Familiares piden justicia

ATENTADO CONTRA EMBAJADA DE ISRAEL

Sobrevivientes y familiares de las víctimas del atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires volvieron a exigir justicia ayer durante el acto que realizaron al cumplirse un nuevo aniversario de la masacre ocurrida el 17 de marzo de 1992.
Antes del inicio del acto, Carlos Susevich, recordó a su hija Graciela, fallecida en el atentado: “Soy el familiar más viejo, y mi hija dejó a mis tres nietos, a los que criamos en el camino de la justicia para que pudieran crecer sin odio ni sed de venganza”.
La embajada del Estado de Israel en Buenos Aires fue volada en 1992 por un atentado terrorista que dejó un saldo de 22 muertos y 242 heridos, y 23 años después la investigación a cargo de la Corte Suprema de Justicia no arrojó resultados concretos sobre los autores materiales e intelectuales de aquella masacre.
En el predio que ocupara la sede de esa delegación extranjera en esta Ciudad, Susevich también habló sobre las declaraciones del titular de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, quien sostuvo que la causa por el atentado contra la Embajada era “cosa juzgada”.
“Estoy dolido por las declaraciones de Lorenzetti, por los 23 años sin justicia y por la postergación del acto recordatorio de la Embajada”, agregó refiriéndose al acto oficial que se realizará el próximo jueves 19 producto de las elecciones parlamentarias que hoy se llevaron a cabo en Israel, y concluyó: “A pesar de todo ello para los familiares no hay olvido ni perdón para con los asesinos y los encubridores”.

Sobrevivientes.
Lea Kovensky, sobreviviente del atentado, consideró: “Todos los 17 de marzo son especiales en mi vida porque me reúno con gente con la que construimos una parte indisoluble de la historia de nuestras vidas”.
Visiblemente conmovida, Kovensky se expresó “feliz de estar con vida y de poder dar testimonio por los que ya no están, por poder ser la voz de todos ellos”.
Jorge Cohen, quien fuera jefe de Prensa de la delegación diplomática al momento del atentado, fue el único orador del acto y habló de “impunidad”, “dolor” y “justicia”.
Este sobreviviente recordó que salió como pudo de lo que quedaba del edificio y los escombros “convertido en un fantasma cubierto de tierra y sangre”.
“¿Cuánto queda de ese tipo tambaleante, sin saber lo que había sucedido y sin sospechar que 23 años después no habría ni siquiera acusados, ni sospechosos, ni encarcelados?”, se preguntó ante los concurrentes.
“¿Qué palabra alude a lo que nos sucedió el 17 de marzo (de 1992)?… Impunidad es lo primero que se me ocurre… también aparece la palabra dolor. El dolor fue y es, está ahí, es una marca”, continuó. (Télam)