HIV: euforia científica por nuevo caso de cura

TRASPLANTE DE MEDULA

El caso del “Paciente de Londres” considerado “curado” del VIH por una remisión del virus, el segundo en el mundo que se conoció doce años después del anterior, es “una muy buena noticia que hay que tomar con cautela”, afirmaron ayer especialistas argentinos, quienes destacaron que el hecho abre una línea de investigación. “No es la cura del virus, pero aporta mucha esperanza”, dijo uno de los autores del estudio que publicó ayer la revista Nature sobre este segundo caso de una persona “curada” de VIH tras un trasplante de médula ósea, que lleva 18 meses en remisión del virus sin tomar antirretrovirales.
El primer caso ocurrió hace doce años y se trató de Timothy Brown, conocido en los círculos médicos como “Paciente de Berlín”, quién también había recibido un trasplante de células madre para tratar una leucemia. Como Brown, el “Paciente de Londres” tenía una forma de cáncer y fue tratado con un trasplante de células madre procedente de donantes que tenían una mutación genética denominada CCR5, que conduce a la inmunidad contra el VIH.
A los 16 meses del trasplante, los médicos interrumpieron su tratamiento antirretroviral y hasta hoy, un año y medio después, el virus permanece indetectable en su sangre. “El caso del ‘Paciente de Londres’ es una muy buena noticia pero que hay que tomar con cautela”, afirmó Leandro Cahn, director Ejecutivo de Fundación Huésped.
Para Cahn, en la búsqueda de curar un cáncer, se encontró un fenómeno parecido a lo que había sucedido con el “Paciente de Berlín”, puesto que “a raíz del trasplante de médula no volvió a desarrollar la infección”. “Esto es producto de que la médula del donante carecía de un correceptor que es algo que utiliza el virus para ‘colgarse’ de la célula para infectarla y luego reproducirse en el organismo”, describió Cahn.
Sin embargo, sostuvo que este segundo caso “no puede ser más que una línea para seguir investigando porque no es posible pensar en una solución con trasplante de médula ósea para las millones de personas que viven con VIH”. “Los tratamientos antivirales siguen siendo la manera más efectiva de controlar la infección, permitiéndole a las personas con VIH una buena calidad de vida y además, en el caso de la vía sexual y bajo tratamiento, evitar la transmisión a un tercero si tienen carga viral indetectable por un período de al menos seis meses”, detalló.
Los autores del estudio sobre el “Paciente de Londres” consideraron que “es muy pronto para decir con seguridad que fue curado del VIH” según un comunicado del Imperial College de Londres. (Télam)