Frente a los aumentos: ¿cómo pagar menos en la próxima boleta de gas?

Las tarifas de gas aumentaron en todo el país y la situación económica es complicada. Por esto, la empresa Camuzzi publicó unos “tips para ahorrar gas”.

“Algunos pequeños cambios en la manera que usas el gas para cocinar, calefaccionar y calentar el agua contribuyen a consumir menos y ahorrar dinero en tu factura”, explicó la empresa en su sitio oficial.

¿Cuáles son estos consejos?

En cuanto a la calefacción, recomiendan: no usar la calefacción con las ventanas abiertas y prenderla después de haber ventilado los ambientes. No encender todas las estufas a la vez ni dejarlas todo el día prendidas. Calentar sólo los ambientes que se usan es una forma sencilla de ahorrar y es otro de los “tips”.

Para lograr una temperatura agradable, prender las estufas al máximo unos minutos, llevarlas a temperatura media (20º) y dejarlas en piloto para dormir. No usar el horno ni las hornallas para calefaccionar. Es una práctica peligrosa y menos eficiente que el uso de una estufa.

Por último, verificar el estado de cierre de puertas y ventanas para mantener el calor. El uso de burletes reduce el ingreso de aire frío. Recordar mantener la ventilación adecuada para evitar accidentes.

Para el agua caliente: ajustar la temperatura desde el calefón para lograr el nivel mínimo necesario para una ducha agradable o lavar los platos. No mezclar agua caliente y fría, ni dejar correr el agua caliente si no la usas. En la cocina, cerrar la canilla para enjabonar los platos. En el baño, ducharse con responsabilidad: 10 minutos consumen 200 litros de agua.

Además, en caso de tener el termotanque fuera de la vivienda, es importante que esté aislado térmicamente para que no pierda calor. Revisar que no haya fugas de gas ni de agua caliente para evitar peligros y gastos innecesarios. Utilizar agua fría cuando la caliente no sea indispensable.

Por último, para la cocción: al cocinar algo en la hornalla, tapar las ollas que se estén usando. Usar recipientes pequeños ya que concentran mejor el calor y permiten calentar sólo la cantidad de alimento necesaria. Durante la cocción, si se alcanza el punto de ebullición, disminuir la llama para mantenerlo y ahorrar gas.

Controlar que nunca la llama supere la base de la olla: es peligroso y desperdicia calor. Usar el horno con moderación y sólo cuando sea necesario, ya que consume lo mismo que tres hornallas. Por último, si se está cocinando durante un tiempo largo y se usa el gas de forma intermitente, apagar la hornalla y encenderla nuevamente cuando se necesite.