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Guzmán: la idea del Gobierno no es volver a implementar una cuarentena estricta del tipo Fase 1

El ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó que la Argentina cuenta en la actualidad con una capacidad distinta para lidiar con la situación de salud que enfrentó en marzo de 2020, en el inicio de la pandemia, y señaló «la economía no podría soportar un cierre total, una cuarentena estricta del tipo Fase 1».

En lo que respecta a las negociaciones con el FMI, dijo que el principal objetivo que se busca es «que el acuerdo tenga un sentido que es el de ayudar a la Argentina» y sostuvo que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner «está planteando una realidad» cuando sostiene que la deuda adquirida por el Gobierno de Mauricio Macri por US$45.000 millones es impagable.

«Hoy estamos con capacidades distintas para lidiar con la situación pura de la salud. Por supuesto que, desde el punto de vista económico, buena parte de ese margen ya se utilizó. Hoy la economía no podría soportar un cierre total, una cuarentena estricta del tipo Fase 1 como aquella que se implementó en marzo de 2020, pero esa no es la idea”, sostuvo el ministro en un reportaje con CNN En Español al referirse a la pandemia.

“Desde el punto de vista de las restricciones de circulación va a ser otra historia de lo que fue en marzo de 2020. Pensemos que la economía está diseñada, preparada, funciona con circulación. Entonces, por más que haya pandemia, el efecto sobre la economía es menor. Fijémonos en lo que está pasando ahora: todavía estamos en pandemia. Pero llevamos nueve meses consecutivos de actividad económica creciendo», destacó el titular del Palacio de Hacienda.

«De hecho hemos revisado hacia el alta los pronósticos de crecimiento para 2020. Era 5,5% en la proyección de septiembre de 2020 y hoy es 7%, que también es un pronóstico prudente, porque conviene ser prudentes. Pero la realidad es que la pandemia está, la pandemia golpea a todo el mundo, pero las políticas que se adoptaron en 2020 permitieron que estemos en una situación mejor que otros países de la región, habiendo protegido el trabajo y el capital de la economía. La argentina es la economía que más se está recuperando”, agregó.

«No se espera que se recupere todo, se espera que se recupere una parte importante” de la caída registrada en 2020, acotó el ministro.

Sobre el tema inflación, dijo que «lo que apuntamos es una reducción gradual consistente de la inflación. Nosotros teníamos una proyección de que el primer trimestre iba a ser un primer trimestre con niveles más altos que para el resto del año. Además, esto tiene que ver con un conjunto de factores”.

“Extrapolar lo de los primeros tres meses a todo el año sería un error. El 29% es el objetivo de política macroeconómica. Y hay políticas macroeconómicas, incluyendo la monetaria y la cambiaria −sobre todo la política cambiaria− que se aplicó entendiendo que se concentraba parte de la depreciación del tipo de cambio programada para todo el año en el primer trimestre. La tasa de depreciación va bajando y hay gestiones del Estado concretas para ir enderezando esta cuestión», enfatizó.

Al ser consultado sobre las declaraciones de Fernández de Kirchner, quien señaló que la “deuda es impagable”, Guzmán dijo que “las cosas hay que decirlas con franqueza. Ahí se está planteando una realidad».

«Dice: `No se tiene memoria de un préstamo así` y eso es cierto. Lo que se busca, justamente, es poder cambiar una posición que le ha hecho mal a Argentina, una posición donde las responsabilidades son compartidas: poder tener una negociación que nos sirva», agregó respecto a las palabras de las vicepresidenta.

«Es tan grande el préstamo que tomó el Gobierno de Juntos por el Cambio que tenemos un problema y cualquier acuerdo de diez años nos pone una tensión. Pero contamos con estas herramientas. Si ahora se llega a un acuerdo lo importante es que haya condiciones que si después hay cambios en las líneas de crédito y se alargan los plazos, Argentina pueda acceder a esas mejores condiciones”, dijo el ministro al avalar la discusión sobre la extensión de los plazos de pago y el nivel de tasas de las líneas de créditos que existen en la actualidad en el FMI.

«Cambiar eso requiere del apoyo de países como Estados Unidos, China, Alemania, Japón, Francia. Un cambio que justamente tienen que votar. No es una negociación técnica que se da entre el staff del Fondo Monetario Internacional y el gobierno argentino: es una negociación de carácter geopolítico que no hay tiempo suficiente si uno quisiera tener un acuerdo pronto», sostuvo.

«La pregunta es: ¿Vale como parte nosotros, como miembros del FMI y del G20, buscar implantar una discusión que lleve a transformación en las líneas de crédito del Fondo Monetario Internacional para resolver los problemas estructurales que tiene el mundo y por supuesto que ayude primeramente en nuestro caso a la Argentina? Por supuesto que vale», agregó.

«Nosotros lo que decimos es que la única razón por la que necesitamos un acuerdo es porque no podemos pagarle entre septiembre de 2021 y el 2024 al Fondo Monetario Internacional US$ 45 mil millones. Lo peor de todo sería hacer un acuerdo apurado basado en premisas que le hagan mal a la Argentina. Eso nos haría mucho daño. Lo principal es que el acuerdo tenga un sentido que es el de ayudar a la Argentina», explicó.

Por otro lado, el funcionario ratificó la decisión de poner en marcha un esquema de segmentación en el tema tarifas, con el que se buscará focalizar los subsidios en los sectores que más lo necesitan y en el que serán más altos los aumentos para los sectores que están más arriba en la escala de ingresos.

«Con el tema tarifas lo que vamos a hacer es lo siguiente. Primero: va a haber un aumento que no es el mismo para todos. Lo que se busca es focalizar los subsidios en quienes más lo necesitan. El aumento para los que están peor va a ser más bajo: va a implicar una reducción de la carga de las tarifas para sus ingresos. El aumento para los que están más arriba en la escala de ingresos va a ser más alto. Ahora: no se va a dar de un momento para otro, esto es un proceso que se va a ir dando durante el año», dijo el ministro.

«Si aumentás en las tarifas solamente un dígito para todo el mundo ahí no se estaría cumpliendo el presupuesto y no se estaría cumpliendo el programa macroeconómico. Eso no se va a hacer. ¿Qué se va a hacer? Va a haber, posiblemente partido en dos», agregó.

«Los aumentos de los que estamos hablando son aumentos que tienen que ver con mantener ciertos equilibrios y salir del esquema que adoptó Juntos por el Cambio, que implicaría aumentos de arriba de 100% de las tarifas para todo el mundo», señaló, para luego precisar que «posiblemente se parta en dos un aumento general y después, en el marco de una ley de emergencia tarifaria que el presidente anunció en la Asamblea Legislativa, haya aumentos o quita de subsidios para quien lo necesita».

«Es posible que la parte que es igual para todo el mundo sea de dos dígitos y se reparta en dos partes. Y que, como digo, a lo largo del año cuando vayamos identificando a quién no necesita el subsidio o que no es quien más lo necesita, esos reciban un aumento más alto y eso implique que se pueda cumplir con la meta del presupuesto y que por lo tanto el Estado cuente con los recursos para poder invertir en la educación y en todo lo demás», abundó el ministro.

Guzmán ratificó que la decisión del Gobierno de destinar un monto equivalente al 1,7% del PBI en concepto de subsidios: «Eso es la meta establecida en el presupuesto y eso es para lo que se está trabajando. Insisto, esto sí que es muy importante: lo que estamos haciendo es ordenar esta cuestión del cuadro tarifario, estaba muy desordenada. Si no hacíamos nada e íbamos con el esquema del gobierno anterior, eso le hubiera hecho mucho daño a la gente», afirmó.

«Si aumentamos o si se congelasen las tarifas, eso también le haría mucho daño a la Argentina. Hay que tener un equilibrio y en eso estamos trabajando», agregó. (Télam)