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En Río Negro hay 38 familias que generan su energía

GENERACION DISTRIBUIDA

Pese a la pandemia de Covid-19, la provincia de Río Negro casi triplicó durante 2020 la cantidad de usuarios que generan parte de sus requerimientos energéticos a partir de fuentes renovables instaladas en el techo de sus casas. Es que Río Negro fue una de las provincias en reglamentar y poner en marcha la ley nacional que permite la generación distribuida de energía, un terreno en el que La Pampa dio grandes pasos durante el año pasado.

El responsable del área Técnica del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), Agustín Vidal, informó al portal Bariloche Opina (www.barilocheopina.com) que los tres últimos generadores domiciliarios que se conectaron a la red provienen de Bariloche, General Roca y Cipolletti y con ellos el 2020 cerró con 38 usuarios, siendo que en 2019 habían sido 14.

Vidal contó que esos 38 usuarios han instalado una potencia de 172 kWp. Entre ellos hay uno de la Cooperativa de Electricidad Río Colorado; 12 usuarios de la Cooperativa de Electricidad Bariloche; y 25 usuarios de EdERSA, siendo Cipolletti la localidad que cuenta con más instalaciones de este tipo, con 41.78 kWp instalados.

Existen en proceso de habilitación 12 proyectos que cuentan con módulos de generación propia y sus titulares ya han iniciado el procedimiento ante las Distribuidoras para ser dados de alta. Cuando ello se concrete, totalizarán una potencia de 125 kWp.
De esos 38 usuarios, 34 de los usuarios son de tipo residencial/comercial y los 4 restantes, poseen consumos industriales.

Este notorio crecimiento tiene dos explicaciones principales: por un lado, lograr un ahorro en la factura final de luz, y por el otro lado, una mayor conciencia ecológica. En los últimos casos que se sumaron, el análisis de su consumo energético mostró que en un 65 por ciento se abastecieron con su propia generación.

Según explicó el representante del EPRE, a partir de los registros que toma un medidor bidireccional «se puede identificar en la facturación mensual un descuento por la energía, que es la energía que se inyectó a la red en los momentos en los que la demanda de los artefactos eléctricos es menor a la que genera con sus paneles solares».

«La distribuidora la valoriza al mismo precio que vende la energía, es decir, compra la energía; y es ese el precio que aparece diferenciado en la factura. El otro beneficio, que es el de autoconsumo, obviamente se ve reflejado en una disminución en lo demandado a la distribuidora», añadió.

Según aclaró Vidal, todo este tipo de equipamiento es importado por lo que, más allá de que se han vuelto más eficientes, no se ha reducido el tiempo de recupero de la inversión.

Rol activo.
La Generación Distribuida contribuye a la sustentabilidad del sistema eléctrico y cuenta con una normativa nacional, que fue aprobada en forma posterior a la reglamentación rionegrina. Su espíritu ubica al usuario en un rol más activo: un usuario que administra la energía que consume, genera y comparte en la red pública sus excedentes.

La ley nacional que abrió la puerta a la Generación distribuida ya tiene unos tres años de vigencia y es la que habilita a aquellos usuarios que cuenten con sistemas de generación con fuentes renovables a inyectar los excedentes a la red de distribución y cobrar por los mismos.