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El Senado suspendió sesión

ALBERTO, CRISTINA Y MINISTROS DESPIDIERON A DIEGO

El Senado le rindió también su homenaje a Diego Maradona durante una sesión especial en la que legisladores de todas las bancadas expresaron su pesar por la repentina muerte del ídolo y protagonizaron un minuto de silencio. Los senadores habían sido convocados para aprobar una iniciativa disponiendo que la adquisición de deuda externa debe ser aprobada por el Congreso, pero acordaron postergar la discusión para el lunes por la muerte del futbolista, que causó conmoción en el país y por la que se decretaron tres días de duelo nacional.
Luego de abrir el plenario, la vicepresidenta Cristina Fernández hizo lugar a las palabras de despedida preparadas para el futbolista y dejó la sesión en manos de la presidenta provisional, Claudia Ledesma, para acercarse a la Casa Rosada a dar el último adiós al ídolo. El presidente del bloque del Frente de Todos, el formoseño José Mayans, utilizó varias citas bíblicas para homenajear a Maradona, como la historia de la zarza ardiendo y el diálogo de Jesús antes de despedirse de sus discípulos.
«Ellos viven en el espíritu. Jesús les dijo: el que cree en mí, aunque muerto, vivirá», recordó Mayans al cerrar el homenaje. Según el senador peronista Maradona «creía en la existencia de Dios» y lo describió como «una persona que siempre apreció mucho a los humildes de la patria. Su partida fue hacia la inmortalidad» sentenció.
Luego su par del interbloque de Juntos por el Cambio, el radical Luis Naidenoff, describió a Maradona como la «representación de plantarse y lograr lo impensado. En aquellos lugares donde arrasan el dolor y la carencia, la gente se queda con quien pudo otorgarnos pequeños espacios de felicidad» interpretó. Naidenoff remarcó que Maradona «no representa banderas ni sectores y es un fenómeno que va más allá de nuestro propio país».

Despedida en la Rosada.
Al velorio de Diego asistieron el presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Fernández y funcionarios del Gabinete, quienes durante su permanencia en la Casa Rosada expresaron sus condolencias a la familia, dejaron ofrendas florales y le brindaron el último adiós al futbolista. Acompañado por Fabiola Yáñez el presidente llegó minutos antes de las 11 desde la Residencia de Olivos y se dirigió al hall de entrada donde funcionaba la capilla ardiente. Luego de saludar a la familia, se acercó al ataúd y colocó una camiseta de Argentinos Juniors y dos pañuelos blancos, símbolo de la lucha de los organismos de derechos humanos. La primera dama llevó un ramo de rosas rojas y ambos permanecieron varios minutos en silencio frente al féretro.
La vicepresidenta llegó desde el Senado, pasado el mediodía, e ingresó por la explanada de Avenida Alem y Rivadavia, donde saludó a los hinchas reunidos detrás de las rejas. Cristina saludó y conversó con Claudia Villafañe y con Dalma, Gianinna y Jana, las tres hijas del futbolista. Una vez sola en la capilla ardiente, colocó un rosario sobre las camisetas que reposaban sobre el féretro y se quedó durante unos minutos con sus manos apoyadas sobre el cajón.
Ante la suspensión del velatorio por incidentes producidos en Plaza de Mayo, el gobierno nacional informó que la finalización de la ceremonia estaba prevista inicialmente para las 16 y luego fue postergada hasta las 19, por «deseo» de la familia. Sin embargo, cuando el horario de las 16 «se acercaba, varias personas que estaban en la fila comenzaron a saltar las rejas para ingresar de manera irregular» y por eso «se suspendió por unos minutos el ingreso. Cuando se volvió a habilitar algunas personas ingresaron rápidamente, sin cumplir las indicaciones del personal a cargo», señaló la Casa Rosada en un comunicado.

El Gabinete también.
El objetivo era que la sociedad pudiera despedir a Maradona «de forma pacífica, sabiendo que todo el país y gran parte del mundo está conmocionado por su fallecimiento». Sin embargo, una vez que «se controló de manera pacífica la situación, la familia transmitió su deseo y voluntad de dar por concluida la ceremonia» indicó el texto oficial. Poco después el féretro fue trasladado por una reducida comitiva hasta el cementerio de Bella Vista.
El presidente estuvo acompañado en la Casa Rosada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el secretario general de la Presidencia Julio Vitobello, y el vocero Juan Pablo Biondi. Además, se hicieron presentes los ministros Ginés González García (Salud), Matías Kulfas (Desarrollo Productivo», Matías Lammens (Turismo), Daniel Arroyo (Desarrollo Social), Agustín Rossi (Defensa), Elizabeth Gómez Alcorta (Mujeres, Géneros y Diversidad), Juan Cabandié (Ambiente) y Felipe Solá (Asuntos Exteriores), quienes saludaron a Villafañe y a sus hijas.
Otras presencias políticas fueron Gustavo Béliz, secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia; Horacio Pietragalla, secretario de Derechos Humanos; Victoria Tolosa Paz, presidenta del Consejo Nacional de Políticas Sociales; Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires; y por la Iglesia Católica, el cardenal Mario Poli.

Investigarán si hubo negligencia
Los fiscales que investigan las circunstancias de la muerte de Diego Maradona procurarán determinar si hubo algún tipo de negligencia en los controles y asistencia médica del astro futbolístico que murió a causa de una cardiopatía severa. Según fuentes judiciales, el foco de los fiscales estará puesto en determinar si la atención médica domiciliaria era adecuada para un paciente como él y por qué nadie lo controló en 12 horas.
Según testimonios de quienes convivían con él en la casa del barrio privado San Andrés, el último que lo vio con vida fue su sobrino Johnny Herrera, el martes a las 23:30 y recién entraron a la habitación y notaron que algo andaba mal a las 11:30 del miércoles, cuando llegaron el psicólogo y la psiquiatra personal para una visita.
Si bien algunos rumores señalaban que por la mañana se había despertado y luego descompensado, fuentes judiciales aclararon que en el expediente «no hay dobles versiones» y que todos los testimonios coincidieron en que a Maradona se lo vio por última vez con vida la noche anterior. Incluso, en la habitación estaban intactos los sándwiches de miga que le había dejado la cocinera para cenar, confiaron las fuentes. También se hallaron en la habitación varias cajas de psicofármacos y ampollas de otro tipo de medicamentos, como Taural y Reliveran.

Testimoniales.
La fiscal Laura Capra y el fiscal general adjunto de San Isidro, Cosme Iribarren, fueron los encargados de tomar todas las testimoniales clave. Ante ellos declararon el sobrino Herrera, Maximiliano Pomargo (asistente personal de Diego y cuñado del abogado Matías Morla), la cocinera «Monona», la enfermera del turno mañana, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, un médico vecino que llegó para ayudar, el médico del servicio de emergencias que llegó primero y le hizo RCP, y un empleado de seguridad identificado como Julio Coria.
Se espera que en las próximas horas localicen también al enfermero que hizo el turno noche y a las 6 de la mañana fue reemplazado por la del turno mañana, quien sólo contó que no notó nada raro y prefirió «dejarlo dormir». El médico personal de Maradona, Leopoldo Luque, quien el pasado 11 de noviembre firmó el alta médica para que pudiera abandonar la Clínica Olivos donde había sido operado de un hematoma subdural, todavía no fue citado a declarar como testigo porque, como máximo responsable de la atención médica, su actuación está bajo la lupa. (Télam)