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«El sistema de protección debe ser transversal»

GRAHAM ES ABOGADA Y FUE ELEGIDA ENTRE 68 ASPIRANTES

Los niños que viven en zonas de fumigación, la explotación laboral infantil, el abuso sexual de chicos, la educación sexual integral y la supervisión de los lugares que alojan a menores de edad serán prioridades de gestión de Marisa Graham, la primera Defensora de la niñez y adolescencia de la Argentina. La abogada habló por primera vez sobre cómo está estructurando el trabajo de la Defensoría junto a sus adjuntos, Juan Facundo Hernández y Fabián Repetto.
«El desafío es crear una autoridad en el tema niñez y adolescencia. Y eso se logra en el andar, hay que ganarla. Creo tener capacidad para eso. Trayectoria y reconocimiento. Y mas allá de mí, la institución tiene que adquirir esa autoridad», fue una de sus definiciones. Y siguió: «Si estoy cinco años, él o la que venga después, podrá mantener y sostener esa autoridad, que va a tener más que ver con la cultura institucional que con la persona que la encarne». Además, anticipó que la Defensoría «será un espacio de supervisión, de control, pero también de atención».

Proceso de selección.
Graham fue elegida para el cargo entre 68 postulantes, de los cuales 15 llegaron ante una Comisión Bicameral que la nominó en abril de este año, y en junio último fue ratificada por la Cámara de Diputados. Se espera ahora el mismo trámite en el Senado.
La designación de la persona que ocupará la Defensoría de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes era una deuda del Estado desde 2005, año en que se sancionó la ley 26.061 de protección de la niñez. El proceso de selección fue «interesante, inédito, porque no hay nombramientos con concurso», y el trámite implicó rendir un examen escrito «duro, estricto, largo, con 70 preguntas y el desarrollo de dos casos prácticos».
Luego quedaron 15 aspirantes al cargo que fueron a una audiencia pública a la que ella llegó «nerviosa, pero ya en el recinto del Congreso me paré y me relajé. Hablé y me sentí cómoda». Recién ahí Graham sintió que «podía ser que yo la primera Defensora».

«Me apasiona».
Ella es locuaz, expresiva, gesticula con las manos y la cara para acompañar sus definiciones claras y concretas que develan su extensa experiencia en la temática. «Me apasiona la función pública. Es lo que creo que se hacer. Así me percibo»,dijo a Télam durante la charla.
Estuvo en la función pública relacionada con niñez durante 15 años, gestión durante la cual armó equipos interdisciplinarios que «ahora me acompañarán en esta nueva etapa», adelantó. «Ya hice un organigrama y plan de trabajo», contó Graham, quien ya definió que uno de sus adjuntos «se ocupe de las relaciones institucionales con los poderes del Estado. Será quien acuerde, se siente a ver los problemas que hay en las provincias. Allí haremos sugerencias y si es necesario, recomendaciones».
El otro defensor adjunto «tendrá la función de control, de supervisión y de pasar de la recomendación a la advertencia e incluso iniciar un amparo, por ejemplo», añadió.

Funciones.
La ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que creó la Defensoría «nos da amplias funciones, lo que es todo, y todo es nada. Hay que ver las prioridades y ver cómo las desarrollamos», analizó la profesional. «Niños fumigados, la explotación laboral infantil -que no sólo es el rescate de las víctimas-, el abuso sexual de niñas y niños con eje en promoción y prevención; la educación sexual integral y la supervisión de los lugares que alojan niños serán prioridades», resumió Graham.
La Defensoría contará con un área federal «para lo cual convoqué a personas de las provincias» y para atender la demanda de todo el país «estamos desarrollando una app sencilla con información que nos va a permitir hacer un seguimiento de los casos». También contará «con un espacio de participación y escucha para los chicos y chicas, para las organizaciones que trabajan niñez y adolescencia, y para quienes trabajan con niñas y niños. Un sector muy grande, poco reconocido y mal pago».
Pero hay un eje del cual quiere participar en persona: «El espacio fiscal, donde hay que dar un combate y explicar porque el Estado tiene que invertir y gastar en niñas, niños, niñes y adolescencia». Además consideró que el sistema de protección «debe ser transversal a todas las áreas del gobierno. Es el paraguas del Estado». (Télam)