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«Esta vez el tristísimo punto final lo puso Fernando»

UN GUARDAVIDA DE GESELL EXPLICO LA FALTA DE CONTROL EN LAS PLAYAS

«A pesar que una ordenanza municipal prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en las playas de Villa Gesell, casi nadie la cumplía y mucho menos la controlaban. Pero el crimen de Fernando Báez Sosa hizo que los operativos policiales se volvieran más exhaustivos». Un guardavidas gesellino realizó un posteo de Facebook donde cuenta que su trabajo «no es solamente mirar el agua y que nadie se ahogue». «Esta vez el tristísimo punto final lo puso ‘Fernando’, el que abrió los ojos de todo un país para que hoy llegara a la playa y viera un despliegue policial sin precedentes en Villa Gesell. Controles, cacheos, fuerzas especiales, helicóptero, como si se tratara de la entrada a un recital de rock», escribió Esteban.
El bañero ahonda en los pormenores de una profesión donde no solo tiene que saber de primeros sino también «atender comas alcohólicos, entablillar y trasladar en ambulancia a pibes con signos vitales indescifrables». Esteban lleva trabajando cinco temporadas en la que él denomina como «la playa del horror».
«Hemos tenido que meternos al agua a las 8 AM sin todavía poder acomodarnos en nuestros puestos, vestidos y sin elementos de seguridad», recordó. A lo que se suma, «llegar a la casilla y ver gente arriba, tomando, rompiendo e invadiendo nuestro lugar de trabajo y tener que buscar la forma de pedirles que se bajen de buena manera para que nadie se ponga violento con nosotros».

Violencia.
El guardavidas asegura que en lo que va de la temporada, en su sector ya se pidieron más de 5 ambulancias para trasladar gente convulsionando. «No es muy difícil la suma: alcohol + droga = cocktail = convulsión», explicó. Su jornada de trabajo es exhaustiva: «Prevención por acá, rescate por allá, criaturas solas en el agua, borrachos violentos, miles de nenes perdidos, botellas que vuelan, etc».
A lo que deben sumar la falta de respeto que reciben de los turistas cuando ellos intentan llamarle la atención por algo que están haciendo mal. «Las respuestas son cada vez más violentas, agresivas e insólitas. «Eh ! qué me tocas el silbato puto», «yo me meto donde quiero», «bueno para eso estás vos, para que mi hijo no se ahogue», «30 minutos buscándote Mateo (5 años), ¿dónde te metiste tarado?», «eh loco pero quiero sombra, por qué no me puedo meter abajo de la casilla?, que ortiva», «¿por qué me viniste a buscar? yo puedo salir solo, soltame (con aliento a un mezcladito de mil horas)», detalló.
El guardavidas concluye su posteo con una reflexión: «Esta vez el tristísimo punto final lo puso Fernando. La playa no es «la del horror», como dicen. El horror es que tenga que pasar lo que pasó para que se tomen medidas como las que ya todos ven en los medios».

Renuncia.
La madre de Máximo Thomsen, uno de los rugbiers detenidos por el homicidio agravado de Fernando Báez Sosa, renunció a su cargo como secretaria de Obras Públicas del Municipio de Zárate. Se trata de Rosalía Zárate, quien presentó su dimisión este viernes y la misma fue aceptada por el Ejecutivo comunal encabezado por el intendente Osvaldo Caffaro. Al fundamentar su renuncia, Zárate alegó que no se encontraba en condiciones físicas ni mentales para continuar con su gestión.
Thomsen es imputado como «coautor» del crimen ocurrido el fin de semana pasado frente a la disco Le Brique, en Villa Gesell. El joven de 20 años es considerado el más comprometido en torno ya que es apuntado por testigos como el que le pegó a la víctima en la calle.
Por otro lado, fuentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) confirmaron que los detenidos serán trasladados el martes próximos desde la comisaría de Pinamar a la Alcaldía de la Unidad Penal 6 de Dolores, donde permanecerán alojados y no tendrán contacto con el restos de los presos del establecimiento. (Infobae.com / NA)

La versión de Barreta.
El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, dijo ayer que «los protocolos (de prevención) estaban» y que «fue un imprevisto que no se pudo evitar», al referirse al asesinato de Fernando Báez Sosa. Además, el intendente expresó: «Acá hay una cuestión que tiene que ver con la educación, con valores. Hay un nivel de violencia social muy grande». El mandatario explicó: «En este caso había policías, pero no había indicios de que fueran a pelearse. Fernando estaba tomando un helado y lo agredieron sin mediar palabra». «Todos los geselinos estamos muy conmovidos con lo que pasó», remarcó el funcionario, y agregó que tras conocerse el hecho se reunió con los papás de la víctima y con familiares de sus amigos. «Como intendente no puedo hacerme cargo de la educación de los chicos que vienen acá», sostuvo Barrera. «En algunos medios veo cierto ensañamiento con el municipio. No salgo a hablar por respeto a la familia. Hay que dejar trabajar a la Justicia», concluyó.