El FAU, con “pronóstico reservado”

EL FRENTE SE ENCUENTRA ANTE LA DIFICIL TAREA DE REMONTAR SU PONDERACION EN EL ELECTORADO

El Frente Amplio Unen (FAU) atravesó esta semana la peor crisis desde su constitución, hace apenas siete meses, con el portazo de Elisa Carrió que, cargado de insultos y graves acusaciones hacia sus socios, dejó al espacio con profundas heridas y frente a la ardua tarea de remontar su ponderación en el electorado.
Con la decisión radical de ralentizar un potencial acuerdo con el PRO y de hacer valer su peso especifico en la conducción del frente en sociedad con el socialismo, el FAU pareció retomar el rumbo luego de largos meses de cruces internos en torno a su política de alianzas.
Pero la escandalosa salida de Carrió -quien acusó a sus socios socialistas y radicales de corruptos y de tener formar parte del “narcoestado”- acentúo la agonía de un espacio que en siete meses dilapidó las expectativas que había generado como una “alternativa socialdemócrata” para el 2015.
“El frente esta con pronostico reservado”. El diagnóstico de uno de los dirigentes que integra la mesa política del espacio da cuenta de la incertidumbre que reina en el ánimo de sus miembros.
A la embestida de Carrió se suma cierta desconfianza de fuerzas como el GEN, Proyecto Sur y de Libres del Sur, sobre el rumbo que -finalmente- tomará la UCR y una posible réplica porteña del conflicto que el espacio sufrió en el plano nacional.

En la Ciudad.
Es que en la ciudad de Buenos Aires el tándem Martín Lousteau-Carrió hizo rodar sus intenciones de confluir en una interna amplia junto al macrismo, apenas un día después de la explosión provocada por la fundadora de la CC-ARI.
El economista admitió su disposición a participar, “si todo Unen, es decir el socialismo, Pino Solanas, el radicalismo y la Coalición Cívica, decide que va a unas PASO con el PRO”.
Con la cumbre en San Fernando, el radicalismo buscó -al menos por un tiempo- apaciguar los ánimos y contener la precaria cohesión interna del partido, con un sinuoso documento en el que se ratificó al FAU como su marco de alianzas, pero que no explicitó su rechazo a un acuerdo con el PRO.
El cónclave del lunes pasado a orillas del Río Lujan dejó un equilibrado resultado en la puja entre los distintas facciones del partido.

Cobos y Alfonsín.
Julio Cobos y Ricardo Alfonsín sintieron como un logro propio la convocatoria a la Convención Nacional que reclamaban y la decisión de respaldar una fórmula presidencial encabezada por un radical; los candidatos a gobernadores, como Gerardo Morales (Jujuy) y José Cano (Tucumán), que buscan cerrar alianzas con el precandidato presidencial del Frente Renovador, Sergio Massa, consiguieron que se de libertad de acción a las provincias para hacerlo.

Sanz.
A su vez, el titular del Comité Nacional y aspirante a la Presidencia, Ernesto Sanz, consiguió aplacar la crispación interna, dejar atrás el reclamo del cobismo para que abandone la presidencia del partido y “ganar tiempo” en su intención (siempre esbozada, pero nunca del todo explicita) de llevar a la UCR a una alianza con el PRO.
Claro está, la apertura del radicalismo hacia los acuerdos distritales es aplicable a Capital y Carrió esta dispuesta a utilizar esa hendija para empujar a la expresión porteña del frente a un acuerdo con el jefe de gobierno y aspirante presidencial Mauricio Macri.
La diputada nacional comparte esa empresa con la UCR porteña y el histórico operador político Enrique “Coti” Nosiglia.
Frustrado su intento en el orden nacional, la chaqueña está dispuesta a hacer valer su peso en el distrito.

Rechazo.
En ese marco, parte del FAU porteño salieron a rechazar el viernes la posibilidad de un acuerdo con el PRO en la Ciudad
“Plantear acuerdos con el PRO perjudica a cualquier construcción; lo único que se hace es generar puentes a favor de otra fuerza política, a la que se combatió y denunció por corrupta meses antes”, reflexionó Tumini.
Para el precandidato a jefe de gobierno Sergio Abrevaya (Podes), Lousteau “tiene que definir si quiere ser candidato de UNEN o del PRO” y opinó que “la construcción de Unen debería ser más importante que una pelea de egos inconducentes y especulativos”.
“Desde que su socia dio un portazo en el FAU declaraciones como las de Lousteau sólo complican más el escenario”, planteó Abrevaya. (Télam)