domingo, 22 septiembre 2019
Inicio El Pais "Es un avance, era uno de los faltantes de la ley"

«Es un avance, era uno de los faltantes de la ley»

EL SENADO APROBO LEY CONTRA EL ACOSO CALLEJERO

Referentes y organizaciones feministas calificaron como «un avance» la sanción de la norma que incorpora al acoso callejero a la ley para la erradicación de la violencia de género, pero advirtieron sobre la necesidad de que se apruebe también el proyecto «complementario» que plantea su agregado como delito al Código Penal.
El Senado dio sanción definitiva anoche a una reforma de la Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres (26485) que no sólo incorpora al acoso callejero como otra variante de la problemática, sino que «insta a las fuerzas policiales y de seguridad a actuar en protección» de las víctimas de estas agresiones que tienen lugar en la vía pública.
La nueva ley define al acoso callejero como una forma de violencia ejercida «por una o más personas, en lugares públicos o de acceso público(…) a través de conductas o expresiones verbales o no verbales, con connotación sexual, que afecten o dañen su dignidad, integridad, libertad, libre circulación o permanencia, o generen un ambiente hostil u ofensivo».
«Consideramos que es un avance ya que era una de los faltantes más serios de la ley, teniendo en cuenta que el 93 por ciento de las mujeres han sufrido algún tipo de acoso callejero en su vida», aseguró Analía Kelly de la organización Mumalá.

Un avance.
En tanto, desde la organización especializada en acoso callejero Acción Respeto consideraron que la norma aprobada el martes «no es tan completa» como la que está en debate en Diputados y que plantea su agregado al Código Penal como una variante de los delitos contra la integridad sexual que será castigado con una multa y la concurrencia obligatoria a talleres de concientización.
«Es un avance pero nos parece más completo el proyecto que se debate en Diputados porque no sólo ataca el problema de fondo con las medidas educativas y de concientización necesarias, sino que ofrece una herramienta en lo inmediato para denunciar la violencia de género que implica el acoso callejero, un problema que no solo está naturalizado sino romantizado», dijo Juliana, directora de la entidad.
No obstante, remarcó que «ninguna de las dos medidas» (la promoción del cambio cultural y la sanción) «es efectiva por sí sola».
Kelly, en tanto, agregó que «esta incorporación del acoso callejero a la Ley 26485 más la discusión de la modificación del Código Penal no pueden pensarse sin la sanción y aprobación con la ampliación de la (Ley) ESI en todos los ámbitos educativos».

Sin igualdad.
En tanto, la activista trans Daniela Ruiz cuestionó que la norma lo suficientemente transversal por no contemplar al colectivo LGBT y en particular a las femeneidades trans, una población hacia la cual el acoso callejero está aún «más naturalizado».
«Muchas de nosotras somos las más acosadas en distintos ámbitos y me pregunto qué pasará cuando alertemos sobre esta situación, si seremos tomadas en cuenta o solamente se mofarán de nosotras», dijo la directora de la compañía teatral trans Siete Colores. (Télam)