe de gabinete, Marcos Peña, aseguró que “el objetivo central de este gobierno sigue siendo evitar una gran crisis económica”.
El funcionario nacional reconoció que “se están sintiendo los impactos recesivos de los distintos temas de las tormentas de los últimos meses”, pero sostuvo que “el tema es el contexto general”.
“El objetivo central de este gobierno sigue siendo evitar una gran crisis económica, mientras vamos haciendo un cambio estructural en nuestra economía”, señaló.
Durante una entrevista con el diario La Nación, el referente de Cambiemos opinó que “por suerte” está “Mauricio Macri de presidente, que entiende cómo funciona el mundo y sabe las decisiones que hay que tomar”.
“No quisiera imaginarme cómo sería enfrentar este desafío con (Daniel) Scioli y (Carlos) Zannini manejando el país”, agregó el jefe de Gabinete.
Por otra parte, Peña consideró que la causa por los cuadernos sobre las supuestas coimas en las obras públicas durante la gestión kirchnerista “es un elemento más de ruido que se genera en torno a nuestra economía”.
“Igualmente, creemos que parte de un mal entendido que se irá aclarando con el tiempo, que es el temor visto desde afuera de que en la Argentina estamos atravesando un proceso parecido al de Brasil con el Lava Jato”, subrayó.
Además, el referente del gobierno consideró que hay “diferencias estructurales muy grandes” entre los ex funcionarios presuntamente corruptos y los empresarios que los habrían coimeado.
“Gracias a que hoy hay licitaciones transparentes, con 40 por ciento menos de costo que antes, la obra pública no se compromete con esta investigación. Cuando esto ocurrió en Brasil, tenían otras dificultades”, destacó.
De esta manera, el jefe de gabinete negó que se vaya a apartar a las constructoras involucradas en la causa de las obras públicas que están en marcha actualmente: “Eso tiene que ver con las personas y la Justicia. Las empresas son cuestiones más amplias que las personas y lo que han hecho en ese lugar”, explicó al respecto.
Finalmente, Peña celebró que haya “una ley de responsabilidad penal empresarial y, también, la ley del arrepentido”.

Supermartes.
El Banco Central afrontará mañana otro mega vencimiento de Lebac por unos $ 525.000 millones, con el objetivo de reducir al menos en un 25% esos vencimientos que complican el escenario financiero todos los meses.
La nueva escalada del dólar a casi $30 podría haber complicado el objetivo del presidente del BCRA, Luis Caputo, pero aún así gestiona ante bancos internacionales unos US$ 5.000 millones con el fin de limpiar del mercado letras por unos $ 140.000 millones.
Achicar en forma agresiva el stock de Lebac es uno de los objetivo comprometidos ante el FMI.
Es que tanto el gobierno como el Fondo Monetario coinciden en que esas letras, impulsadas con fuerza durante la gestión de Federico Sturzenegger para contener la inflación, terminaron siendo un problema para el funcionamiento de la economía.
El riesgo que afronta el Banco Central es que parte de las Lebac se vayan al dólar y provoquen una disparada aún mayor en la cotización de la divisa norteamericana, que se está apreciando en todo el mundo en el marco de una ´guerra´ comercial.
Pero Caputo confía en que el Tesoro podrá absorber una parte importante de las Lebac y profundizar el sendero ya iniciado en julio último.
Con tasas que rondan el 46% anual, el esquema de Lebac es insostenible en el mediano plazo y deja muy poco margen para las inversiones productivas, lo cual agrava la recesión ya instalada en la economía.
Tras las últimas licitaciones, el stock de Lebac se redujo de $ 1,2 billones a cerca de $ 900.000 millones.
Por las devaluaciones, medido en dólares el stock en divisas también cayó fuerte y ahora equivale a poco más de US$ 30.000 millones.
Por eso, Caputo gestionó ante bancos internacionales un préstamo que pueda darle un duro golpe a la especulación con estas letras y, tal vez, reducir la tasas de interés.
Se habla de un préstamo denominado “repo” de alrededor de US$ 5.000 millones.
Esos dólares se cambiarían a pesos para rescatar unos $ 140.000 millones.
Y las divisas a su vez quedarían como resguardo en caso de que los inversores que desarmaron sus posiciones quieran volver a dolarizarse, que según referentes del mercado es lo más probable. (NA)