El Senado rechazó el aborto legal

POR 38 VOTOS A 31 SE FRUSTRO LA DESPENALIZACION

Tras más de quince horas de debate y mientras en la calle millones de mujeres reclamaban por el fin del aborto clandestino y la ampliación de sus derechos, el Senado rechazó el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo que tenía media sanción de Diputados. En las afueras del Congreso festejan los “celestes”, que no llegaban ni a la quinta parte del sector nucleado en torno a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto.
El sector del no reunió 38 votos y el sí 31. Una senadora se ausentó licencia por embarazo y dos ya habían anunciado su abstención. La jornada, que había comenzado tensa pero fría, fue tomando temperatura con el correr de las horas.
Durante toda la sesión los discursos ofrecieron conceptos similares: quienes respaldaron la legalización remarcaron que el reclamo continuará pese al rechazo porque el tema es “imparable” y aquellos que se opusieron machacaron sobre la idea de que, a partir de este debate, se deberá trabajar más intensamente en educación sexual. Así, el concepto general de la sesión es que el debate sobre el aborto quedó instalado en la sociedad y que el Congreso deberá volver a abordarlo en algún momento, desde un enfoque u otro.

Cambio de opinión.
La senadora nacional de Unidad Ciudadana Cristina Kirchner llevó adelante un encendido discurso a favor del aborto legal y valorizó la masiva movilización feminista que la hizo cambiar de opinión respecto al proyecto y a la interrupción legal del embarazo. Además, cuestionó que el rechazo del Cuerpo al expediente no trae ninguna propuesta secundaria y les aclaró a sus pares que “los abortos van a seguir pasando se apruebe o no la ley”.
La ex mandataria arrancó su alocución con que “siempre votó por la vida” y enumeró las decenas de leyes que se llevaron adelante durante los años de kirchenerismo como la ley de Parto Humanizado, la ley de Matrimonio Igualitario, la Asignación Universal por Hijo, la ley de Identidad de Género, la Ley de Educación Sexual, entre muchas más. “Tenemos que tener mucha fortaleza y quiero dirigirme a los miles y miles de jóvenes que están en la calle. Creo que tenemos que hacer un esfuerzo muy grande porque hoy no estamos proponiéndole una alternativa a un problema que existe porque el aborto sucede, estemos o no de acuerdo, sucede. Y como legisladores le tenemos que dar una respuesta y no les gusta esta respuesta, busquemos otra pero hoy no estamos discutiendo ninguna respuesta, estamos bajando la cortina, rechazando”, arremetió Cristina.

Papelón.
La senadora Cristina del Carmen López Valverde (PJ) ratificó su voto en contra del proyecto de aborto legal, pero un comentario que hizo generó burlas e indignación en las redes sociales. La sanjuanina reconoció su falta de lectura de la norma sobre el proyecto alternativo para despenalizar el aborto. “Sería muy irresponsable de mi parte votar un proyecto al que yo no he podido acceder, analizar, estudiar en profundidad. Si eso se diera no estaría en esta situación de estar tan ligera en las responsabilidades que me compete”, dijo en una entrevista con Senado TV, la señal oficial de la cámara Alta.
Ante el revuelo que generó su respuesta, aclaró: “Fui consultada sobre la posibilidad de votar sobre tablas un proyecto sobre Despenalización del Aborto, a la que mi respuesta fue que no tuve acceso al mencionado texto”. En el recinto, se defendió de las críticas: “Quisiera profundizar en otros aspectos, que tienen que ver con mi formación, vengo del mundo de la academia. Este tema me ha llevado a leer bastante, a informarme, aunque por ahí ha trascendido en las redes que yo voto por la negativa porque no he estudiado el tema. Quiero pensar en una mala interpretación”. (NA)

Masivas movilizaciones en el Congreso
Con los pañuelos característicos de ambos bandos colgando de mochilas, rejas y agitados a lo alto, la marea humana que desbordó la Plaza del Congreso no se dejó amilanar por el frío y la lluvia y, al igual que en la sesión de la Cámara de Diputados de junio pasado, se preparó con ropa de abrigo, paraguas y mate para montar una vigilia a la espera de la decisión final. La plaza volvió a dividirse en dos sectores en medio de un fuerte operativo de seguridad a cargo de la Policía Federal y de la Ciudad: aquellos que estaban a favor de la legalización del aborto permanecieron a lo largo de la Avenida Callao, mientras que los grupos denominados “provida” se ubicaron, del otro lado de la plaza, desde la Avenida Hipólito Yrigoyen hacia el sur.
“Espero que nos escuchen. Las calles no se llenan por nada. Ojalá que el Senado nos escuche”, decía Pilar, de 24 años y estudiante de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que había concurrió a la plaza con su amiga Celeste, de 23, y estudiante de Medicina de la UNLP: ambas llevaban en sus muñecas los pañuelos verdes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Pionera.
Entre estudiantes universitarios, de secundario y diferentes organizaciones sociales, no pasó desapercibida Alicia Schejter, una de las cinco pioneras que en 1987 empezó a militar el lema “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, para lograr la legalización. Peinando canas, la mujer reconoció su sorpresa ante la multitudinaria presencia, principalmente de jóvenes: “La verdad es que nunca creímos que esto iba a pasar. Es increíble que las chicas más jóvenes lo hayan tomado como propio y se hayan sumado a esta lucha”.
Así como hace 30 años estaba en la misma zona repartiendo folletos junto a cuatro mujeres en la esquina de la Confitería El Molino, ayer Schejter comparó aquellos tiempos con la actualidad en la que las mujeres han ido ganando protagonismo. “Esto que vivimos hoy realmente es una sorpresa. Cuando empezamos en 1987 íbamos una vez por semana a volantear; luego vino la Campaña en 2005; y ahora esta explosión que arrancó el 13 de junio”, agregó, visiblemente emocionada, esta enfermera jubilada, que -cuenta- nunca quiso practicar un aborto porque desde que empezó su militancia la lucha fue para legalizar la práctica.

Celestes.
Del otro lado de la Plaza del Congreso y de las vallas, el color celeste invadió en las calles sobre Entre Ríos, donde las organizaciones contra el aborto decidieron esperar la votación con un festival con bandas en vivo y relatos testimoniales. Varias carpas blancas fueron instaladas en el lugar en donde se desarrollaban paneles, charlas y hasta ecografías en vivo, mientras que también colocaron dos pantallas gigantes en los cruces con Yrigoyen y con Alsina para que los manifestantes puedan seguir la sesión del Senado en vivo. Juliana Sierra de la Unidad “Próvida”, delegación Salta aseguró “Creemos que el planteó tiene que pasar por otro lado. Se tiene que hacer otro planteo. La solución no es el aborto. Que se cumpla la educación sexual integral, pero también la educación. Creo que la educación es lamentable y por eso se llega a situaciones extremas”.
Desde el escenario principal, donde a las 18.00 se realizó el acto central, el periodista deportivo Gastón Recondo habló a la militancia como uno de los invitados especiales de la jornada de movilización. “Pedimos que se respete el derecho a vivir. Algunos por fe o por conocimientos científicos estamos acá. Y decimos sí a la vida, no al aborto”, expresó el periodista.
Un rato antes del testimonio de Recondo, un aplauso masivo colmó el lugar, en el momento en el que integrantes de las agrupaciones acercaron al escenario a Alma, la bebé de más de seis metros que representa a un bebé de 12 semanas de gestación y que ya participó en manifestaciones anteriores.

Pañuelo naranja.
En las calles, este miércoles también el color naranja de los pañuelos se hizo presente: militantes de organizaciones sociales y políticas decidieron usar, junto al pañuelo verde, el de color naranja, que establece la separación de la Iglesia del Estado. “La Iglesia está financiada por el Estado, si no, no sería posible que sobreviva. Empezamos a usar estos pañuelos porque queremos que la próxima ley que se trate sea la de la separación del Estado de la Iglesia”, cuenta Roxana, de 25 años y estudiante de Filosofía y Letras de la UBA.
Ella junto a un grupo de estudiantes montaron este miércoles un stand del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras para apoyar la legalización del aborto y aprovecharon también para visibilizar el reclamo del color naranja. “Iglesia y Estado asuntos separados”, se lee en el pañuelo que Silvina decidió usar en una de sus muñecas, ya que en la otra llevaba el pañuelo verde. “Esta campaña recién empieza, pero este tema será para largo. Yo no quiero que mis impuestos vayan a la Iglesia “, concluyó. (NA)

Michetti insultó a Naidenoff
La presidenta del Senado, Gabriela Michetti, fue captada ayer por un micrófono abierto en el momento en que insultaba al jefe del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, tras una acalorada discusión por el uso del tiempo para los discursos. “Es un pelotudo, que no rompa las pelotas”, se escuchó decir a la Vicepresidenta luego de una discusión con Naidenoff, quien le cuestionó que a algunos senadores se les pedía terminar su discurso y a otros no. Naidenoff le indicó a Michetti que se había “definido en la reunión de Labor Parlamentaria” respetar los límites de tiempo pero sin ser demasiado restrictivos, en un intento por defender a su compañera de bloque Pamela Verasay, que había pedido unos minutos extra y no le fueron concedidos. “Me parece que no es justo”, señaló Naidenoff, a lo que Michetti le retrucó: “Usted no tiene que conducir la sesión, la conduzco yo”. “Pero usted en Labor Parlamentaria no estuvo”, le espetó Naidenoff, que chocó con la insistencia de Michetti en que ella conducía la sesión, y finalmente lanzó: “Usted conduzca pero deje cerrar, presidenta”. Michetti dio por terminada la discusión y le cortó el micrófono al radical, pero seguidamente, mientras hablaba la salteña Cristina Fiore, se escuchó su insulto al jefe de la bancada oficialista. Si bien son del mismo espacio, quedó en evidencia la tensión que existe entre los senadores a favor de la legalización (como Naidenoff y Verasay) y quienes están en contra, como la propia presidenta de la Cámara alta. Fuentes de Cambiemos indicaron que esta tensión se sintió en la reunión de bloque previa a la sesión, a la que calificaron como “áspera” por momentos.

Sobre las violaciones intrafamiliares
El senador del bloque Justicialista Rodolfo Urtubey generó ayer revuelo cuando, al defender una propuesta de despenalización “por causas” específicas del aborto, marcó diferencias entre casos de violación y otros en los que ese hecho delictivo “no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer”, como el abuso intrafamiliar, por lo que luego debió salir a aclarar sus dichos en el recinto. “Realmente habría que ver aquellos casos, porque hay algunos en que la violación no tiene esa configuración clásica de la violencia sobre la mujer, sino que a veces la violación es un acto no voluntario con una persona que tiene una inferioridad absoluta de poder frente al abusador, por ejemplo en el abuso intrafamiliar, donde no se puede hablar de violencia, pero tampoco de consentimiento, sino de una subordinación”, planteó.
Con la polémica instalada ya en las redes sociales, la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti aludió al salteño al señalar: “Si es una violación, es violenta. A las víctimas se las denomina sobrevivientes. Creo que no estamos pensando en las consecuencias que pueden tener nuestras palabras”. Inesperadamente, el senador de Cambiemos Federico Pinedo intentó defender al salteño al asegurar que “el senador Urtubey dijo exactamente lo contrario de lo que le están queriendo hacer decir”.
Después, Urtubey pidió la palabra para intentar “aclarar” sus dichos y señaló: “Refiriéndome a la violación como causal de aborto no punible, afirmé que toda forma de violación debe ser considerada un caso de aborto no punible”. “Hice una individualización y dije que inclusive aquellas formas en las que no hubiera forzamiento igual son violaciones que deben ser consideradas en el concepto de violación. De ningún modo quise acotar el concepto de violación ni negar que lleva violencia”, agregó.
En el discurso referido a su voto, Urtubey justificó su rechazo al proyecto con media sanción de Diputados, al sostener que no cree en el “aborto libre, discrecional y sin causas” y considerar que, en cambio, el debate “correcto” sería el de la despenalización del aborto “por causas” específicas. (NA)

“No seamos hipócritas”, pidió Durango
La senadora pampeana Norma Durango (Partido Justicialista) fue una de las primeras de hablar ayer en el recinto y en su discurso fundamentó su posición a favor de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE): “No estoy a favor del aborto, estoy a favor de la legalización porque no podemos seguir permitiendo las muertes en abortos clandestinos. El aborto existe y seguirá existiendo. No seamos hipócritas”.
Durango, que siempre se mostró muy activa en su militancia a favor de la Ley, aseguró que las miles de mujeres que se manifestaban fuera del Congreso “quieren aborto legal para no morir. Están gritando por un cambio y debemos ser capaces de escuchar en el recinto como se hizo en Diputados hace un mes”.
“Salga o no salga la ley, nada será igual en la Argentina. Estamos debatiendo la posibilidad de que las mujeres y las personas gestantes puedan decidir una maternidad voluntaria y deseada”, señaló. “Asistimos a un debate histórico, que viene a saldar una deuda con los derechos de las mujeres y de las personas con capacidad de gestar”, indicó desde su banca.
Durango recordó su militancia a favor del aborto legal: “Vengo y represento a una provincia que fue pionera en reconocer los derechos de las mujeres. Hace años acompaño al colectivo que en La Pampa ha trabajado al igual que en el resto del país por el aborto legal, seguro y gratuito. Mi banca hoy es de ellas… y de las compañeras que siendo legisladoras; en nuestra provincia y aquí en el Senado avanzaron con coraje y convicción para que las mujeres tengamos más protección, menos violencia y dejemos de morir”.
Y agregó: “No estoy a favor del aborto, estoy a favor de despenalizarlo. Por muchas razones, y por una fundamental: hay mujeres que abortan. Y lo hacen poniendo en riesgo su vida, sin compañía del Estado, en condiciones inseguras y en un marco de clandestinidad, que nosotras y nosotros como legisladores no podemos permitir más”.

Protección.
Durango manifestó en su discurso que “lo que se está discutiendo es sobre cómo se protege a las mujeres en el sistema de salud. Lo que votamos hoy es la necesidad de atender a un problema de salud donde la respuesta debe ser garantizar la atención adecuada a quienes quieran interrumpir sus embarazos. Las mujeres en todo el mundo todavía padecemos la desigualdad de oportunidades por el hecho de ser mujeres. Porque este tema es un tema de igualdad y debemos tratarlo con perspectiva de género”.
La legisladora de nuestra provincia expresó que “se trata del derecho de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos. Se trata de la vida de las mujeres, y de si pueden o no ejercer con libertad la decisión de maternar. Porque la maternidad será deseada o no será”.
Durango eligió palabras de Dora Barrancos, socióloga e historiadora feminista: “Es imperioso que las mujeres sean auxiliadas en la decisión libre de procrear o de no hacerlo, y es una obligación del estado de derecho garantizar la individuación y la autonomía”.
Añadió que “las mujeres deben gozar del derecho pleno a la soberanía sobre sus cuerpos, y la penalización del aborto se encuentra entre los resabios más oscuros del imperativo de sometimiento a un destino inexorable”

Pobreza.
También aseveró que “la penalización del aborto tiene un impacto diferenciado en las mujeres y personas con capacidad de gestar pobres y jóvenes: en las mujeres de las clases medias y altas el aborto se hace -aún en la clandestinidad- con todas las garantías sanitarias. No seamos hipócritas!!” En cambio las mujeres de los sectores populares, cuando sufren complicaciones postaborto, pagan con sus vidas la decisión de interrumpir un embarazo en condiciones sanitarias muchas veces de extrema precariedad. La discusión es si les damos condiciones dignas o las seguimos dejando en la clandestinidad y el mercado negro”.
En otro tramo, Durango resaltó que “esta ley no obliga ni recomienda abortar, nadie está obligada a abortar. Si no hay ley vamos a contribuir a la clandestinidad, al negocio de algunas clínicas, y algunos médicos, a la venta insegura y carísima de misoprostol. La ley habilita un derecho, la práctica segura. Entiendo que nadie aquí está a favor del aborto, porque el aborto es una tragedia, una tragedia que sucede… y que sucederá más allá de la sanción o no de esta ley”.

Marino, en silencio
“La voz de los pampeanos en el Senado” es el slogan que utiliza habitualmente Juan Carlos Marino. Sin embargo, de los 72 integrantes que tiene la Cámara de Senadores, solo ocho eligieron no emitir palabra durante el histórico debate y votación. Y uno de ellos fue el ex intendente de Miguel Riglos, quien prefirió el silencio luego de adelantar hace varios días que iba a votar en contra de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).
Marino, de Cambiemos, tiene una larga trayectoria en el Senado pero en una de las votaciones de más trascendencia social de los últimos años, eligió que “la voz pampeana” se mantuviera muda.
De esos ocho legisladores callados y calladas, seis están en contra de la legalización del aborto, uno está a favor y hubo una ausente por licencia. Además de Marino, entre los que no hablaron se destacan el ex presidente Carlos Menem y el ex gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, dos de los senadores que menos han hablado en su extensa permanencia en la Cámara Alta.
Los otros dos senadores pampeanos, Norma Durango y Daniel Lovera (ambos del PJ), sí se anotaron en la lista de oradores. De hecho la legisladora fue una de las primeras en hablar y en manifestar su claro apoyo a la ley.
Según la lista de oradores votada durante el transcurso de la sesión, corregida y enmendada en varias oportunidades, se esperaban 62 exposiciones.
Además de Marino, Menem y Reutemann, los otros que no hablaron fueron Julio Martínez (La Rioja), la macrista Marta Varela y el peronista correntino Carlos Camau Espínola, ex medallista olímpico en yachting.
El único que está a favor y que no se anotó es el radical santacruceño Eduardo Costa. En tanto, María Eugenia Catalfamo, senadora por San Luis por Unidad Justicialista, difundió días atrás una nota de opinión a favor de la iniciativa pero anticipó que no asistiría debido a su embarazo avanzado de 8 meses.

Lovera, a favor
Tal como lo había anticipado, el piquense Daniel Lovera votó a favor del aborto legal, seguro y gratuito. Definió su voto como estrictamente político y aseguró que fue consensuado con el gobernador Verna y el resto de los legisladores nacionales del PJ La Pampa.
Eran alrededor de las 22 cuando el senador nacional por La Pampa se expidió a favor de la legalización del aborto en la Cámara Alta. Más temprano lo había hecho su compañera de bancada, Norma Durango (a favor), mientras que su comprovinciano Juan Carlos Marino (UCR) eligió votar en contra, pero sin argumentar su posición en el recinto.
“Soy militante del PJ y del humanismo cristiano y como tal reivindico los principios de la libertad, la solidaridad, la dignidad, el desarrollo integral de las personas, y la justicia social. Hablo también desde la responsabilidad que tengo como legislador de la Nación y como representante de la provincia de La Pampa”, se presentó Lovera.
“Como ya lo anticipé hace algunas semanas, mi voto es estrictamente político, cargado de esa responsabilidad y en nombre de la representatividad para la cual he sido electo; mi voto está consensuado orgánicamente con nuestro gobernador, los diputados y la senadora de nuestro partido”, comenzó.

Etica pública.
Lovera dijo que el debate no era respecto a estar o no a favor del aborto, sino sobre una práctica que ocurre en el país, y que seguirá ocurriendo. “Debatimos si vamos a permitir que se mantenga en la clandestinidad y se siga cobrando la vida de mujeres o si vamos a hacer algo para que la situación cambie. Se trata de un ejercicio de ética pública, no de ética personal. Estamos frente a una problemática que necesita una respuesta concreta por parte del Estado. Es evidente que la política de penalización ha fracasado: no evita que las mujeres interrumpan sus embarazos, sólo las empuja a la clandestinidad”, añadió.
Luego citó al ministro de Salud de la Nación, cuando afirmó que los países con marcos legales restrictivos no reducían el número de abortos, sino que aumentaban la proporción de abortos inseguros. “Por el contrario, los países que han legalizado la práctica han visto disminuir los índices de mortalidad y las hospitalizaciones por complicaciones”, expresó.
Argumentó también que no se podía seguir subestimando a las mujeres, creyendo que saldrían corriendo a someterse a un aborto, utilizando la ley como método anticonceptivo. “El aborto, la compleja situación de encontrarse ante un embarazo no deseado, atraviesa a mujeres de todas las clases sociales. Pero afecta especialmente a las de menores recursos, ya que, en general, son ellas las que mueren”, planteó.

Sus cuerpos.
“No podemos seguir legislando sobre los cuerpos de las mujeres. Debemos educar en la anticoncepción para la planificación familiar, y acompañar para evitar la muerte o los daños a la salud psíquica y física que trae la clandestinidad para quienes han decidido no continuar con un embarazo”, sostuvo.
Lovera dijo que legalizar el aborto era “la oportunidad de contar con una herramienta que garantice” a las mujeres “el acceso a servicios sanitarios seguros, a consejerías de asesoramiento en salud sexual y reproductiva y a métodos anticonceptivos”.
“Hoy tenemos que tomar una decisión. Y tenemos dos opciones: podemos dejar que las cosas sigan como hasta ahora, ignorando la realidad que viven miles de mujeres, o podemos garantizarles la igualdad de oportunidades y el pleno goce de sus derechos: la libertad, la autonomía y la vida digna”, añadió.